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Eva Parera, presidenta de 'Valents' y regidora del ayuntamiento de Barcelona / LENA PRIETO (CG)

Eva Parera: "La burguesía catalana ha sido hipócrita en el 'procés'"

La presidenta de Valents considera una prioridad "combatir el tripartito" en Barcelona y advierte de que la delincuencia es un grave problema para la convivencia y la imagen de la ciudad

24 min

Eva Parera (Barcelona, 1973) habla muy claro. "Hemos visto en primera fila del Liceu a muchos empresarios aplaudiendo los indultos, cuando al mismo tiempo se llevaban a sus empresas fuera de Cataluña", afirma la presidenta de Valents, un partido convertido en el azote de Ada Colau. Muy dura con el procés y con quienes dividen entre buenos y malos catalanes, a los que tilda de "fascistas", Parera arremete contra la equidistancia del nuevo catalanismo.

--Pregunta: Acaba de presentar su proyecto alternativo para Barcelona en el Círculo Ecuestre.

--Respuesta: Presentamos una Barcelona totalmente diferente a la que tenemos hoy, a la que se ha ido construyendo en los dos mandatos de Colau. Siempre hemos dicho que tenemos una Barcelona del no y queremos una Barcelona del sí. Se dice no al turismo, a las grandes inversiones, a proyectos culturales que vienen de fuera. Nos están diciendo no a la convivencia en las calles, no se toman medidas contra la delincuencia cada vez más creciente. Nosotros decimos sí a la captación de talento, al crecimiento económico, a las inversiones. Incluso sí al coche de forma regulada. No podemos permitir que nos estén adelantando otras ciudades. Madrid se ha disparado, nos está adelantando Málaga. Nos estamos empobreciendo, empequeñeciendo, cerrando. Estamos dando una muy mala imagen fuera, donde recomiendan visitar otras ciudades que no sean Barcelona. Hay alternativa, y esa alternativa se consigue votando en las próximas elecciones para hacer un cambio de gobierno y de políticas radical.

Eva Parera comparte su opinión para Crónica Global / LENA PRIETO (CG)
Eva Parera comparte su opinión para Crónica Global / LENA PRIETO (CG)

--¿Cómo definiría a Valents?

--Mucha gente nos lo pregunta y yo digo que si alguien está en el centro, centro, somos nosotros. Desde que nos presentamos en el Born hace cinco meses se nos ha acercado mucha gente interesada en el proyecto procedente de PSC, Ciudadanos, PP o Vox. Al final estamos hablando de política municipal, que no va de ejes. Ni independentista o no, ni de derechas o de izquierdas. Es evidentísimo que no somos un partido independentista, que es uno de los principales males que ha sufrido Cataluña. Al final, esto va de qué proyecto tienes para la ciudad. Y nuestras políticas son muy claras: reactivación económica, ayuda a las pymes para que no cierren y rebaja impositiva. Tenemos un gobierno de la Generalitat que nos está crujiendo a impuestos y el Ayuntamiento solo contribuye a eso. Lo hemos visto ahora con la tasa de residuos que ha anulado el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Llevamos dos años diciendo que esa tasa estaba mal planteada, que tenía que eliminarse. Hemos pedido revertir el IBI un año. Necesitamos políticas que acaben con la burocracia. Puede que la gente piense que somos de centroderecha por defender esto, no lo sé. Yo lo defino como un sentido práctico, como ayuda a personas que generan puestos de trabajo.

Eva Parera durante la entrevista en las instalaciones de Crónica Global / LENA PRIETO (CG)
Eva Parera durante la entrevista en las instalaciones de Crónica Global / LENA PRIETO (CG)

--En estos cinco meses no han parado de fichar antiguos cargos de PP, Ciudadanos y Vox. ¿Cómo ha sido ese proceso? ¿Ellos vienen? ¿Vosotros vais?

