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El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont (c) se dirige a las personas congregadas en la llamada "Casa de la República", en la localidad belga de Waterloo / EFE

Puigdemont 'se crece' en su regreso a Waterloo: "Estamos en el lado correcto de la historia"

La fiesta 'indepe' en el municipio belga cuenta con las intervenciones de Òmnium, ANC y Valtònyc, que acusan a España de "dictadura fascista"

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Carles Puigdemont ya está en Waterloo, y está crecido. Está crecido porque es libre para moverse por Europa (menos España) después de que el juez Pablo Llarena haya retirado la euroorden contra él ya que Alemania se negó a entregarlo por rebelión. Pero no tiene "suficiente". En un acto organizado en la llamada Casa de la República, sede del que llaman Govern legítimo, Puigdemont ha asegurado estar en "el lado correcto de la historia" y pide un gesto a Pedro Sánchez.

Puigdemont fue el último en hablar desde el balcón de la casa, donde le acompañaban los exconsellers huidos y el presidente catalán, Quim Torra, entre otros. Un acto presentado por Roser Maresme, la presidenta del Casal Català de Bruselas, entidad impulsada por Francesc MaciàVentura Gassol en 1930, durante su exilio. Evidentemente, entre tanta estelada, no faltaron las referencias a la "dictadura fascista" de España.

Plataforma per la Llengua, Òmnium y ANC

Abrió los parlamentos el representante de Plataforma per la Llengua Óscar Escuder, quien aseguró que los catalanes son discriminados en España y Europa por hablar en catalán. "El Estado español ha demostrado que no está dispuesto a ser nuestro Estado y tratarnos como ciudadanos de primera", manifestó, motivo por el que exige la república. "Hay 11 lenguas con menos hablantes que el catalán que so oficiales en Europa", dijo.

Tampoco faltaron las intervenciones de los representantes de las entidades que han canalizado todo el movimiento independentista: Òmnium Cultural y la ANC. Por parte de la primera, Jordi Ballesteros declaró que el "Estado español se queda solo" y "está haciendo el ridículo" ante Europa, con motivo del rechazo de las euroórdenes, al menos por los motivos de rebelión: "¿Hasta cuándo mantendrán esta mentira que nadie cree?".

Un abogado: "No fue delito"

Añadió que esta situación es una "regresión de derechos y libertades", y que ni la "represión" acabará con el anhelo "pacífico y democrático de todo un pueblo". Mientras, Bàrbara Roviró (ANC), defendió que Puigdemont ya puede moverse libre por "toda la Europa democrática", que ahora hay que ir a por la independencia y que solo entonces podrán liberar a los "presos políticos".

También participaron Anna Forn, hija de Quim Forn, para trasladar un mensaje de los políticos presos (Joaquim Forn, Carme Forcadell, Dolors Bassa, Jordi Rull, Jordi Turull, Raül Romeva, Oriol Junqueras y los Jordis), y el abogado especialista en derechos humanos Ben Emmerson: "Lo que sucedió no fue un delito [...] No tengo dudas de que soy testigo del nacimiento de una nación". Y nacerá en 18 meses. Vítores y aplausos.

Valtònyc, "cara al sol"

Echó gasolina al fuego el rapero Valtònyc, condenado por la justicia española y también huido a Bélgica para evitar la cárcel. Deslumbrado por el astro rey, dijo estar "cara al sol, como la justicia española". Llamó "dictadura" a España y añadió que la "desobediencia" es el camino ante la "represión". Repasó la libertad de La Manada y la de Billy El Niño, en contraposición con el exilio de los exconsellers; o la ley mordaza.

Antes de terminar, fue el turno de Quim Torra (el presidente de todos los catalanes se animó a gritar ¡independencia!). En su discurso pidió que ante la "indecencia" de un Estado que "envía a policía a pegar" por votar en un referéndum (ilegal), hay que hacer una "lucha pacífica"; que hay que "jugar limpio" ante la "farsa" del Estado con esta causa, y que hay que seguir luchando por la "libertad, justicia, democracia, derechos humanos y libertades de todos". "Estamos en el lado bueno de la historia", dijo. Lo repitió Puigdemont.

Els segadors y el izado de las banderas catalana y europea dieron por terminada la última representación independentista, ahora en Waterloo y ante buena parte del Govern, de los diputados de JxCat y de numerosos ciudadanos que se desplazaron hasta la Casa de la República.