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La líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, junto al presidente del Parlament, Roger Torrent

La preocupación por Cataluña se ha desmoronado desde la aplicación del 155

La inquietud por la situación en la comunidad autónoma ha perdido 20 puntos desde el 1-O y se sitúa ahora como tercer problema del país con el 11,3%, según el CIS

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El volcán se enfría. La aplicación del artículo 155 en Cataluña, el 27 de octubre, tras la declaración de independencia en el Parlament ha calmado la preocupación de los españoles por esta cuestión. De hecho, el llamado problema catalán es hoy el sexto de la ciudadanía, con el 11,3%, casi 20 puntos menos que la cifra alcanzada en el referéndum ilegal del 1-O, según el barómetro de febrero del CIS.

En concreto, la preocupación por Cataluña ha pasado del 29% registrado en las cercanías de la consulta ciudadana a poco más del 11% de febrero, según el Centro de Investigaciones Sociológicas. El paro, no obstante, repite como el principal problema (65,5%) por delante de la corrupción y el fraude, que repunta hasta el 38,7% desde el 35,1% del barómetro anterior.

Las pensiones, en ascenso

Esta encuesta, difundida coincidiendo con el Día de la Mujer, revela una escasa preocupación por la violencia contra las mujeres, solo citada por el 2,4%, dos puntos menos que en enero, mientras que solo el 0,5% de los encuestados cita "los problemas relacionados con la mujer" como principal preocupación.

Por otro lado, las pensiones suben tres puntos hasta el 8% y se sitúan ya entre las diez principales preocupaciones. Es su mayor registro en más de 30 años, desde mayo de 1985, cuando llegó al 11,7%. Ello, a pesar de que las encuestas se realizaron en la primera quincena de febrero, antes de las masivas manifestaciones de los jubilados.

Los políticos y la economía

Tras el paro y la corrupción, el tercer problema para los españoles son "los políticos", mencionados por el 24,2% de los encuestados, seguido de "los problemas económicos", que bajan al 21,8% (23% en enero) y "la sanidad", cuya preocupación aumenta desde el 9,9% de la encuesta pasada al 12,7%.

Se mantiene la percepción negativa de la situación política, citada como "mala o muy mala" por el 70,4%, una décima menos que en enero; la califica de "regular" el 22,4% y suben ligeramente los que la ven como "buena o muy buena", el 3,6% frente al 2,9% de enero.

El vaso medio lleno o medio vacío

Por el contrario, son pesimistas de cara al futuro porque solo el 13,3% de los encuestados cree que dentro de un año la situación política mejorará y el 26,2% vaticina que irá a peor, cuando en enero pensaba así el 24,5%.

Respecto a la situación económica, también hay peor percepción porque el 54,1% la califica de "mala o muy mala", cuando este porcentaje era del 50,7. También hay menos optimistas porque hace un mes el 7% la calificaba de "buena o muy buena", cifra que baja al 5,6%. Con la vista puesta a un año, el 44,2% augura que seguirá igual, el 23% cree que mejorará y el 18,9% que irá a peor.

Creen que se quedarán como están

También pregunta el CIS por la situación económica personal de los ciudadanos y ahí son más optimistas que cuando se les interroga por la situación económica general del país. El 35,1% la ve como "buena o muy buena", casi la mitad la califica de "regular", y el 14,9 % de "mala o muy mala".

Además, el 60,9% espera que su situación económica doméstica se mantenga igual dentro de un año, el 20,8% confía en que mejore, y solo el 8,9% teme que empeore.