--Y tenemos lista de espera. He de decir que ha sido un proceso fácil. Cuando nace un proyecto partes de cero y te lo planteas como un reto que obliga a salir de Barcelona y llegar a las cuatro provincias, donde compites con proyectos muy consolidados. Lanzamos un mensaje de tranquilidad, porque no vamos a tratar a nadie como adversario, no venimos a robar a ningún partido. Venimos a dar una opción a esas 800.000 personas que no saben a quién votar y tendemos la mano a otras opciones políticas que puedan compartir ideario con nosotros. Esto ha generado mucha ilusión. Además, no nos vamos a mover de Cataluña. Somos una formación catalana no independentista, algo que parecía inviable. El hecho de que haya catalanes que se han sentido traicionados tantas veces por las formaciones a las que apoyaron como voto útil, ha provocado que se nos acerquen muchas personas que piensan que, por fin, hay un partido que va a tomar decisiones desde Cataluña, sin ataduras, desde una clara lealtad al conjunto de España. Se nos han acercado cargos muy decepcionados con los partidos a los que representaban, pero también gente no implicada en política, empresarios, autónomos, familias que quieren contribuir. Nos nutrimos de gente que no vive de la política, que lo hace por vocación, porque quiere revertir la situación. Hemos crecido mucho, tenemos ya más de 20 cargos públicos en todo el territorio, presencia en las cuatro provincias. Y lista de espera.

--¿Sigue en pie la oferta de acuerdo electoral a PP y Cs?

--Nosotros lanzamos un mensaje muy claro a todas las fuerzas constitucionalistas. Y la respuesta también fue muy clara. Cada uno ha optado por su propia estrategia. Lo entiendo. Nosotros seguimos defendiendo que si unimos todo este entorno constitucionalista, esto cogerá peso, somos más y más fuertes. Cataluña no es nacionalista, pero está gobernando el nacionalismo porque hay desunión de quienes no lo son. Nosotros nos dirigimos a quienes creen que su voto no sirve. Sí que sirve, es la única manera de cambiar las cosas. Luego, si las otras formaciones quieren ir solos o juntos, ya lo decidirán. Pero nosotros vamos a presentar candidatura en todos los municipios que podamos. Queremos gobernar.

Eva Parera durante la entrevista en las instalaciones de Crónica Global / LENA PRIETO (CG)
Eva Parera durante la entrevista en las instalaciones de Crónica Global / LENA PRIETO (CG)

--Tras las elecciones andaluzas, se hizo la lectura de una vuelta al bipartidismo, al voto útil, a la moderación, lo que permitiría resituar a PSC y PP en Cataluña. ¿Lo cree así?

--Es que el voto útil no vuelve, siempre ha estado aquí. Lo recogió Ciudadanos en 2017 y decepcionó. Hizo algo excepcional que hay que agradecerles, pues fue la primera vez en Cataluña que ganaba una fuerza no nacionalista, al margen de las siglas de siempre. Se rompió un esquema. Pero eso se perdió por la toma de determinadas decisiones. En 2021, Salvador Illa vuelve a recoger ese voto útil. Y vuelve a haber decepción, porque al final, el PSC no sabe qué quiere ser en Cataluña, apoya medidas contra el 25% de castellano en la escuela… El comportamiento de los socialistas y del PP en Cataluña es completamente contrario al que tiene en el resto de España. Lo vimos con Ayuso, hizo una gran campaña, ganó las elecciones y eso no se traslada aquí en las autonómicas. El PP tiene unos condicionantes en Cataluña que, le guste o no, ha gobernado España en el momento de la consulta y del referéndum del 1-O. Y esto tiene un coste electoral amplísimo. No extrapolo lo que pasa en Andalucía ni a las generales ni a Cataluña. Al final, el voto útil en unas municipales se comporta de forma muy distinta.

--Siempre se dijo que, tanto Ciudadanos como Barcelona pel Canvi tenían en apoyo de la burguesía catalana. ¿Qué actitud cree que ha tenido en el procés?

