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La confección de las listas del 20D dejó unas heridas en el PSOE que aún no han cicatrizado del todo.

PSOE, la guerra interna que se avecina

Las damnificados por el actual secretario general esperan la oportunidad para pasar cuentas: en la confección de las listas o después del verano

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Ya está aquí. Se les nota. Se ve reflejada en sus caras. La guerra, me refiero. Los que están contra los que vienen. Los que llegaron contra los que se fueron. El PSOE de Madrid es una bomba. Con mecha a punto de prenderse.

¿Antes o después de verano? Dicen que después. Que hay que dejar pasar las elecciones generales. Y lo dice un personaje de los que echaron. Pero va a volver. “Tras el verano la guerra será a vida o muerte”. Como no podía ser de otra forma. Pero ya se les ve. Con ganas. Con la cara inflada, a punto de estallar.

Y tendrá consecuencias para Madrid. Para el ayuntamiento. Y para los ciudadanos. El mechero ya está cerca de la mecha.

¿Cómo se harán las listas?

También a nivel nacional. Ya empezó la guerra. Por las listas. ¿La encabezará Pedro Sánchez? Puede que sí, puede que no. Pero aun así. Incluso con Sánchez a la cabeza la guerra de las listas ya se vislumbra. El olfato dice que algo se quema. La ex comandante, Zaida Cantera, está desaparecida. Fue un error colocarla en la lista en puestos de privilegio y desbancar a Madina y Serrano, por ejemplo.

¿Qué ha aportado?, se preguntan algunos veteranos socialistas. Nada, se responden a sí mismos. Y el fichaje de UPyD, Irene Lozano, más de lo mismo. Igual. Otra metedura de pata de Sánchez. ¿En qué estaría pensando el secretario general cuando colocó a ambas en puestos destacados de la lista de Madrid? Lo dirá cuando él quede fuera.

Las noticias las filtran los socialistas asistentes al desayuno de Nueva Economía en el Ritz donde la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Purificación Causapié, disertó sobre el presente y el futuro de los acuerdos en el ayuntamiento madrileño. Veremos qué futuro.

Aunque Causapié puso voluntad en presencia de la alcaldesa, su discurso fue gris y repetitivo. Tal vez la presencia de Carmena, Carmona y demás concejales fue demasiada carga. Sí destacó que no le gusta “que los problemas políticos se acaben resolviendo en los juzgados”.

El silencio de Pérez Rubalcaba

También la escuchó el exvicepresidente del Gobierno con Zapatero Alfredo Pérez Rubalcaba, pero su boca permaneció cerrada y nos quedamos sin conocer su pensamiento de futuro para el partido.

No es del mismo parecer el propio Rodríguez Zapatero, que apuesta por un cambio en la cabeza de la lista electoral. Defendió en Córdoba que sea Susana “o, si no, Madina” el cabeza de cartel. Los días pasan. La fecha final de esta cortísima legislatura, salvo campanazo de última hora, está próxima.

La tensión sube en un PSOE sin rumbo y con muchas cuentas que saldar. Algunos protagonistas están con ganas de saldarlas. Habrá movida. Habrá guerra. En el PSOE de Madrid, seguro.