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El presidente del Gobierno y ganador de las elecciones del 28A, Pedro Sánchez / PSOE

PSOE gana y podrá gobernar sin apoyo independentista

Andalucía, clave en la victoria de Sánchez, que puede ser investido en segunda vuelta y gobernar en minoría, mientras que el PP se hunde y Cs mejora sus resultados; Vox irrumpe con 24 escaños

28.04.2019 23:58 h.
6 min

Rotunda victoria de Pedro Sánchez, ganador de unas elecciones generales donde la amenaza de una alianza de la derecha –PP, Ciudadanos y Vox— se había convertido en protagonista de una campaña bronca y con el conflicto secesionista muy presente. PSOE (122) y la confluencia de Podemos (35+7) se han impuesto en número de escaños (un total de 165) al tripartito conservador (147). Sánchez contará, previsiblemente, con el apoyo de PNV (6), Compromís (1) y Coalición Canaria (2), pero no alcanza la mayoría absoluta.

Resultado de las elecciones del 28A en comparación a las elecciones del 2016 / CG

Resultado de las elecciones del 28A en comparación a las elecciones del 2016 / CG

Tiene garantizado ser investido en segunda vuelta y gobernar en minoría, sin recurrir a ERC (15), Junts per Catalunya (7) y Bildu (4). Pero abre ahora un período de negociación para buscar una mayor estabilidad. Pero la militancia del PSOE que acudió a arropar a su presidente ganador en la sede de ferraz lanzó un mensaje claro: "¡Con Rivera no! ¡Sí se puede!", coreaban. Sánchez respondió: "Nosotros no vamos a hacer como ellos que ponen cordones sanitarios". E instó a la movilización para las elecciones autonómicas y municipales: "Nos queda el 26 de mayo, necesitamos también mayorías socialistas y progresistas".

Alta participación

La alta participación, un 75,77% frente al 66,48% de 2016, así como los resultados en Andalucía, donde los socialistas se tomaron la revancha respecto a la derrota de las autonómicas, han sido claves en la marea roja española, que ha sacado una diferencia de tres millones de votos con el PP.

Ante las embestidas del tripartido conservador –amenaza de un nuevo artículo 155, reproches sobre el supuesto pacto de Sánchez con los independentistas, a vueltas con los posibles indultos de los presos secesionistas--, Sánchez e incluso el líder de Podemos, Pablo Iglesias, habían respondido con una moderación que, en el caso del primero, le ha dado buenos resultados --el PSOE no ganaba las elecciones generales desde 2008--, no así la nueva izquierda, que registra un importante descenso respecto a 2016.

La debacle del PP

Así, la dureza del discurso de Pablo Casado no ha obtenido réditos en estas elecciones y el batacazo ha sido notable: se queda en segunda posición al pasar de los 137 diputados de 2016 a los 66 de hoy, pero los socialistas le doblan en escaños. La obsesión por evitar que Vox le comiera el terreno había llevado al líder del PP, que debutaba en estas elecciones tras la marcha de Mariano Rajoy, a abrazar una estrategia de radicalidad que no le ha salido a cuenta. El voto que se fue a Ciudadanos, allí se ha quedado y eso permite a Rivera afianzar una tercera posición con 57 escaños --tenía 32--, por encima de Podemos, aunque éstos suman con ECP-Guanyem El Canvi (7) un total de 42. Compromís, que a diferencia de hace tres años se presentaba por separado, logra un escaño. Por su parte, tanto PNV (6) como Bildu (4) aumentan y se confirman como partidos decisivos para dar la presidencia a Sánchez.

El partido de Santiago Abascal entra en el Congreso con 24 diputados, aunque con menos diputados de los previstos en las última encuestas de intención de voto.

Ciudadanos sube

Por su parte, Ciudadanos no solo ha mantenido el tirón, sino que despega --ha ganado un millón de votos respecto a 2016-- tras una campaña muy marcada por los personalismos de Albert Rivera e Inés Arrimadas, la líder catalana de la formación naranja que ganó las elecciones autonómicas en Cataluña y ahora da el salto a Madrid.

Podemos, que había dado un vuelco a la moderación –como se vio en los debates televisados—mantiene su tendencia a la baja. También bajó la de Junts per Catalunya, que también tiraba del cesarismo de Carles Puigdemont, pero que experimenta una sangría de votos de la que se beneficia ERC, que consigue unos resultados espectaculares al pasat de 9 a 15 diputados.

Andalucía, clave

Cataluña, Madrid y, sobre todo, Andalucía, han sido claves en estas elecciones generales. El voto en la comunidad andaluza, plataforma de experimentación del tripartito de derechas en las autonómicas, se ha entregado a los socialistas que obtienen 24 diputados frente a los 11 de Ciudadanos, los 11 de PP, los 9 de Podemos y los 6 de Vox. En la comunidad catalana, los socialistas se disparan –pasan de 7 a 12-- y se quedan con el voto de los comunes, que habían ganado los dos comicios anteriores -- pasan de 12 a 7--, aunque sin superar a ERC, la ganadora con 15 --tenía 9--. 

En la Comunidad de Madrid, Cs da el sorpasso al PP --ganan 8 y 7 diputados, respectivamente-- y se queda en segunda posición, pero el PSOE gana con rotundidad con 11. En el País Vasco, el PP se queda sin representación.

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