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David Bonvehi, presidente del PdeCat / EP

El PDECat se entrega ya sin remisión a Puigdemont

El partido de Bonvehí quiere seguir las negociaciones con JxCat, pero ni rompe ni obliga a sus militantes a optar por una opción, salpicado ahora por 'el caso 3%'

4 min

La cuerda de la cometa se acorta. Ya no podrá volar sola. El PDECat no puede forzar la máquina y, pese a que seguirá negociando con Junts per Catalunya (JxCat), se evapora la idea de construir un espacio que pueda perjudicar los intereses de Carles Puigdemont. El consejo nacional del PDECat decidió este jueves seguir en el proyecto del expresidente fugado, sin obligar a sus militantes a optar por una u otra opción, tal y como como habían pedido algunos de sus alcaldes, caso de Marc Solsona o Marc Castells.

David Bonvehí dio cuenta de sus conversaciones con Jordi Sànchez que, a partir de la Crida, ha llevado el peso para reorganizar Junts per Catalunya como un nuevo partido. Junto con Ferran Bel, Bonvehí ha buscado un acuerdo que no pase por una ruptura, viendo que sólo la cúpula quería conservar las propias siglas y que agrupaciones enteras, con ejecutivas locales, han ido ingresando en el proyecto de Puigdemont.

David Bonvehí (i), presidente del PDECat, y Carles Puigdemont (d) / EFE
David Bonvehí (i), presidente del PDECat, y Carles Puigdemont (d) / EFE

El 'caso 3%'

El partido, además, ha quedado muy tocado tras la decisión del juez De la Mata, que ha decidido juzgar al PDECat, junto a la antigua CDC, en el caso del 3%, sin posibilidad de diferenciarse. Precisamente, el PDECat se fundó para dejar atrás las páginas de la corrupción de Convergència, y ahora el único salto que puede dar es el de integrarse en Junts per Catalunya, que no deja de ser la casa gran de la que hablaba Artur Mas, repleta de exconvergentes y algunas pocas figuras que provienen, curiosamente, del PSUC o de ICV --caso de Antoni Morral-- e independientes pre-políticos sin ninguna experiencia que se subieron al carro del independentismo, como Laura Borràs, Elsa Artadi o Aurora Madaula.

La amalgama puede permitir la subsistencia de cargos medios del PDECat, que saben que ir en solitario o buscar un acuerdo con el PNC de Marta Pascal puede ser aceptar un riesgo demasiado alto.

Las palabras de Bonvehí han sido claras al pedir el apoyo para seguir negociando, tras señalar que la dirección quiere un acuerdo y que mantiene abiertas las negociaciones con JxCat.

¿Hueco en el espacio de Puigdemont?

Las repercusiones de la decisión del PDECat pueden ser decisivas. El PNC de Marta Pascal esperaba algún movimiento de su expartido para unir esfuerzos. Sin esa plataforma, la que supone disponer de cientos de alcaldes y cargos en diputaciones provinciales, el PNC deberá ahora mirar hacia otras formaciones, como Units per Avançar.

La posibilidad de generar un hueco en el espacio de Puigdemont se complica, aunque nada está escrito todavía, porque las conversaciones cruzadas entre todos los dirigentes de ese espacio se mantienen.

Una cuestión de líderes

El problema, como señalan algunos miembros del PDECat, es que en la política moderna son necesarios los líderes, y quien genera, por ahora, una mayor atracción electoral en ese espacio es Carles Puigdemont.

Ahora se deberá comprobar qué dirigentes, a título personal, deciden romper definitivamente con ese mundo e inician proyectos distintos. En ese caso, si derivan hacia el PNC, sí se podría construir un espacio distinto para todos aquellos soberanistas que ya no quieren saber nada con Puigdemont. La incógnita es si esos electores existen, en qué número y si, en realidad, lo que harán es pasarse a la abstención.