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El 'expresident' prófugo, Carles Puigdemont, durante un acto de la Crida per la República / EFE

Puigdemont 'pasa' del PDeCAT y abre sede en Barcelona

Crida per la República, el partido peronista del expresidente catalán, estrena un cuartel general de unos 200 metros cuadrados pese a que los 'neoconvergentes' ya tienen oficina

14.11.2018 09:37 h. Actualizado: 14.11.2018 09:38 h.
4 min

Carles Puigdemont pasa del PDeCAT y abre sede propia en Barcelona. El expresidente catalán, prófugo de la justicia en Waterloo (Bélgica), ha avalado la apertura de una nueva sede de 200 metros cuadrados de su partido peronista, la Crida per la República, pese a que los neoconvergentes ya tienen una oficina en la calle Provenza de la Ciudad Condal.

Según ha informado El Nacional, el local de la Crida abrió el lunes y tenía colgado aún el cartel de la inmobiliaria ayer. Situado en el número 119 de la calle Roger de Llúria, entre las calles de Provenza y Mallorca, su localización es curiosa, ya que se encuentra a unos cien metros de la sede de la Delegación del Gobierno en Cataluña, que ocupa el palacio Montaner, en la confluencia de las calles Pau Claris y Mallorca. Repartido en tres niveles, la sede del partido-movimiento ya tiene mesas que se utilizan como espacio de trabajo.

10 euros para Puigdemont

Según informaciones de la propia formación del prófugo, su partido, que impulsan algunos de los ideólogos históricos del espacio convergente como Agustí Colomines, Ferran Mascarell o David Madí, presume de 13.200 fundadores --que habrían pagado 10 euros al partido-- y otros 52.500 simpatizantes, registrados con un simple formulario en la página web. No es el único dinero que pide Puigdemont, que permanece huido de la justicia en Bélgica. El otro chiringuito sin competencias que pilota el expresidente regional, el Consejo para la República, también tiene una tasa de entrada de 10 euros.

Más allá de la economía, donde tiene problemas el expresident huido es con su antiguo partido, el PDeCAT. Puigdemont ha impulsado el registro de la Crida per la República en el repositorio de asociaciones y partidos que maneja el Ministerio del Interior. Evitará así el partido personalista que los neoconvergentes se queden con la marca, como ocurrió con Junts per Catalunya (JxCAT), una etiqueta que el partido de David Bonvehí ya ha anunciado que utilizará en las elecciones municipales de 2019.

Uso del PDeCAT en el Congreso de Diputados

No queda aquí la pugna entre Puigdemont y su entorno con el PDeCAT, el partido heredero de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC). Otro de los escenarios del tuercebrazos por el control de este espacio político es el Congreso de Diputados. En la cámara baja, los diputados de esta formación presentaron una proposición no de ley (PNL) para reprobar al rey Felipe VI por su discurso del día 3 de octubre de 2017 tras el referéndum ilegal de secesión en Cataluña dos días antes. El movimiento se vio como un intento de Puigdemont y los suyos, con la diputada Míriam Nogueras a la cabeza, de escorar la que antaño era la minoría catalana hacia la radicalidad.

Sin embargo, la Mesa del hemiciclo, que preside la presidenta Ana Pastor, inadmitió a trámite la iniciativa dando por buenos los argumentos de los letrados de la cámara baja. Los abogados recordaron que el Gobierno no puede controlar a otros poderes del Estado que le son ajenos, como es en este caso el Jefe del Estado. Rechazó también el órgano colegiado la creación de una comisión de investigación sobre las actividades del Rey emérito que proponía Izquierda Unida, integrada en Unidos Podemos.