Menú Buscar
Antoni Castellà, Núria de Gispert y Joan Rigol, desertores de Unió y fundadores de Demòcrates / EFE

Puigdemont no agradece los servicios prestados

Ni Castellà ni Gispert han obtenido cargos de responsabilidad en el nuevo Ejecutivo catalán

María Jesús Cañizares
2 min

Causó enorme revuelo que el Gobierno olvidara agradecer los servicios prestados a Artur Mas en el decreto de cese publicado en el BOE. El propio expresidente, en un arranque de ironía, aseguró que él sí agradecía los servicios prestados por quienes le han acompañado estos años.

Lo dijo durante la toma de posesión de su sucesor, Carles Puigdemont, en cuyo gobierno no figuran personas que ha dieron la cara por Mas de forma muy significativa.

Plante traumático

Pese a que su nombre sonó para la Consejería de Empresa, Antoni Castellà no ha entrado en el nuevo Ejecutivo. El exsecretario general de Universidades abandonó su partido de toda la vida, Unió Democràtica de Catalunya (UDC), para incorporarse a las listas de Junts pel Sí. El plante a Josep Duran Lleida fue traumático.

Igualmente combativa en esa decisión de abandonar Unió fue Núria de Gispert, expresidenta del Parlament, quien dijo públicamente que su único deseo era ver a Duran sin escaño parlamentario.

Tampoco tienen cargo --al menos en primer línea del Ejecutivo-- algunos independientes que prometieron fidelidad a Mas, como la expresidenta de Òmnium Cultural, Muriel Casals cuyo nombre llegó a ponerse encima de la mesa en las negociaciones entre JpS y la CUP como posible presidenta de la Generalitat. El destino político también es incierto para el catedrático de Economía Oriol Amat, que fue en las listas de JpS.