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Pere Aragonès (c), tras ser investido presidente del gobierno catalán / EFE

Primer aviso de la CUP al incoherente gobierno de Aragonès

El asalto a la sede de ERC tras un desahucio aflora las contradicciones de un Govern, fruto del pacto con los antisistema, que rechazan a Giró, las cargas de Mossos y la política de vivienda de JxCat

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Primer aviso de la CUP. El asalto a la sede de ERC tras un desahucio aflora las contradicciones de un Govern, fruto de los acuerdos entre republicanos y Junts per Catalunya (JxCat), pero también con los antisistema, cuyo ideario en materia de vivienda y Mossos d’Esquadra no puede estar más alejado de los neoconvergentes y de futuro consejero de Economía, Jaume Giró.

Apenas 24 horas después de que Pere Aragonès tomara posesión como presidente de la Generalitat, y en vísperas de que se oficialice el nombramiento de los nuevos consejeros, los pactos republicanos han recibido un baño de realidad con el desalojo de una vivienda en el barrio del Poble-sec. La respuesta de los antisistema ha sido asaltar la sede de Esquerra. Son precisamente los republicanos quienes asumen en este mandato la gestión de las políticas de Interior.

Aragonès atribuye al juez la actuación de los antidisturbios en el desahucio / EP

Nuevo modelo policial

El departamento estará dirigido por Joan Ignasi Elena, un político con perfil humanista que puede agradar a los antisistema y que tiene encomendada la misión de impulsar un nuevo modelo policial a la medida de los acuerdos firmados entre ERC y CUP. Acuerdos que comienzan con mal pie y que vienen precedidos del malestar existente en un cuerpo de Mossos por la politización sufrida durante el procés. Temen, por tanto, nuevos episodios de "gobernalización".

Vivienda y seguridad son los grandes caballos de batalla de los cupaires, que exigen cambios en las políticas llevadas a cabo en los últimos diez años por Esquerra y JxCat. Los neoconvergentes han sido los responsables de gestionar la vivienda pública. Y lo han hecho, recordaba la portavoz de PSC-Units, Alícia Romero, “de forma estrepitosa”. El mandato de Damià Calvet, hasta ahora consejero de Política Territorial, se ha caracterizado por la venta del parque público de vivienda. Coge el testigo Jordi Puigneró (JxCat), futuro vicepresidente plenipotenciario del Govern, pues además será consejero de Políticas Digitales, Infraestructuras y Agenda Urbana, lo que incluye vivienda y transporte.

Difíciles equilibrios

Aragonès asume el difícil reto de equilibrar, si quiere un mandato estable –la CUP tendrán mucho que decir en la aprobación de los presupuestos y En Comú Podem, tras el maltrato recibido en las negociaciones, se borran de cualquier tipo de acuerdo--, es decir, procurar que las políticas de vivienda, en manos de liberales, se ajusten a las exigencias de la CUP, así como la nueva gestión de la policía autonómica. “Aragonès ha descubiero la sopa de ajo cuando dice que los Mossos son la policía judicial. Ser policía integral tiene esta y otras consecuencias. Espero que desatienda la propuesta de la CUP de ponerlos a las órdenes del Govern, entre otras cosas, cometería una ilegalidad”, advierte el exconsejero de Interior y diputado de Units per Avançar, Ramon Espadaler, en referencia a las declaraciones hechas por el president tras el desalojo, a modo de guiño erróneo a sus policías.

Mucho más incoherente con los postulados antisistema es el perfil de Jaume Giró, consejero de Economía in pectore a propuesta de JxCat. Su paso por las empresas del Ibex no solo le convierten en el enemigo público número uno para el partido de Dolors Sabater sino que también fue criticado de forma implícita por ERC, cuando cuestionó que esas grandes compañías que cotizan sean las grandes beneficiarias de los fondos europeos postCovid.