--Valents no tiene nada que ver con Barcelona pel Canvi. Entre otras cosas porque Manuel Valls venía ya con una coalición formada con Ciudadanos. Valents va a ir en solitario. El perfil de Manuel y el mío son muy diferentes, y el del partido también. Es cierto que se dijo que Valls era el candidato de las élites, también le pasó a Ciudadanos. No sé qué piensa la burguesía en Cataluña. Creo que debería ser más activa, en el sentido de ser más contundente, más crítica con lo que hemos vivido. Un gran defecto que tiene Cataluña es la equidistancia, no solo de la burguesía, sino también de la sociedad civil, de los partidos políticos, opinadores, medios de comunicación…”Intentemos no ser muy duros”, “un sí pero no…”, un “bueno, pero” que para mí es lo peor del mundo, porque no sabes realmente lo que estás defendiendo. Llegado el 1 de octubre, se tenía que haber tomado un posicionamiento muy claro, decir que lo que ha hecho esta gente es gravísimo, jamás deberían volver a dedicarse a la política activa, es un terreno completamente vedado a las personas que han dado un golpe de Estado. Se tenía que haber dicho de forma muy contundente, pero en lugar de eso, hemos visto en la primera fila del Liceu a muchos empresarios aplaudiendo los indultos, cuando al mismo tiempo estaban haciendo las mudanzas para llevar a sus empresas fuera de Cataluña. Esa es la hipocresía que yo denuncio, la equidistancia. No es coherente. ¿Usted ha ayudado en esto? Aquí se queda. Es un poco la frase de Sandro Rosell: “yo votaría sí a la independencia, pero luego me iría de Cataluña”.

Eva Parera comenta su visión para Crónica Global / LENA PRIETO (CG)
Eva Parera comenta su visión para Crónica Global / LENA PRIETO (CG)

--¿Cómo se ha llegado a esa situación?

--Esto ha permitido cocer a fuego lento lo que al final ha acabado siendo un golpe de Estado. Hay que ser contundente. Cuando lo eres, te llaman de extrema derecha, colono, nyordo, de Vox, de llaman de todo. A mí de da igual. Cuando tienes responsabilidades políticas y pides la confianza de un voto, la gente debe saber qué vota. El indulto ha ido fatal porque unos padres con un niño de cinco años han sufrido acoso porque han defendido el 25% de castellano en la escuela, y la Generalitat ha vulnerado sus derechos. No ha habido reconciliación ni concordia ni nada. Hay que ser muy claro y yo exijo de las élites, de la burguesía y los sectores empresariales sobre todo, que son los más afectados, que lo sean. Cuando tienes a Foment o al Círculo de Empresarios diciendo que los indultos son una buena idea… ¿pero qué me están contando? Si todas sus empresas se han ido. No es una buena idea, no se puede poner una venda en los ojos y decir que aquí no ha pasado nada. Hay que denunciarlo. Y luego trabajen para que estas empresas vuelvan y expliquen que están haciendo para que vuelvan.

--¿En esa equidistancia participaría ese nuevo catalanismo que surge con formaciones como Centrem? En una entrevista anterior con Crónica Global, aseguró que el catalanismo está muerto. ¿Lo sigue pensando?

--¡Totalmente! El paso de los años te da perspectiva y te das cuenta que el catalanismo era un nacionalismo camuflado, pero de los peores. “Somos mejores, somos superiores, más trabajadores”. Pues no. Volver a querer revivir esto me parece un gravísimo error. Si caminando has caído en un agujero y te has roto un tobillo, no vuelvas a pasar por ahí. No se puede hacer un reset como si nada hubiera pasado. Ha pasado algo con consecuencias muy graves, no solo políticas, sino económicas y sociales. Hay que enterrar esto. Quien lo quiere revivir sigue siendo un nacionalista que quiere disimular ese independentismo que se siente avergonzado y no es capaz de decir “me equivoqué, les vendí una gran estafa, lo siento mucho”. Yo me fui de allí y dije que aquello fue un error en el que yo contribuí. Ahora voy a combatirlo y denunciarlo. Cuando veo a una Àngels Chacón ahora diciendo que no llevan banderas ni nada, ¿qué me está contando? Usted era consejera de Empresa con un gobierno independentista cuando las empresas se marchaban. La justicia ha avalado que el proceso de elecciones sirvió para que el independentismo controlara la Cámara de Comercio. Si cree que aquello estuvo equivocado, salga y dígalo. Pero hacer ver ahora que no estaba allí, me parece una hipocresía absoluta.

