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Elsa Artadi, que descarta ser la vicepresidenta económica del nuevo Govern, junto al candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat, Pere Aragonès / EFE

La primera crisis de Govern en Cataluña llega antes de la investidura

El rechazo de Artadi a ser vicepresidenta, descontenta con el pacto y lastrada por las peleas en JxCat, desautoriza la elección de ERC y agrada a la CUP

6 min

El gobierno nonato de ERC y Junts per Catalunya (JxCat) asiste a su primera crisis, lo que confirma, de nuevo, la imposible convivencia entre dos formaciones que se han dado una segunda oportunidad. El rechazo de Elsa Artadi a entrar en el Ejecutivo catalán tiene como trasfondo las pugnas internas en Junts, su escasa confianza en el acuerdo de gobierno y en una legislatura que se presume corta.

Primera crisis en el gobierno nonato de ERC y Junts / EP

Por su parte, el presidente in pectore, Pere Aragonès, queda desautorizado, ya que los republicanos se habían conjurado para evitar que dirigentes neoconvergentes controvertidos ocuparan consejerías sensibles. De ahí que la incorporación de Artadi a la vicepresidencia económica fuera uno de los requisitos impuestos por ERC en la mesa de negociaciones con JxCat. Los republicanos recuerdan que tiene derecho a veto, es decir, que los posconvergentes proponen y ellos disponen. Por el contrario, el plante de Artadi agrada a la CUP, que la identifica con una política business friendly a su juicio demasiado capitalista.

A pocas horas de la investidura

Pocas horas después de que la presidenta del Parlament, Laura Borràs, señalara la sesión plenaria para la investidura de Aragonès --que se celebrará entre este jueves por la tarde y la mañana del viernes, con la mayoría absoluta garantizada en primera vuelta--, saltaba la noticia de la renuncia de Artadi. En realidad, su designación como vicepresidenta económica, esto es, como número dos del nuevo Govern, nunca se confirmó, pero sí se sabía que era la apuesta de ERC para ocupar un cargo tan importante y que implicaba una gran renuncia para los republicanos: la gestión de las finanzas catalanas, que incluye la elaboración de los presupuestos de la Generalitat y de los fondos europeos para la reconstrucción postCovid.

Junto a Josep Maria Argimon como futuro titular de la Consejería de Salud --que también pasa a manos de JxCat--, Artadi era el escudo de Esquerra ante la posible entrada en el Govern de dirigentes radicales --Ramon Tremosa, Joan Canadell…-- que podían complicar el día a día. Y así se lo hicieron saber ante sus interlocutores de Junts. Hay diferentes versiones sobre la renuncia de la economista, que creció políticamente al lado del exconsejero Andreu Mas-Colell. Algunas fuentes aseguran que el motivo se debe a su descontento con el pacto entre JxCat y ERC y a su escasa confianza en una legislatura que se presume corta. De ahí que prefiera consolidar su carrera en el Ayuntamiento de Barcelona, donde lidera el grupo municipal de JxCat.

Pugna entre Puigdemont y Sànchez

Otra de las causas, posiblemente relacionada con la anterior, es la pugna interna existente en JxCat. La militancia, que ayer avaló el acuerdo con ERC, ha puesto sordina a las desavenencias entre Carles Puigdemont y Jordi Sànchez, protagonista de las negociaciones. Y parece que Artadi quiere salvaguardarse de esas pugnas. El pacto contempla para Junts un amplísimo poder de gestión, que ha dejado en evidencia a Esquerra. Pero, a su vez, los republicanos lideran la estrategia del procés, esto es, el proyecto independentista para lograr la "república" catalana.

Es muy evidente que, en ese pacto, no hay hoja de ruta, ni fecha límite para celebrar un referéndum o romper negociaciones con el Estado. Y eso compromete las promesas de confrontación hechas por JxCat. El expresidente fugado dispone ahora de un gran apoyo para su diplomacia independentista, ya que JxCat pasa a controlar la Consejería de Acción Exterior. Pero eso no distrae de esas renuncias identitarias, algo que los duros del partido no le perdonan a Sànchez.

Los antisistema vetaron a Artadi

Por el contrario, la eliminación de Artadi de la ecuación gubernamental agrada a la CUP, que durante las negociaciones con ERC vetó su nombre y el de Tremosa para dirigir el área económica del gobierno de coalición. Una actitud que retrotrae a 2016, cuando los antisistema pidieron la cabeza de Artur Mas para dar su apoyo a Junts pel Sí --formación integrada por CDC y ERC--, dando paso a la investidura de Puigdemont. También en 2018, la CUP rechazó votar a favor de Jordi Turull como presidente.

A juicio de los cupaires, los perfiles de Artadi y Tremosa son demasiado liberales.