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Miquel Iceta (c), secretario general del PSC, junto a la portavoz del partido en el Parlament, Eva Granados; el secretario de organización, Salvador Illa (d); y Carlos Ruiz, representante de los socialistas catalanes en la ejecutiva del PSOE / CG

El PSC apuesta por la reforma de la inmersión lingüística

Los socialistas debatirán en su congreso un cambio en el modelo que pase por la adaptación en cada centro a la pluralidad lingüística

5 min

El PSC lleva un tiempo con una reflexión interna sobre la inmersión lingüística que aflorará con intensidad en su próximo congreso, convocado para mediados de diciembre. Los socialistas, con Miquel Iceta y Eva Granados a la cabeza, apuestan por una reforma de la ley de inmersión lingüística, con la convicción de que el proceso independentista ha acabado rompiendo el consenso que había sobre ella.El PSC ha elaborado un documento marco en el que se defenderá otra línea, que pase por un “modelo plurilingüe” y que atienda la “flexibilidad que la realidad sociolingüística presente en nuestro país exige”. Lo que se quiere es defender el castellano y el catalán por igual, y que se tengan en cuenta las realidades de cada centro escolar para potenciar más una u otra.

En ese cambio del PSC, que se ha ido produciendo lentamente en el seno del partido, ha influido el discurso constante y contundente de un partido como Ciudadanos, que en los últimos años ha hecho de esa cuestión un caballo de batalla, aunque con intensidades distintas. Pero han sido también algunos dirigentes socialistas los que han presionado con claridad, como Eva Granados, que planteaba una disyuntiva: si se querían asignaturas en inglés, por qué no en castellano, atendiendo las diferencias socio-culturales de los distintos centros educativos.

Miquel Iceta, primer secretario del PSC, en un mitin de la campaña electoral del 10N / EFE
Miquel Iceta, primer secretario del PSC, en un mitin de la campaña electoral del 10N / EFE

Instrumentalización de la lengua

Lo que ha acabado de producir ese cambio es el propio proceso independentista, que habría modificado las relaciones de la lengua catalana con los distintos proyectos políticos. En el documento del PSC se precisa que “el proceso independentista ha provocado una ruptura del pacto de convivencia en materia lingüística por la instrumentalización” que, a juicio de los socialistas, “los nacionalismos han hecho de la lengua”.

¿Por qué? La convicción es que el independentismo ha acabado patrimonializando la lengua catalana para su causa, con una “utilización partidista alrededor de su uso, especialmente en la escuela”. Y de esa manera se produce un riesgo, el de que la lengua materna “se convierta en un factor de división social”.

Josep Bargalló, consejero catalán de Enseñanza (ERC), asegura desconocer el espionaje en los patios escolares / EFE
Josep Bargalló, consejero catalán de Enseñanza (ERC), asegura desconocer el espionaje en los patios escolares / EFE

¿El modelo que defendía Bargalló?

De hecho, lo que pretende el PSC, --el documento se debatirá en el congreso, en el que se reelegirá a Miquel Iceta como primer secretario—es volver a los orígenes, al proyecto inicial de la pedagoga Marta Mata, que señalaba que los alumnos “han de conocer y querer el catalán y el castellano”, una cuestión que los socialistas hacen extensiva al “conjunto de ciudadanos”.

Una cuestión crucial es que lo que pretende el PSC se asemeja a lo propuesto por el consejero de Educación, el republicano Josep Bargalló, que presentó el pasado año un documento que acabó por esconder, porque los propios nacionalistas no lo acogieron con simpatía. Bargalló defendía que los proyectos lingüísticos de cada centro debían elaborarse en función de la realidad del contexto socioeconómico y lingüístico de sus alumnos.

Votos huérfanos

Eso podía equivaler a que en centros con predominio del catalán se debían introducir actividades o materias en castellano.

El PSC busca un cambio que puede ser importante y afectar al conjunto de la política catalana. Como traducción práctica también está la disputa por un voto que Ciudadanos habría monopolizado en los últimos años.