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Marta Pascal, coordinadora del PDeCAT, junto a los consejeros que cesaron por la vía unilateral, Jordi Baiget,  Jordi Jané y Meritxell Ruiz / FOTOMONTAJE DE CG

PDeCAT aplaza su ajuste de cuentas hasta después del 21D

El partido no olvida a los consejeros cesados por las mismas razones que ahora asume el independentismo, ni perdona las deslealtades del entorno de Puigdemont

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Las elecciones suelen servir de tregua en las batallas internas de los partidos políticos. Este es el caso de PDeCAT, donde el procés ha abierto un abismo entre la dirección y el entorno del expresidente Carles Puigdemont. Llámese ajuste de cuentas, llámese depuración. Lo cierto es que, tras el 21D, la formación quiere tomar medidas para soltar lastre tanto de su pasado como de un presente rupturista al que, admiten fuentes convergentes, nunca se debió llegar.

PDeCAT no olvida ni perdona aquel 26 de octubre en el que su sede de la calle Provença fue rodeada por decenas de personas. Al grito de “botifler” (traidor), protestaban por las elecciones que Puigdemont estaba dispuesto a convocar. Después, todo cambió: hubo declaración unilateral de independencia (DUI) y aplicación del artículo 155 de la Constitución por parte de un Gobierno que señaló los comicios para el 21D. Para entonces, dicen, Puigdemont ya había preparado su huida a Bélgica.

Frenar golpes

“En PDeCAT se tiene la sensación de haber frenado golpes dirigidos a Puigdemont cuando, en realidad, el expresidente ha actuado de espaldas al partido”, explican a Crónica Global fuentes próximas a los convergentes. Aluden al famoso sanedrín --Oriol Soler, Xavier Vendrell, Francesc Homs, Jordi Sánchez, Jordi Cuixart...-- donde se tomaban las grandes decisiones.

Pero también a otro tipo de golpes bajos, como los propinados por los diputados Jordi Cuminal, Germà Bel y Albert Batalla, que anunciaron que rompían el carné del partido y renunciaban al escaño tras conocer la intención de Puigdemont de convocar elecciones. Nunca lo hicieron, pero el mal a PDeCAT, cuya dirección nunca creyó en las vías unilaterales, ya estaba hecho.

En PDeCAT tampoco se olvida de que tres consejeros convergentes de la Generalitat fueron cesados por la misma autocrítica que ahora hace el independentismo. Mientras Artur Mas confiesa que no había mayoría suficiente, el propio Puigdemont admite que siempre había otras vías alternativas a la independencia. Dirigentes de ERC como Joan Tardà o Anna Simó también han cuestionado la viabilidad del procés.

Jordi Baiget, Meritxell Ruiz y Jordi Jané tuvieron que abandonar el Govern por rechazar la unilateralidad. También dejó su cargo de consejera Neus Munté, vicepresidenta del partido, aunque en este caso se debió a las fuertes desavenencias con Puigdemont.

Ceses e incorporaciones

“Puede que se tengan que abrir expedientes, e incluso retocar la ejecutiva”, explican las citadas fuentes. No se descartan ceses y nuevas incorporaciones. Las elecciones del 21D obligan a posponer posibles depuraciones para no perjudicar la campaña de Puigdemont. Pero el futuro pasa por que la coordinadora de PDeCAT, Marta Pascal, se libere del yugo de Mas y de Puigdemont, que hasta ahora han reducido su margen de maniobra. Aunque no del todo.

Pascal abortó recientemente una de las maniobras más extrañas y perjudiciales para el partido: la creación de una agrupación de electores para el 21D. Se trata de una fórmula que impide tener subvenciones públicas y cuota mediática y que, tal como consta en el informe jurídico que Pascal encargó y posteriormente entregó a Puigdemont, hubiera agravado la precaria situación financiera de PDeCAT.

Detrás de ese proyecto se encontraban Francesc Homs, Elsa Artadi, Josep Rius, Jaume Clotet, Jordi Cuminal y Miquel Buch, entre otros. Varios de ellos han participado en ese sanedrín tan temido por PDeCAT.

Finalmente, Puigdemont optó por encabezar Junts pel Catalunya, una candidatura donde la presencia de su partido es mínima. Ningún cargo orgánico de PDeCAT está presente en la lista, pero sí numerosos alcaldes, militantes y los consejeros encarcelados Josep Rull, Jordi Turull y Joaquim Forn. de las herencias del pasado que todavía tiene que soportar Pascal figura, tal como publicó ayer este diario, la firma del gerente de CDC, Carles del Pozo, implicado en el caso 3% (financiación irregular de CDC) en el documento oficial de inscripción de Junts per Catalunya.