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Barcelona vs Copenhague: el Titanic

Puigdemont considera “delirante” la decisión de Llarena de evitar su detención

Argumenta que viajó a Copenhague basándose en su libertad de movimiento y expresión como ciudadano europeo

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El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, considera “delirante” que no se le detenga. Cree que la decisión del juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena de no activar la euroorden de detención tras su viaje a Copenhague es sorprendente porque “dice que no detendrá a alguien que considera un peligroso criminal porque éste quiere ser detenido”.

En una rueda de prensa desde la capital danesa, en la que ha hablado en inglés, castellano y también “en español, para que todo el mundo pueda enterarse”, Puigdemont ha ironizado con la idea de que cualquier criminal sobre el que pese una orden europea de detención quizá “intente ser detenido para que no le detengan”.

Considera que la argumentación de Llarena “explica la debilidad de esta posición” y defiende que viajó a la universidad de Copenhague basándose en su libertad de movimiento y expresión como ciudadano europeo.

Responsabiliza a Europa

“Tendría que volver”, ha dicho a pregunta de los medios --apenas ha concedido más de cinco--. “Ahora mismo podría si se respetaran los resultados de las elecciones y la voluntad de la mayoría en el Parlament”, ha añadido. Según él, su obligación es trabajar para la restitución democrática y por eso debería poder volver a España, para ponerse de nuevo al frente de la Generalitat de Cataluña, sin que le encarcelen.

El expresidente convergente ha responsabilizado a Europa de su situación: “Es un asunto no solo de interés español, sino europeo”, y reitera ahora que abre las puertas a cualquier posibilidad de establecer un diálogo “franco y libre para tratar políticamente un tema político”.

“No hay que reforzar fronteras (para controlar si vuelve a territorio español), hablamos de cómo respetar mejor la decisión democrática del 21D”.

Renuncian a su acta

Por su parte, los cuatro exdiputados --dos de Junts per Catalunya y dos de ERC-- que huyeron junto a él a Bélgica para evitar ser detenidos han anunciado este martes que planean renunciar a su escaño.

Clara Ponsatí, Lluís Puig, Toni Comín y Meritxell Serret tienen en mente dejar pronto su acta de diputados y dejar vía libre a sus compañeros de filas, empezando por la sesión de investidura del presidente de la Generalitat, prevista como muy tarde el 31 de enero.

De esta forma pretenden que los independentistas se aseguren al menos 69 votos para la investidura, teniendo en cuenta que la CUP sume sus votos al JxCat y ERC.

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