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Entrada de la cárcel de Estremera en la que ingresaron el jueves el exvicepresidente catalán Oriol Junqueras y seis de los ocho 'exconsellers' / EFE

Así fue la primera noche en prisión de Junqueras y los ‘exconsellers’

Los miembros destituidos del Govern llegaron a las 10 de la noche a la cárcel y fueron recibidos con gritos de “¡viva España!”

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El vicepresidente destituido de la Generalitat Oriol Junqueras, los siete consellers también apartados en el marco del artículo 155, y el dimitido Santi Vila ingresaron en prisión preventiva el jueves, 2 de noviembre, tras un largo día que comenzó en la Audiencia Nacional y terminó en Alcalá Meco (las mujeres) y en Estremera (los hombres).

Los hombres del Govern disuelto, investigados por posibles delitos de rebelión, sedición y malversación, llegaron al centro penitenciario sobre las 10 de la noche del jueves, tras unas horas de desconcierto en las que, primero, tenían que dormir en prisiones distintas y, finalmente y tras el recurso de las defensas, lo hicieron en Estremera.

El recibimiento

Junqueras, Raül Romeva, Jordi Turull, Josep Rull, Joaquim Forn, Carles Mundó y Santi Vila (libre desde el viernes por la mañana tras depositar una fianza de 50.000 euros) aterrizaron en el módulo de ingresos y alteraron la paz de lugar. Fue una recepción fría, rota por los gritos de “¡viva España!” expresados por otros reclusos recién llegados, según El Confidencial.

Tras estos momentos de tensión, los exconsellers cogieron sus útiles de aseo y se acomodaron en sus celdas después de entrevistarse con los profesionales médicos. Algunos de ellos fueron ubicados juntos; otros, en recintos separados, sin motivo conocido. Pero lo peor, según los abogados, ya había pasado: denuncian trato vejatorio en los traslados.

Examen forense

El letrado Jaume Alonso Cuevillas ha recorrido varios medios de comunicación para explicar en qué condiciones se produjeron los traslados. Asegura que hubo “maltrato” y “humillación”. Un “trato vejatorio”. “A dos consellers los hicieron desnudar en prisión, como si fuesen traficantes de droga”, y uno, Mundó, tiene una herida en la muñeca causada por las esposas.

“Los esposan por detrás, los meten en una furgoneta incómoda, sin cinturón de seguridad. Algunos estaban en ayunas o no tomaban nada desde el desayuno”, añade Alonso Cuevillas, quien también destaca las frases de algunos guardias civiles durante el traslado dirigidas a los detenidos, como las grabadas a unos agentes contra Junqueras​, que están siendo investigadas.