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El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y la coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal, en una imagen de archivo / EFE

Puigdemont y PDeCAT, a la greña por la base de datos electoral

Las sospechas sobre el posible uso de firmas y e-mails de la fallida agrupación de electores inquieta a los convergentes, excluidos de la campaña del 'expresident'

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La decisión de Carles Puigdemont de soltar lastre electoral de PDeCAT ha agudizado el enfrentamiento del expresidente catalán y un partido que ya ha tenido que parar varios autogoles. En esta ocasión, el malestar viene dado por el posible tráfico de datos de simpatizantes convergentes de cara al 21D.

Algunos dirigentes de PDeCAT han expresado su inquietud ante la posibilidad de que la lista de Carles Puigdemont esté usando como base de datos las firmas y correos electrónicos registrados por la llamada agrupación de electores. Esta fórmula, ideada por el entorno del expresidente, no prosperó pues la coordinadora de PDeCAT, Marta Pascal, advirtió al cabeza de lista de que esa agrupación suponía el fin del partido, tal como informó este medio. En efecto, este tipo de coaliciones no da derecho a las subvenciones políticas y las cuotas mediática, algo que la nueva Convergència no se puede permitir, dada su precariedad económica.

Sin embargo, fuentes independentistas sospechan que Junts per Catalunya podría estar utilizando los datos recogidos por los impulsores de la agrupación de electores. La Ley Orgánica de Protección de Datos es muy estricta en cuanto al manejo de datos personales e impide que se utilicen con un fin diferente al inicialmente perseguido. En este caso, sería irregular que JxC se beneficiara de esa información.

Destrucción de firmas

Fuentes de PDeCAT subrayan a Crónica Global con contundencia que el partido no está utilizando los datos personales registrados por la agrupación de electores. Por su parte, los impulsores de la agrupación publicaron el pasado día 17 un comunicado en el que admitían el fracaso del proyecto y aseguraban que las firmas recogidas hasta el momento, “así como las que lleguen en los próximos días, serán destruidas para evitar cualquier otro posible uso de los datos por parte de nadie, en cumplimiento de la Loreg”. La ley electoral exige 50.000 firmas para poder formar esa agrupación y, según sus promotores, estaban a punto de alcanzarlas.

PDeCAT siempre se ha mostrado muy rigurosa con el cumplimiento de la ley de protección de datos, lo que ha supuesto un obstáculo a la hora de captar nuevos militantes. El partido no puede usar la antigua base de datos de la extinta CDC, pues no se pueden trasladar los datos personales de una empresa o partido en beneficio de otra sin un consentimiento expreso de quien ha proporcionado esos datos. El temor a que algún militante convergente descontento les denunciara por mandarles propaganda del PDeCAT sin su permiso está detrás de esas cautelas.

Los ideólogos de la fallida agrupación de electores son los mismos que ahora dirigen la campaña electoral de Oriol Junqueras. Se trata de Elsa Artadi, ex directora de Coordinación Interdepartamental del Govern; de Jaume Clotet, ex director de Comunicación, y Josep Rius, ex director de la Oficina del President. Los tres han formado parte de la guardia pretoriana de Puigdemont durante su corto mandato.

Los únicos enlaces entre la campaña de Puigdemont y PDeCAT están representados por el ex coordinador de Régimen Interno de la extinta CDC Francesc Sànchez, y el dircom Toni Aira.