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La cabeza de lista de JxCat en el Congreso, Laura Borràs / EP

El partido de Puigdemont clama ahora para poder negociar con Sánchez

Laura Borràs justifica su voto contrario a Sánchez, pero muestra su voluntad de negociar para “encontrar soluciones”

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La lucha en el seno del independentismo es enorme, con la vista puesta en unas inminentes elecciones al Parlament. Y prueba de ello es que Junts per Catalunya teme quedarse en un segundo plano si Esquerra se abstiene en la investidura de Pedro Sánchez. Las sensaciones del partido de Carles Puigdemont son ambivalentes: por un lado se desea demonizar un posible aval de ERC a Sánchez, pero por el otro existe el temor de que los ocho diputados de JxCat en el Congreso no sirvan para nada. Y eso lo evidencia la posición de Laura Borràs, dispuesta ahora a negociar.

Junts per Catalunya está a la expectativa de lo que ocurra en Esquerra Republicana, cuyos militantes votan este lunes sobre si dejan o no en manos de su dirección la negociación con Pedro Sánchez. La diputada del partido de Puigdemont, Laura Borràs señala que la posición, ahora, es clara: un “no” a Sánchez, pero reclama que se constate una “interlocución” con Cataluña.

Incluir a Torra

El latiguillo es que su formación “no dará un voto a cambio de nada”, pero se ofrece la total predisposición para hablar. “Lo que nosotros queremos es encontrar soluciones, y las soluciones deben ser políticas, y para serlo falta esa interlocución”, según Borràs.

El problema que puede ser insoluble es que Junts per Catalunya, que domina en el Govern de la Generalitat, con el presidente Quim Torra, quiere participar de algún modo en esas negociaciones, con la idea de que se hable entre gobiernos y no entre partidos. Esquerra ha introducido ese factor, pero como un requisito para llegar a acuerdos, para que, después, se pueda formalizar una mesa de negociación entre los dos ejecutivos.

Pere Aragonès, vicepresidente económico del Govern, en una comparecencia en el Parlamento catalán / EFE
Pere Aragonès, vicepresidente económico del Govern, en una comparecencia en el Parlamento catalán / EFE

Sánchez, con ERC y Aragonès

El hecho concreto es que en el Congreso son los partidos los que darán o no sus votos a la investidura de un presidente, y es el PSOE, tras su acuerdo con Unidas Podemos, el que negocia con el grupo de ERC, aunque a todos los niveles: con los diputados de su grupo parlamentario, y con la máxima dirección del partido, que lidera Pere Aragonès, vicepresidente del Gobierno catalán.

Borràs ha insistido este domingo en que el presidente Torra pueda participar, con una apelación a Sánchez a que “reconozca a todos los interlocutores políticos avalados por la ciudadanía”, en alusión a Torra.

Y, si con una mano reclama ese diálogo, con la otra Borràs ha afeado la actitud del Gobierno de Sánchez. Por ello, le pregunta al líder del PSOE si “atenderá su responsabilidad o permitirá que siga progresando el recorte de derechos fundamentales en Cataluña”.