Política

Puig admite que el 'CNI catalán' ha realizado seguimientos

La Generalidad ha admitido finalmente que el Cesicat ha realizado informes de seguimientos a personas y colectivos, pero se defiende argumentando que solo ha usado datos públicos disponibles en la red. Germà Gordó, David Madí y Francesc Xavier Mena, entre los posibles investigados

24 enero, 2014 13:15

El consejero de Empresa y Empleo, Felip Puig (CiU), ha admitido este viernes que el Centro de Seguridad de la Información de Cataluña (Cesicat) ha realizado informes de seguimiento de personas y movimientos sociales en "fuentes abiertas" en internet por encargo de los Mossos d'Esquadra.

En noviembre pasado saltó la polémica por las actividades del Cesicat, después de que aparecieran informaciones en la prensa sobre actividades de seguimiento a personas de este organismo de la Generalidad, y después de que el PSC pidiera a la fiscalia que investigara sobre estas actividades y sobre la existencia de teléfonos móviles preparados para espiar a los cargos públicos. Y, finalmente, el gobierno autonómico ha admitido que algo hay.

Puig ha admitido que el Cesicat ha realizado informes de seguimiento a personas y colectivos. Pero ha matizado que este seguimiento se ha realizado a partir de información "accesible en la red", por lo que ha considerado que "no ha habido exceso en las funciones" del Cesicat. 

Puig también ha confesado, ante la comisión de Empresa y Empleo del Parlamento autonómico, que el informe que hizo público en su día el presidentde de Ciudadanos, Albert Rivera, sobre las actividades del Cesicat, es real, aunque ha añadido que este "no es oficial y no fue encargado ni recibido" por la Generalidad.

Pese a que el propio presidente de la Generalidad, Artur Mas, negó conocer la existencia de este informe, Puig no solo lo ha admitido sinó que, al justificar las acciones del Cesicat, las ha corroborado. Así, Puig ha indicado que "no ha habido exceso en las funciones" del Cesicat, y ha rechazado que ese organismo pretenda ser "el CNI" catalán.

Móviles encriptados

Sobre el caso de los móviles espía, Puig ha explicado que el Cesicat estudia un proyecto para encriptar los móviles de altos cargos de la Generalitat "para garantizar la confidencialidad de sus comunicaciones" y que, por el contrario, se ha rechazado otro por el que se podían activar los smartphones como mecanismo de seguridad para mossos en misiones de alto riesgo.

En este sentido, Felip Puig ha tildado de "elucubraciones" las palabras de la oposición sobre las intenciones de la Generalidad de crear una supuesta Agencia Nacional de Seguridad de Cataluña, y ha afirmado que el Cesicat se creó solo para la defensa de la ciberseguridad institucional.

Puig ha asegurado también que el informe con membrete del Cesicat que aludía a una agencia nacional de seguridad era un simple documento de trabajo que jamás llegó al Consejo Ejecutivo, así como que no tiene rango oficial. También ha dicho que la Generalidad en ningún momento encargó a una empresa el diseño de un hipotético CNI catalán. "Ni es el CNI ni tiene vocación de serlo", ha cerrado.

Seguimientos a miembros del Gobierno autonómico

Puig no ha dado detalles sobre estos informes de seguimiento. Pero El Confidencial aporta los suyos. Según una información publicada este viernes, el Cesicat "encargó y pagó informes sobre miembros del Gobierno autonómico y estudió las relaciones personales o empresariales que estos podrían tener". Cifra los informes realizados en "una cincuentena", y coincide con Puig en señalar que "se nutrieron casi exclusivamente de información que hay en bases de datos públicas". 

Los seguimientos se habrían realizado durante 2012, y, según El Confidencial, entre los investigados están el consejero de Justicia Germà Gordó, entonces secretario del Gobierno autonómico, y Francesc Xavier Mena, entonces consejero de Empresa y Empleo -y, curiosamente, máximo responsable directo del propio Cesicat, como ahora lo es su sucesor, Felip Puig-. También se investigó al número dos de Mena, Enric Colet.

Fuera del Ejecutivo autonómico, pero con un peso en realidad mayor, hay otro investigado: David Madí, el influyente exresponsable de Comunicación de CDC, considerado como mano derecha de Artur Mas en su estrategia comunicativa en los años previos a su acceso al poder. En concreto, el Cesicat habría investigado a Madí cuando este dejó la política activa para incoporarse a la consultora Deloitte, que recibió diversos encargos de la Generalidad.