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Carles Puigdemont posó al final del programa con los ciudadanos que le habían preguntado / TV3

Puigdemont pasa serios apuros en el debate popular televisado

Las preguntas sobre sanidad y educación ponen contra las cuerdas al presidente de la Generalitat ante las cámaras de TV3

Cristina Farrés / Laura Fàbregas
12 min

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, pasó anoche serios apuros en el debate popular televisado en TV3. Los ciudadanos pusieron en varias ocasiones contra las cuerdas al exalcalde de Girona, especialmente en cuestiones sociales.

La mayoría de los participantes en el formato elegido para la entrevista --12 personas seleccionadas entre la población catalana le trasladaron sus inquietudes-- le reprocharon fundamentalmente los recortes en el ámbito de la sanidad, la educación y los servicios sociales, así como la inacción de la Generalitat para paliar el desempleo. Puigdemont, por su parte, se dedicó a echar balones fuera con respuestas poco concretas, y respondió --en forma y fondo-- como si estuviera en el Parlament defendiendo la actuación de JxSí.

"El derecho a la salud no está en riesgo"

En el ámbito de la sanidad, el dirigente nacionalista argumentó que “el derecho a la salud no está en riesgo” y recordó el plan para terminar el Hospital Universitario de Bellvitge ante las evidencias de una de las doctoras del centro sobre los recortes presupuestarios que han llevado al límite al personal sanitario y han generado largas listas de espera.

En la segunda ronda de preguntas, el presidente reivindicó las 2.000 nuevas plazas de funcionarios que se contemplan en el proyecto presupuestario de Salud. "No se crearán nuevas", le recordó la médico en su réplica. Y reclamó que se transformen en fijos parte de la bolsa de interinos que ya cobran del presupuesto. 

Defensa de la escuela concertada

Igual de vaga fue la respuesta que Puigdemont ofreció a un profesor de Manresa (Barcelona) sobre las diferencias de oportunidades formativas en centros públicos y concertados por el perfil de alumno, generando "segregación social".

“Estoy en un aula con 27 alumnos que ninguno habla ninguna lengua latina. ¿En serio tienen todos los alumnos catalanes la misma oportunidad?”, cuestionó. “Está claro que no hemos llegado a la cifra de inversión ideal, pero hemos priorizado las escuelas de máxima complejidad”, se defendió el presidente.

Los participantes le reprocharon que ofreciera un discurso de cifras macroeconómicas y que pusiera sobre la mesa en plan Europa 2020 en reindustrialización --un objetivo que se ha alcanzado, ya que el sector secundario alcanza el 20% del PIB catalán-- al ser preguntado sobre las posibles soluciones para los desocupados del ámbito. El presidente recurrió a las medidas que se "trabajan" en el Pacto Nacional para la Industria. "El Pacto Más Industria se firmó en 2012, vamos con retraso", le contestó un trabajador de la planta de Delphi en Sant Cugat del Vallès (Barcelona). 

Bloqueo ante los vecinos de La Mina

Puigdemont también se quedó con cara de póker ante el comentario de Paqui, una vecina del edificio Venus del barrio de La Mina que esperan desde hace años una solución por el avanzado estado de degradación del inmueble. Al acabar su discurso, le entregó el documental que se hizo para recordar que su problemática se prolonga más allá de 15 años.

“Vagi bé”, contestó Puigdemont a la vecina. 

Indignación en el entorno convergente

El entorno cercano al presidente de la Generalitat tampoco reaccionó muy bien a las críticas de la ciudadanía sobre la acción llevada a cabo por su Ejecutivo. 

El director de l'Escola d'Administració Pública de Catalaunya (EAPC), Agustí Colomines, acusó a través de Twitter a la televisión catalana de hacer “un ejercicio de manipulación”: “De hecho, hace rato que he perdido el interés por este ejercicio de manipulación de TV3”, escribió.

En la misma línea, el jefe de comunicación del president, Joan Maria Piqué, consideró que no se reflejaba la “Cataluña real”: “Aquí preguntan interventores de C’s, cabezas de lista de ICV, sindicalistas profesionales... De la Cataluña real, no demasiado”.

