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El ex presidente de la Generalitat y fundador de CDC y CiU, Jordi Pujol

Pujol exigía personalmente las 'mordidas': "El 3% de comisión, IVA incluido"

Según El Mundo, el expresidente negociaba en primera persona las presuntas comisiones ilegales, que se movían entre el 3% y el 5% para las grandes operaciones

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El expresidente de la Generalitat y fundador de CDC y CiU, Jordi Pujol Soley, durante los años 80 y 90 se encargaba habitualmente en primera persona de pedir las comisiones que presuntamente cobraba para su partido y para él mismo a un buen número de empresarios a cambio de adjudicaciones de obras y servicios de la Generalitat.

Así lo asegura este martes el diario El Mundo, que además indica que el 'padre' del nacionalismo catalán contemporáneo echaba mano de la ironía para solicitar la 'mordida': "El 3% de comisión, IVA incluido". Un 3% que se habría ido incrementando hasta alcanzar el 4% que, según el juez instructor, exigió la trama del Palau de la Música a las constructoras (2,5 puntos para CDC y 1,5 puntos para los intermediarios).

El exlíder de ERC y exvicepresidente autonómico, Josep Lluís Carod-Rovira, por boca de un alto cargo de CiU, ha elevado esa cifra hasta el 5%. Y el constructor Juan Antonio Salguero denunció hace unas semanas que a él le aplicaron una 'mordida' -para una operación menor- del 20%.

"Le debe usted a Cataluña..."

El Mundo insiste en que, según han confesado media docena de empresarios, Pujol exigía los 'peajes' tanto en el propio Palacio de la Generalitat como en "puntos de encuentro neutros".

Tras abrir una pequeña libreta con anotaciones numéricas, el expresidente autonómico se dirigía a su interlocutor con frases como "según mis cuentas, la cantidad que debe abonar es..."; "si usted no paga, me temo que tendrá que resignarse a no hacer nunca nada más en Cataluña"; o incluso, en caso de retrasos en los pagos, "le debe usted a Cataluña...".

Las cobraba su hijo mayor, Jordi Pujol Ferrusola

Uno de estos testigos destaca que "Pujol padre era el que negociaba personalmente las grandes comisiones, pero no el que las cobraba". "Ese rol lo jugaba su hijo mayor [Jordi Pujol Ferrusola], el que venía a Madrid a por el dinero", añade.

Otro de ellos explica las facilidades de pago que ofrecían: "Te ponían encima de la mesa tres variantes: 'Nos lo puede abonar en A, es decir con factura a través de una sociedad instrumental; en B (dinero negro que inmediatamente era evacuado a Andorra), o en una cuenta que le facilitaremos en Suiza'. Era un comportamiento mafioso pero, o cedías, o tenías que borrar Cataluña del mapa".

Los empresarios afectados coinciden en señalar que "había que sacar la billetera porque, si no, te podías olvidar de volver a contratar en Cataluña", y aseguran que "los tentáculos llegaban incluso al sector privado". "Si no le dabas lo que quería, tenías muchos boletos para olvidarte de trabajar en todo tipo de negocios en la región porque te perseguían al más puro estilo de Cosa Nostra. Su control de lo público y lo privado era total", lamenta uno de ellos.