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El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont durante su discurso en la manifestación independentista en Bruselas / CG

Puigdemont fuerza a la UE para que asuma la autodeterminación

El 'expresident' reclama en Bruselas que las instituciones europeas pidan al Gobierno español que respete la Carta de los Derechos Humanos y el derecho a decidir

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Carles Puigdemont persiste. Juega al límite e ignora la barrera que le ha puesto la Unión Europa, que pide al conjunto del soberanismo que respete las leyes de un Estado de derecho como España. Desde Bruselas, y tras la concentración independentista de este jueves, el presidente de la Generalitat cesado, tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución, ha reiterado que el apoyo democrático debe estar por encima de esas leyes: “Si los ciudadanos nos otorgan su confianza, un sistema debe facilitar que podamos ejercer esa confianza, y, por tanto, no puede ser que lo que te facilite esa confianza te lleve también a prisión o al exilio. Su petición a la Unión Europea es que reclame al Gobierno español a que cumpla “la Carta de los Derechos Humanos y las directivas europeas”, con la idea de que autorice el derecho de autodeterminación de Cataluña.

A través de una videoconferencia para los medios, Puigdemont repite el mantra del soberanismo de los últimos años: entre los derechos humanos, figura, a su juicio, el derecho de autodeterminación, y éste se debería poder aplicar en Cataluña. Y la “democracia”, el poder de las urnas, si ofrecen un “un mandato democrático”, está por encima de las leyes, de un orden constitucional como el español, que señala que la soberanía recae en el conjunto del pueblo español, es decir, de todos los españoles.

Petición de libertad

El independentismo no reconoce esa soberanía, al entender que existe “el pueblo catalán” y que debe tener derecho a su autodeterminación. Ese es el fondo del debate que se ha suscitado desde el inicio del proceso soberanista, que arrancó con la manifestación de la Diada de 2012.

Puigdemont ha insistido este viernes en Bruselas, después de las dudas que se han generado en el seno de Junts per Catalunya y de ERC, porque no se puede asegurar un nuevo presidente de la Generalitat, en el caso de que él decida volver a Cataluña y acabe en prisión, en que él sigue siendo el presidente. Puigdemont se considera el presidente “legítimo”, y no asume el 155 de la Constitución, por el que fue cesado. “Tenemos libertad en todo el mundo, menos en el Estado español”, ha asegurado, reclamando, otra vez, a las instituciones europeas que protejan los derechos de los ciudadanos catalanes “como ciudadanos europeos”.

Puigdemont 'pasa' de la Comisión Europea

Su reflexión es un imperativo para los que se encuentran en Cataluña, para el soberanismo, para que no tenga la tentación de iniciar una nueva etapa que suponga un repliegue. “Si persistimos, después del 21D la Unión Europea deberá entender que los principios y la realidad deben pasar por encima de los prejuicios y debe saber que los catalanes somos ciudadanos europeos, de manera que la obligación de la UE es hacer que Madrid cumpla la Carta de los Derechos Humanos y las directivas europeas”.

Con ello, Puigdemont deja de lado la petición del número dos de la Comisión Europea, Frans Timmermans, que, pese a respetar la concentración independentista en Bruselas, pidió, con un cerrado apoyo al Gobierno español, que el movimiento soberanista debe ajustarse a la Constitución española.

La posición de Puigdemont puede llevar a la lista que encabeza a obtener un buen resultado electoral. Según las encuestas ya está cerca de ERC, pero puede acabar siendo un verdadero problema para su propio partido, el PDeCAT, que no ha preparado todavía un candidato alternativo. “Yo contemplo continuar siendo el presidente de Cataluña, porque el Parlament no me ha cesado y si la mayoría política no cambia, eso no tienen por qué cambiar”.