Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Pere Aragonés junto a Puigdemont y Junqueras / MONTAJE CG

Puigdemont renuncia a Junts, pero mantiene intacto su afán de torpedear a ERC

Cinco años después de liderar el desafío independentista, un abismo separa las estrategias políticas y orgánicas del fugado y Oriol Junqueras

6 min

Pocas horas después de su despedida como presidente de Junts per Catalunya (JxCat), Carles Puigdemont anunciaba la presentación de los “delegados exteriores de la red diplomática del Consejo para la República”. Un nuevo gesto de deslealtad hacia el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, desde un gobierno fake creado precisamente para eso, para torpedear la estrategia de diálogo de ERC.

El expresidente catalán, así lo explica en una carta dirigida a la militancia, renuncia a presidir la formación neoconvergente, pero no a liderar las esencias radicales del procés. Cinco años después del referéndum y de la declaración unilateral de independencia (DUI), la situación de los dos cerebros del desafío separatista, Puigdemont y Oriol Junqueras, no puede ser más dispar. Enemigos políticos tanto en la distancia como en la cercanía --las contadas ocasiones en que se han visto no han disimulado su gélida relación--, ambos dirigentes siguen caminos muy diferentes.

1. Liderazgo del partido / renuncia

Hace tiempo que Puigdemont se desvinculó del partido que ha presidido hasta ahora. Los asuntos domésticos, aseguran en el entorno soberanista, no van con él. Incluso en los momentos de crisis interna o en la convulsa negociación con ERC para la investidura de Aragonès, el fugado se ha mantenido en un segundo plano. Así lo admite en su carta de despedida a la militancia. “Es necesario que el partido tenga una nueva presidencia. Que participe permanentemente de las reuniones ejecutivas, que participe a fondo de las decisiones políticas que sea necesario adoptar". "Por eso no presentaré mi candidatura a la renovación de la presidencia del partido”, escribe.

El presidente de ERC, Oriol Junqueras (i), flanqueado por el de JxCat, Carles Puigdemont, durante una rueda de prensa en el Parlamento Europeo / EFE
El presidente de ERC, Oriol Junqueras (i), flanqueado por el de JxCat, Carles Puigdemont, durante una rueda de prensa en el Parlamento Europeo / EFE

Por el contrario, Junqueras nunca se ha desvinculado de ERC. Algo que algunos sectores del partido han cuestionado por frenar la renovación interna del mismo. Ayer mismo aseguró, sobre su continuidad al frente de la presidencia de los republicanos, que “esto lo decidirá el partido”, pero su voluntad es continuar porque considera que es un "buen sitio para ayudar al país".

2. Diálogo / DUI

Esquerra mantiene su apuesta por el diálogo con el Gobierno español, a pesar de polémicas como el caso Pegasus. Una estrategia que le dio buenos resultados electorales, pero no suficientes para soltar lastre de JxCat como socia. Puigdemont ha cuestionado en diversas ocasiones la mesa de diálogo creada para superar el procés. De hecho, Aragonès vetó la presencia de sus socios en ese foro.

El fugado ha popularizado la expresión “confrontación inteligente” para mantener vivo el denominado "mandato del 1-O", así como la necesidad de una nueva DUI. El citado Consejo para la República fue creado con esa finalidad.

3. Cárcel / fuga

Junqueras, como se sabe, fue condenado a 13 años de cárcel por sedición, mientras que Puigdemont decidió huir. El Gobierno español concedió el indulto a los responsables del 1-O, mientras que la situación del expresidente no está resuelta.

Reside en Waterloo (Bélgica), conserva de momento su escaño de europarlamentario y lidera un Consejo para la República creado a su medida a modo de gobierno fake. Los rumores sobre su retorno son cíclicos, sin que la Justicia europea se haya pronunciado definitivamente sobre las eurordenes.

4. "Lo volveremos a hacer" / autocrítica

Aunque nunca explica cómo piensa hacerlo, Puigdemont lidera el independentismo más recalcitrante, el que asegura que "ho tornarem a fer" --"lo volveremos a hacer"-- y que no cree en el diálogo con el Gobierno.

Por el contrario, Junqueras ha hecho autocrítica. “Debemos ser conscientes de que nuestra respuesta tampoco fue entendida como plenamente legítima por una parte de la sociedad, también de la catalana. En este sentido, quiero volver a extender la mano a todos aquellos que se hayan podido sentir excluidos, porque nuestro objetivo debe ser justamente el de construir un futuro que incluya a todos”, escribió en su carta Mirando al futuro.

Josep Rull, Raül Romeva, Jordi Cuixart, Oriol Junqueras, Jordi Turull, Jordi Sànchez y Joaquim Forn a su salida de la prisión de Lledoners tras ser indultados pese a la condena del Tribunal Supremo. Indultos / EFE – Susanna Sáez
Josep Rull, Raül Romeva, Jordi Cuixart, Oriol Junqueras, Jordi Turull, Jordi Sànchez y Joaquim Forn a su salida de la prisión de Lledoners tras ser indultados pese a la condena del Tribunal Supremo. Indultos / EFE – Susanna Sáez

5. Rusia / Europa

Mientras Puigdemont ha coqueteado con Rusia, Junqueras ha evitado la confrontación con las instituciones europeas. La renuncia de la UE a dar apoyo a la unilateralidad de Puigdemont se tradujo en duras críticas por parte del fugado en artículos y entrevistas. Sus hombres de confianza, sobre todo Josep Lluís Alay, intentaron estrechar lazos con el Kremlin y su estrategia para desestabilizar a la Unión Europea. ERC nunca ha hecho seguidismo de esa táctica.