Menú Buscar
Médicos independentistas en el Hospital de Sant Pau i la Santa Creu  / CG

Quién manda en Sant Pau, el hospital de la polémica

El centro sanitario de Barcelona donde Pedro Sánchez sufrió una 'encerrona' al visitar a los policías heridos es plural, pero pilotado por la Generalitat

26.10.2019 16:39 h.
7 min

¿Quién manda en Sant Pau, el hospital donde el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sufrió un escrache al visitar a los policías heridos? El centro sanitario concertado presenta un batiburrillo de ideologías entre su personal y su gerencia. No es un feudo nacionalista como el Hospital Clínic Barcelona.

Sant Pau es el hospital más antiguo de Cataluña y uno de los más ancianos de España en franca pugna con el Santa María de la Misericordia en Alcalá de Henares (Madrid). Desde sus orígenes en 1401 lo comanda la Molt Il·lustre Adminstració (MIA), una suerte de mesa de dirección formada por un representante del Capítulo Catedralicio, uno del Ayuntamiento de Barcelona y tres de la Generalitat de Cataluña, que se incorporó a la MIA en 1990 con la promesa de entregar una nueva sede de la ciudad sanitaria junto al conjunto monumental de Lluís Domènech i Muntaner. Lo hizo en 2009.

¿Quién manda?

En Sant Pau manda el patronato de la fundación de gestión sanitaria. Su presidencia es bimensual rotatoria entre los miembros de esta cúpula. Forman parte de la misma tres representantes de la Generalitat, uno del Ayuntamiento y otro del Cabildo de la Catedral. En la actualidad la presidencia recae sobre Enric Arguelagués, exdirector gerente del Instituto Catalán de Sanidad (ICS) entre 2008 y 2011, cuando dimitió por los fuertes recortes que propuso el gobierno de la extinta CiU. Sus escuderos en la gestión de Sant Pau son Xavier Rodríguez Guasch --apercibido por, presuntamente, ayudar a montar el referéndum del 1-O en algunos ambulatorios--, director de servicios del Departamento catalán de Salud, y Marta Chandre, subdirectora de la misma Consejería, que está en manos de ERC.

En representación del Ayuntamiento de Barcelona acude a las reuniones Gemma Tarafa, excomisionada municipal de Salud y actualmente concejal con la misma cartera. Tarafa es una conocida activista del entorno de Barcelona en Comú (BComú), el partido de la alcaldesa Ada Colau. Con el maletín de la iglesia acude Josep Maria Forcada Casanovas, médico, prior del hospital, profesor y exmiembro de Cáritas Diocesana. Ejerce de secretario Joaquim Jornet.

Estas seis personas controlan, según los estatutos, "el órgano de gobierno y administración de la fundación, la representan y la gestionan y asumen todas las facultades y funciones necesarias para la consecución de sus fines fundacionales".

Una tecnócrata en la ejecución

El día a día de la gestión lo lleva, no obstante, Gemma Craywinckel. Es directora gerente desde este julio de este año por el fichaje de Albert Salazar para Salud, que lo repescó para dirigir el complejo Hospital Vall d'Hebron, el mayor de Cataluña y una institución que a menudo queda al albur de los caprichos del consejero de turno. La exdirectora asistencial, cirujana formada en gestión en Esade, es considerada una persona de la casa, preferida por los 3.300 trabajadores y mucho menos marcada políticamente que su predecesor. Ejerce de gestora y mediadora en una cúpula "en la que hay de todo", según fuentes cercanas.

Acompañan a Craywinckel en la gestión de procesos organizativos dos piezas clave: el director médico, Xavier Borràs y la directora de enfermería, Margarita Esteve. Un peso específico en la gerencia tiene Maria Victòria Rovira, directiva fomada en IESE que antes gestionó en el Institut d'Assistència Sanitària (IAS) de Girona. Rovira acaba de dar su visto bueno al convenio colectivo del centro, una negociación dura, pues Sant Pau se rige por el principio del equilibrio presupuestario --algo que no logró en 2018, cuando perdió 1,6 millones -- y la plantilla pedía recuperar derechos tras los duros recortes de 2011 y 2012, cuando se retiraron un gran número de dádivas y privilegios.

La Generalitat sí influye

En referencia al episodio del boicot a Pedro Sánchez, diversas fuentes del centro lo desligan de la plantilla, que representan hasta once sindicatos en un comité de empresa que preside CGT. "Se trata de una junta mucho más plural que otros hospitales, como los del ICS", defienden. Los trabajadores subrayan que el complejo sanitario "no es un bastión nacionalista", aunque exista un minúsculo grupo llamado Sant Pau per la Democràcia, tal y como ha recordado TotBarcelona. No cuenta con el plácet de los jefes de servicio y la dirección como sí ocurre en el Clínic. "Se manifestaron 100 de 3.300 empleados", recuerdan médicos del centro.

Sí tiene mano en la gerencia la Generalitat de Cataluña, pues nombra a la mayoría del patronato del hospital y tiene la última palabra en la designación de la directora, pese a que, formalmente, Sant Pau está encuadrado en la patronal sanitaria privada Unió Catalana d'Hospitals (UCH). Varias voces del centro apuntaron al Govern como organizador de la encerrona al presidente del Gobierno en Sant Pau. El propio jefe del Ejecutivo lo confirmó ayer en La Sexta. "La gerencia es plural, algunos de ellos independentistas, claro. Pero el origen de todo ello está fuera del centro, con el eco de una minoría de trabajadores de aquí", apostillan las mismas fuentes.