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Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Raül Romeva en el Parlamento Europeo, en una imagen de archivo / CG

Puigdemont avisa a la UE de que habrá referéndum aunque España no quiera

El presidente catalán ha advertido en su conferencia de Bruselas de que el proceso secesionista es un "problema europeo” y que las instituciones de la UE no pueden dar la espalda

24.01.2017 20:21 h.
5 min

“Si el referéndum es pactado, mejor. Si no, lo organizaremos igualmente, no se puede imponer la intransigencia del Estado”. Este es el mensaje que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, lanzó en su conferencia de Bruselas, acompañado del vicepresidente, Oriol Junqueras, y del consejero de Asuntos Exteriores, Raül Romeva.

Una televisión catalana entregada y que retransmitió en directo la conferencia destacó que la sala --con capacidad para 350 personas-- estaba llena. Obvió, no obstante, que no se trataba de un acto institucional y que ningún mandatario europeo asistió a un evento que coincidió a la misma hora con un acto diplomático. Una recepción que el mundo secesionista ha tildado de boicot, pero que ya estaba programada desde diciembre, pues se hace cada año.

Aunque se trataba de un evento eminentemente independentista, sobre la mesa de los ponentes solo lucía la bandera catalana, la senyera, no la estelada.

"Una reclamación justa y democrática"

Romeva fue el primero en intervenir en un discurso en inglés y francés. Destacó el carácter pacífico del proceso secesionista. “Una reclamación justa y democrática y basada en el respeto a la voluntad de los ciudadanos. Cataluña siempre ha sido europea y siempre lo será. Europa no puede ignorar esto. Es impensable que no opte por la democracia. Si no, actuará contra sí misma”.

Por su parte, el vicepresidente Junqueras centró su discurso en la situación económica catalana y europea. Habló de la evolución positiva de Cataluña frente a las incertidumbres que provocan el Brexit, China y la nueva presidencia de Donald Trump. El líder de ERC destacó las exportaciones catalanas como clave del crecimiento de esta comunidad.

La Hacienda propia

También se refirió al “gran esfuerzo” realizado para reducir la deuda mientras criticaba el déficit fiscal que sufre Cataluña. Por eso, defendió la creación de una Agencia Tributaria propia, para poder gestionar todos los tributos que se recaudan en Cataluña.

Junqueras pasó del inglés al castellano para arremeter contra la supuesta discriminación a la que el Estado español somete a Cataluña en materia de inversiones, recaudación fiscal o techo de déficit.

“La respuesta a ello es muy simple: más democracia. Que los ciudadanos decidan su futuro, que sean responsables de sus decisiones. Queremos votar y contribuir con nuestra responsabilidad a construir una Europa mejor”, dijo.

Los agravios

Puigdemont comenzó su discurso en catalán, para luego continuar en francés e inglés. Recordó su compromiso de celebrar un referéndum vinculante sobre la independencia de Cataluña. Entre los motivos, destacó que “Cataluña es una nación con instituciones milenarias y con vocación de ser reconocida”.

Tras denunciar el recorte del Estatuto catalán que llevó a cabo en 2010 el Tribunal Constitucional, que “se ha ido decantando cada vez más hacia el PP”, dio por finiquitada la posibilidad de un encaje de Cataluña en España. En este sentido, el presidente catalán hizo bandera de la mayoría independentista surgida de las urnas en las elecciones de septiembre de 2015 y aseguró que el 80% de los catalanes son favorables a un referéndum. Por ello, el mandatario dijo que esa consulta se hará y será vinculante, y que solo quienes temen su resultado se oponen a la misma.

Puigdemont criticó la persecución judicial de Artur Mas, la exvicepresidenta Joana Ortega y de la exconsejera de Educación Irene Rigau, que serán juzgados por la consulta del 9N.

“No está en juego la independencia, sino de la democracia. Por eso es un problema europeo. Europa no puede permitirse mirar hacia otro lado”, añadió a su discurso.