La tertuliana del procés, Pilar Rahola, fue incluso más lejos al criticar a una de las ciudadanas por su opinión de la lengua castellan en Cataluña. "Pero de qué va este programa", espetaba la ex republicana.

Se trata la primera ocasión en que, dentro de los socios del llamado proceso soberanista, se rompe el consenso sobre TV3. De hecho, esta mañana de lunes no son pocos los comentarios de prensa que, en lugar de felicitar a TV3 por su neutralidad, critican la organización del programa.

Culpa a 'España' de la falta de recursos

Leire, estudiante de 19 años, le preguntó "por qué es tan caro estudiar en Cataluña" y lamentó que "con la excusa de la independencia" los planes de educación "se queden parados", a lo que Puigdemont alegó que "los más desfavorecidos tienen más accesibilidad" y "los que más tienen pagan más" y aprovechó para denunciar que el Estado no transfiere la gestión de las becas pese a las "reiteradas sentencias" del Tribunal Constitucional.

Ante otra pregunta sobre falta de recursos públicos, Puigdemont lamentó que Cataluña no tenga "a disposición los recursos que genera" y añadió que por eso "nos rebelamos contra el sistema". Remarcó que "el pueblo español no roba" a Cataluña, pero matizó que "la gente de Cataluña hace un esfuerzo fiscal muy grande" que luego no es correspondido por el Estado. El ciudadano que le preguntaba le recordó en dos ocasiones que no debería fomentar enfrentamientos entre habitantes de distintos territorios de España.

"El referéndum se hará, está todo el mundo avisado"

Puigdemont rechazö las críticas de un ciudadano que le decía que el proceso independentista es una "entelequia", y ha pidió paciencia para preparar "bien" la "desconexión" del resto de España.

En ese sentido ha insistió en que habrá referéndum secesionista en septiembre. "Es lo que quiere la mayoría de la gente. En el caso de que el pacto no se haga, el referéndum se hará. Está todo el mundo avisado", señaló. Y subrayó que "si no hacemos el referéndum, y no hacemos nada al respecto, y no tomamos decisiones, es que hemos fracasado".

Además, se mostró convencido de que la comunicad internacional no entiende "el inmovilismo" del Gobierno central y que comprende de forma "casi unánime" que Cataluña quiera celebrar un referéndum.

Seguirá "hasta el final del trabajo"

Preguntado sobre su futuro --tras anunciar que no seguiría al frente de la Generalitat el año que viene--, Puigdemont matizó su posición. Continuará en el cargo "hasta el final del trabajo" que representa "permitir que el pueblo de Cataluña decida si quiere ser un Estado independiente".

E insistió en que, sin no hubiera referéndum, "tanto da si se presenta uno u otro" como candidato del PDECat a la presidencia de la Generalitat.

Optimismo ante los presupuestos

Puigdemont se mostró convencido de que finalmente se aprobarán los Presupuestos de la Generalitat de este año, que dependen de la CUP --quienes esta semana decidirán su posición--.

Las cuentas propuestas por JxSí "priorizan aquello que es más urgente corregir" en sanidad y educación. El principal problema de la falta de recursos se debe al hecho de no tener una hacienda propia.

Tensión por la cuestión lingüística

Uno de los momentos más tensos del debate lo protagonizó Mari Carmen, una jubilada que arremetió contra la política lingüística de la Generalitat, al considerar que "tiende obsesivamente a un monolingüismo" en el que "el castellano se trata oficialmente como una lengua residual que hay que barrer".

Puigdemont destacó que "el bilingüismo es un tesoro" pero en su opinión "si una lengua está en franca minoría es el catalán" y pidió "no jugar" con este asunto porque en Cataluña "hay convivencia lingüística".

Mari Carmen fue sonoramente abucheada por el público asistente al programa, que se ha emitido desde el Teatro Conservatorio de Manresa (Barcelona). En su turno, Leire salió en defensa de Mari Carmen reprochándole al público su actitud.