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El embajador de Francia en España, Yves Saint-Geours / EUROPA PRESS

París responde a los secesionistas: la 'Cataluña norte' se siente francesa

El embajador en Madrid reivindica la frontera actual entre España y Francia, y recuerda que ha permanecido "tranquila" desde 1659

15.11.2016 17:02 h.
3 min

El embajador de Francia en España, Yves Saint-Geours, ha advertido este martes a los independentistas catalanes que reivindican la integración del Rosellón francés en lo que denominan los Países Catalanes que los habitantes de esta zona del suroeste del país se sienten "franceses".

En un desayuno informativo celebrado en Madrid, Saint-Geours se ha referido a la declaración que el Parlamento catalán aprobó en octubre pasado defendiendo el derecho de autodeterminación de los Países Catalanes, en los que incluye al territorio francés del Rosellón, conocido también como la Cataluña Norte y que fue parte de España hasta el siglo XVII.

Una frontera fijada en 1659

En respuesta a una pregunta, el embajador ha recordado que la frontera actual entre España y Francia se fijó en 1659 y desde entonces ha permanecido "tranquila" y "sin problemas conflictivos". Es decir, 357 años de historia. "No todas las fronteras europeas estás fijadas desde hace tanto tiempo", ha subrayado.

Pero además, Saint-Geours ha explicado que el 14 de julio de 1790, justo un año después de la Toma de la Bastilla con la que se inició la Revolución francesa que terminó con la monarquía, se celebró la Fiesta de la Federación en París, un acontecimiento en el que participaron "todos los pueblos de París" para decir que no eran ni de Bretaña, ni de la Alsacia ni de otras regiones, sino para subrayar que eran "franceses".

Todos se sienten "franceses"

"Hace más de 226 años que dijeron esto", ha remarcado el embajador, que sin obviar las "particularidades culturales" y "lingüísticas" de las distintas regiones de su país ha querido precisar que en todas ellas sus habitantes se sienten "franceses".

Tras la declaración aprobada por la Cámara autonómica, el Gobierno francés presentó una queja formal en la Embajada española en París en la que lamentaba que el Parlament emitiese "resoluciones que atentan" contra la soberanía de Francia.