Menú Buscar
El exministro de Trabajo, Manuel Pimentel, en el programa Converses de la Cadena Cope /CG

Pimentel: “Los independentistas tendrán que someterse en algunas cosas”

El exministro de Trabajo con Aznar reclama que para poder negociar el constitucionalismo debe poder presentar batalla de igual a igual

16.02.2019 12:53 h. Actualizado: 07.06.2019 20:49 h.
5 min

Manuel Pimentel, exministro de Trabajo, representa el ala moderada, con temple, que habitó en el Partido Popular de José María Aznar, capaz de llegar a acuerdos con sindicatos y de establecer políticas teniendo en cuenta a todas las partes. Pimentel, sin embargo, alejado ahora de la política, impulsor de la editorial Almuzara, considera que esa moderación no puede prescindir de la firmeza frente al independentismo, y defiende concentraciones como la del pasado fin de semana en la plaza Colón de Madrid. “Los independentistas tendrán que someterse en algunas cosas”, asegura, con la idea de que es tan “legítimo” reclamar más competencias, como exigir que se recentralicen en beneficio del Gobierno español.

Esa tarea ya ha comenzado. Los partidos de derecha consideran que ha llegado el momento de librar esa batalla y que el independentismo ha querido ir tan lejos que ha logrado una reacción en contra que no se conformará con dejar las cosas tal y como están. Pimentel lo ha asegurado en una entrevista en el programa Converses, en la Cadena Cope, con la participación de Crónica Global.

"Que se den por derrotados"

Una de los mensajes claros que propaga esa derecha, que se identifica con PP, Ciudadanos y Vox, es que “no habrá ninguna independencia en Cataluña, en esto que los independentistas se den ya por derrotados”, asegura Pimentel. Esa idea debe ser central, a su juicio, para poder entrar, posteriormente, en algún tipo de negociación, que acabará llegando, a juicio de Pimentel, y que se deberá ver si se puede o no plantear tras las elecciones del 28 de abril, que acaba de convocar el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Es una posición que no se había planteado todavía en la política española, y que Pimentel, “con prudencia y educación”, la exhibe ahora sin complejos. Si se quiere mirar de tú a tú al independentismo se deberá reflejar que en el otro lado hay una fuerza política que va en dirección contraria, y que, con ello, la capacidad actual de autogobierno de Cataluña podría ir a menos.

Un proyecto frente a otro

Esa posible frente es el que se expresó en la plaza Colón, alentado, en primer lugar, por Vox, un partido que cobra fuerza en gran medida por lo ocurrido en Cataluña en los últimos años. “El mundo independentista lleva tiempo trabajado, con un proyecto que ha comunicado bien, y de forma clara, y los que nos sentimos españoles y entendemos que es mejor estar juntos no hemos tenido el deseo de crear un discurso ni una relación ni anti-independentista ni de justificación”, pero ese momento, a su juicio, ha llegado, “tranquilamente, con firmeza, pero con educación y respeto”, remacha Pimentel, que acaba de publicar, precisamente, un manual sobre oratoria, Cómo hablar bien en público para trasladar con nitidez los mensajes empresariales, políticos o personales.

¿Qué ha pasado entonces en todos estos años? Pimentel lo tiene claro. A su juicio, desde la transición, el nacionalismo lleva “ganando por goleada” a los gobiernos españoles, con la asunción progresiva de más competencias. Ese camino ha provocado ahora una reacción por parte de muchos ciudadanos españoles, cuando han comprobado que ese nacionalismo lo que pretendía era poner en pie un nuevo estado, en contra de España. Por ello, Pimentel insiste: “Es igual de digno decir ‘quiero más competencias’, por parte del independentismo catalán, que ‘quiero recuperar estas competencias’, por parte del Gobierno español”.

Un juicio "justo"

Por ello, considera que los independentistas deberán someterse en algunas cosas”, en referencia a esa posible pérdida de competencias, en ámbitos como la educación.

El exministro de Trabajo entiende que para llegar a una negociación se deben tensar las dos posiciones, y que eso no había ocurrido en el campo del constitucionalismo, y que ahora ha llegado el momento. Sobre el juicio a los dirigentes independentistas presos, entiende que la Justicia deberá dirimir, y que se dan “todas las garantías para que sea un juicio justo”.