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El late show político 'Preguntes Freqüents', de la productora El Terrat, de Andreu Buenafuente, es una de las producciones del sector audiovisual que peligran / CG

Las peleas ‘indepes’ dejan al sector audiovisual al límite

Mientras TV3 recorta sus producciones externas, el Govern demora la aprobación del Plan Nacional del Audiovisual

4 min

El sector audiovisual catalán está al límite. TV3 tiene que reducir el gasto en las producciones externas debido a sus deudas con el Ministerio de Hacienda –modificación de la ley del IVA— mientras que, en paralelo, el Govern no ha abordado la reordenación de un sector muy castigado por la crisis, a pesar de registrar un volumen de negocio superior a los 1.768 millones de euros. Las peleas internas entre los independentistas impidieron que el Plan Nacional del Audiovisual fuera aprobado en julio como estaba previsto.

El objetivo del plan era dotar al sector, por medio del consenso entre todos los agentes, de las estructuras necesarias para su desarrollo integral. Crear un sistema eficaz de colaboración entre agentes públicos y privados, así como medidas de impulso y fomento adecuadas a las nuevas tecnologías, formatos y plataformas, al talento joven y a las tendencias del sector, son los ejes de esta especie de “libro blanco” cuya elaboración fue encargada por la exconsejera de Presidencia Neus Munté; al secretario general y al director general de Comunicación de la Generalitat, Miquel Martín Gamisans y Jordi del Río, ambos propuestos por ERC.

El encargo sublevó al entonces consejero de Cultura, Santi Vila, quien llegó a mantener una reunión muy tensa con su compañera de filas para reprocharle que este proyecto, reivindicado desde hace años por la industria audiovisual, cayera en manos de los republicanos en lugar de ser pilotada por el Departamento de Cultura, al que pertenece el Instituto Catalán de las Empresas Culturales.

Muy avanzado

Según ha podido saber Crónica Global, el plan estaba muy avanzado y debía ser aprobado el pasado julio. Pero la crisis de gobierno truncó esas expectativas. Munté abandonó el Ejecutivo autonómico por sus diferencias con el expresidente Carles Puigdemont y fue sustituida por Jordi Turull, quien no culminó este proyecto, que tras el tijeretazo en TV3 se ha vuelto muy necesario para una industria que representa al 19% de las empresas de toda España, pero con una alta precariedad laboral. Un 53% de las firmas no tienen trabajadores contratados y existe mucha autocupación

La riqueza que genera este sector, según los datos de la Generalitat, se reparte entre producción (224,4 millones), programación y emisión (151 millones), distribución y exhibición (101,9 millones) y radiodifusión (35,5 millones).

Los principales problemas del ámbito audiovisual son la falta de financiación, la legislación fiscal existente, la falta de internacionalización, la dimensión del mercado actual de negocio y la estructura del tejido empresarial, entre otros. Por ello, entre los objetivos del plan figura un desarrollo integral del sector, la colaboración público-privada, la elaboración de un mapa formativo (currículo académico audiovisual), fomento de la lengua catalana, recursos para afrontar la inestabilidad laboral y los cambios en la producción y el fomento de las coproducciones, exportaciones y ventas internacionales.