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El 'conseller' de Economía, Jaume Giró, durante la primera sesión de control del nuevo Ejecutivo en el Parlament de Cataluña / EP

La prórroga de los presupuestos, la mayor muestra de la parálisis de Cataluña

Economistas y patronales explican los perjuicios de unas cuentas desactualizadas y relacionan el nuevo bloqueo con la inhibición del Govern sobre la ampliación de El Prat

8 min

“Cataluña tiene un problema”. Hablan economistas y empresarios consultados con Crónica Global, después de que el consejero de Economía y Hacienda, Jaume Giró, confirmara ayer en sede parlamentaria que renuncia a presentar los presupuestos autonómicos de 2021.

La Generalitat lleva diez años sin presentar a tiempo sus cuentas, algo que los expertos consideran perjudicial para la economía catalana. Es más, creen que una prórroga presupuestaria es la mayor muestra de parálisis de un gobierno.

Los repetidos adelantos electorales y el convulso proceso independentista han sido determinantes en esa falta de actualización de las cuentas. Pero, en respuesta a una interpelación de la diputada del PSC-Units, Alícia Romero, el consejero Giró desvió la atención hacia una antigua queja del nacionalismo catalán: el "déficit fiscal" y la falta de inversión del Estado.

"Un país sin plan para 2020

“Un país sin presupuestos es un país sin plan para 2022”, sentencia el economista y profesor de la Universitat de Barcelona, Gonzalo Bernardos. “La tramitación de las cuentas es la principal actividad de un Parlamento. Se detalla de dónde salen los ingresos y en qué se gastarán. Si no hay nuevo presupuesto, hay parálisis, el tren económico y social va por inercia, pero no coge velocidad”. 

Lamenta que, en la Cataluña actual, no sea una novedad que no exista un plan económico y social. “Lo único importante es el procés y lo relacionado con él. Como demuestra la posición del Govern ante la ampliación de El Prat, la creación de riqueza tiene un nulo interés para los políticos independentistas”. Se refiere al rechazo del presidentPere Aragonès, así como del consejero Giró, a expresar su postura sobre el proyecto aeroportuario, defendido por 200 entidades en un gran acto en ESADE.

“Las prórrogas presupuestarias son males menores --añade Bernardos--. No se puede hacer ningún plan nuevo. No se puede cambiar el modelo de desarrollo ni tan solo ajustar el país a los nuevos tiempos en la economía internacional. Es uno de los mayores reflejos de la parálisis de la Administración, especialmente cuando ésta teóricamente está apoyada por una mayoría parlamentaria sólida”.

Cuentas anteriores a la pandemia

La Generalitat, como ya hizo en 2018, 2017, 2016 y 2013, prorrogará los presupuestos, en este caso los de 2020, a los que se dio luz verde en marzo de ese año. Es decir, antes de la pandemia, por lo que ya quedaron obsoletos. En 2019, el Govern ni siquiera los presentó en el Parlament ante la falta de apoyos.
 

prorroga presupuestos
La web de la Generalitat anuncia la prórroga de los presupuestos

Desde Pimec aseguran que “Cataluña tiene un problema. No tener presupuesto implica que el gasto público se convierte en más arbitrario que estratégico. Es importante que haya esfuerzos para generar consensos para ajustar el gasto a las mejores soluciones y las más compartidas, no a las particularidades departamentales”.

Para los expertos de la patronal de la pequeña y mediana empresa, “si no hay presupuestos, se pierde además la oportunidad de ajustar el gasto público y los ingresos (impuestos, transferencias recibidas...) a la dinámica económica actual provocada por la pandemia”. Y también la oportunidad de "orientar, incentivar y desarrollar políticas públicas ajustadas a la situación económica actual”.

Fondos Next Generation

La patronal presidida por Antoni Cañete también ve necesarios los nuevos presupuestos “para poder canalizar los fondos europeos Next Generation, los que se puedan decidir desde el ámbito de la Generalitat, hacia las inversiones que se quieren priorizar”.

El secretario general adjunto de Foment del TreballSalvador Guillermo, explica que las prórrogas permiten que los gobiernos puedan aplicar su presupuesto, “pero solo se prorroga el gasto corriente, no la inversión. Por tanto, la capacidad inversora se ve perjudicada”. Además “los presupuestos se aprueban adaptados a un contexto. Los de 2020 ya se aprobaron tarde, en marzo, cuando nadie se esperaba una crisis de coronavirus. Es importante que las cuentas tengan en cuenta los nuevos escenarios”.

Poco margen de maniobra

En Cataluña, lo habitual era que los presupuestos se aprobaran en las últimas semanas de diciembre con vistas al año siguiente. “Teniendo en cuenta que ya estamos en mayo, el margen de maniobra para aprobar los presupuestos de 2021 es escaso. El nuevo Govern debe decidir todavía cuáles son sus políticas económicas”, afirma Guillermo.

Por eso, con la nueva prórroga, la Generalitat se ve abocada a aprobar ampliaciones de crédito para hacer frente a gastos adicionales. También puede reasignar partidas en un mismo departamento. “Pero todo ello complica la gobernabilidad. Si no tienes mayoría absoluta, debes confiar en la negociación con los grupos parlamentarios”.

Desapego de la ciudadanía

En opinión del economista José María Cano, “los presupuestos son la herramienta básica para hacer política en beneficio del bienestar de la ciudadanía, toda política requiere de recursos para llevarse a cabo”. En Cataluña “sufrimos unas cuentas del 2020 prorrogadas, por lo tanto, no solo tienen los perjuicios evidentes de unos políticos sin reparos a la hora de gastar dinero para sus fines partidistas y este eterno procés, es que además les ha pasado por encima una pandemia, ninguna de sus partidas está adaptada a la situación que vivimos”.

“No hay capacidad para hacer nuevos programas o nuevas inversiones. Las inversiones no se prorrogan, porque el destino de ese dinero es finalista y se concreta exactamente a qué proyecto va, pero sobre todo nos encontramos con la dificultad de adaptar los gastos a las nuevas prioridades y las nuevas prioridades están relacionadas”, sentencia. Y eso ocurre, según Cano, exdiputado de Ciudadanos, “ni más ni menos, con una cruenta crisis sanitaria, económica y social derivada del Covid-19, que está golpeando con toda su crudeza a la ciudadanía. Todo ello sin contar los efectos de la inestabilidad política sobre la economía y sobre el desapego de la ciudadanía hacia las instituciones”.