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Entrada del Parlament de Cataluña / EFE

El protocolo de acceso policial al Parlament desmonta la inmunidad de Puigdemont

Las normas impulsadas por los independentistas, un auténtico enredo burocrático, precisan que la prerrogativa invocada por el expresidente es "parcial"

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La inmunidad de los diputados es parcial. Así lo dice el protocolo de acceso policial al Parlament, que desmonta los argumentos de Carles Puigdemont y sus abogados. Alegan que solo puede ser detenido en caso de delito flagrante. Sin embargo, esta norma precisa que la policía no puede acceder a la Cámara autonómica con la pretensión de practicar la detención de un diputado. “Cosa diferente es que el tribunal competente acuerde la prisión provisional de un diputado y en caso de que no sea atendida voluntariamente, se ordene la ejecución de la resolución a la policía judicial”, indica el texto.

Se da la circunstancia de que esta norma fue aprobada por la Mesa del Parlament en agosto de 2017 en respuesta a una intervención realizada por la Guardia Civil en el marco del caso 3%. Los independentistas se conjuraron para limitar futuros accesos policiales. Fruto de esa presión es un documento donde, curiosamente, se explican los límites de la inmunidad invocada por Puigdemont. Una hipotética detención del expresident en sede parlamentaria durante la sesión de investidura obligaría a activar esta norma.

Complicado periplo burocrático

El llamado Protocolo de actuaciones a seguir sobre el acceso de la policía judicial a la sede del Parlament y sus dependencias en el marco de investigaciones judiciales, establece toda una serie de requisitos que convierten la hipotética entrada de los agentes en un complicado periplo burocrático.

Así, los agentes se deben identificar ante los Mossos d'Esquadra, acceder por la entrada lateral, identificarse ante un ujier, exhibir la orden judicial e informar al secretario general del Parlament o, en su defecto, al letrado mayor. Asimismo, se debe informar al jefe del departamento de Infraestructuras y, finalmente, a la presidencia del Parlament para que autorice el acceso. Los agentes deben depositar las armas en el armario correspondiente, llevar la cara descubierta y esperar en una sala hasta que el secretario general o el letrado acudan para acompañarles en su registro o intervención.

El protocolo dedica varias páginas a explicar las diferencias entre inviolabilidad –la irresponsabilidad penal de los diputados en sus opiniones expresadas en los actos parlamentarios--, inmunidad de sede –el Código Penal protege la inviolabilidad de las cámaras— e inmunidad de los diputados. Es aquí donde se alude a la parcialidad de esa prerrogativa invocada por Puigdemont.