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Santi Vila, tras tomar posesión como consejero de Empresa ante el presidente Carles Puigdemont / CG

Puigdemont, tras el cese de Baiget: “Hoy no es un día alegre”

En un acto tan solemne como triste, Santi Vila ha tomado posesión como consejero de Empresa en sustitución de quien fue mano derecha de Mas, destituido por cuestionar el referéndum

04.07.2017 10:43 h. Actualizado: 04.07.2017 11:12 h.
2 min

El relevo exprés de Jordi Baiget al frente de la conselleria de Empresa ya es oficial. Sus sustituto, Santi Vila, hasta ahora consejero de Cultura, ha tomado posesión del cargo en el Palau de la Generalitat. Lo ha hecho apenas doce horas después de que Baiget fuera destituido por Carles Puigdemont por dudar del referéndum del 1 de octubre. Con este golpe de mano, queda claro que, en la recta final del procés, no hay espacio para los díscolos.

Los miembros del Gobierno de Puigdemont asistieron al acto, tan solemne como triste. Habitualmente, el nombramiento de los consejeros de la Generalitat van acompañados de escenas familiares, alegres y distendidas. Ni fue el caso. Los abrazos de “condolencias” a Baiget eclipsaron las felicitaciones a Vila.

govern baiget

Foto de familia del Govern sin Jordi Baiget, ya cesado como consejero de Empresa

Discurso de Puigdemont

El secretario del Govern ha leido el decreto de nombramiento del nuevo titular de Empresa, así como los dos decretos de cese de los titulares de Empresa y Cultura, aunque Vila seguirá asumiendo estas funciones provisionalmente

En un pequeño discurso, Puigdemont ha agradecido a Baiget sus “servicios prestados” durante año y medio, y ha destacado su “honestad, seriedad y rigor”.

'No es un día para felicitarnos'

“Dejas una herencia que recogerá Santi Vila para tener un país donde empresas y comercios exploren sus potencialidades”. Ha admitido que “hoy no es un día de alegría”, pues la decisión de destituir a Baiget “no ha sido fácil, no es un día para felicitarnos”.

Precisamente hoy, Junts pel Sí y la CUP presentn el contenido de la ley del referéndum de autodeterminación en el Parlament y en el Teatre Nacional de Catalunya, empañado por el cese fulminante de Baiget.