 

--ERC, Centrem y ya veremos si JxCat defienden un referéndum pactado. ¿No cree por tanto en ello?

--Es que ya estuvimos allí. En el 9N no lo llamamos referéndum, sino consulta pactada. Cuando se intentó un referéndum pactado tiramos millas y utilizamos a niños, abuelos y padres en las escuelas para traer urnas de plástico. Ya vimos a lo que lleva esto. ¿No han aprendido la lección? ¿No han entendido que un referéndum divide, empobrece, solo lleva a sacar lo peor de las personas? Unos gobernantes que se dedican a dividir a la sociedad se tienen que ir a su casa de forma inmediata. Trabajar para dividir entre buenos y malos, que todavía es peor, pues desde mi atalaya de gobierno señala quién es un buen catalán, usted no es bienvenido, usted se tiene que ir. ¿Estamos enfermos? Esto es lo peor, esto es fascismo. Siempre lo he dicho, tenemos un gobierno de extrema derecha. Esto hay que pararlo. Hay que decirlo de forma muy clara, sin miedo a que te insulten. Total, si te van a insultar igual. ¿Quién es usted para decirme que yo no soy catalana, quién es usted para juzgarme?

--¿Nota hostilidad en la calle cuando hacen actos en el territorio?

--Notamos hostilidad en personas muy politizadas por parte del independentismo. Si denunciamos a niñatos okupas y les invitamos a que se pongan a trabajar, nos montan escraches. Al final somos una formación relativamente amable, no vamos por la vida insultando a nadie. Lanzamos un mensaje de unión. En Barcelona, como concejal, trabajo igual para quien se sienta conmigo en una reunión con el lazo amarillo o no. No voy a juzgar a esa persona, voy a preguntarle qué necesita. Esa es la diferencia entre Valents y las formaciones independentistas o populistas. Esa extrema izquierda que no se sienta contigo si eres un empresario. Lo hace la propia alcaldesa. Ahora porque viene campaña, disimulamos. Al principio notamos un poco de mobbing, pero luego ves que les intentamos ayudar con sus problemas. Al final es mejor combatir el sectarismo con esto, demostrando que el servicio público no va de esto, que no insultando.

-- Comentaba que Valents no tiene nada que ver con Barcelona pel Canvi. Pero si dependiera de los votos de Valents evitar que Colau pacte con ERC ¿volvería a apoyarla?

--No, para mi Colau es un veto claro. En una situación muy complicada, Manuel Valls decide evitar un gobierno de ERC, que se había pasado toda la campaña diciendo que pondría la ciudad al servicio de la independencia. Transcurridos tres años, el resultado es que PSC no entendió el gesto y ha hecho un tripartito con ERC, porque era lo cómodo, porque lo otro exigía negociar. ERC y Colau, tanto monta, monta tanto. No hay ninguna diferencia entre las dos formaciones políticas. La gente tiene que saber que todas las decisiones que se han tomado en el Ayuntamiento de Barcelona han sido con el voto de ERC. A mí me hace gracia cuando Ernest Maragall dice que es la alternativa. ¿La alternativa de qué? Sin sus votos, no hay conexión del tranvía, sin sus votos, no hay superilles, sin sus votos no hay instrucciones de que la policía no salga a la calle. Hay un tripartito de facto que tiene la misma visión de la ciudad y que no ha servido de nada. Cuando la kale borroka quemó la ciudad después de la sentencia del 1-O, la alcaldesa miró para otro lado. La realidad te demuestra que lo que hay que combatir es el tripartito. Enfocamos mucho en Colau, pero Colau no actúa sola. Ya les di confianza al PSC, pero me ha demostrado que no han entendido lo que quisimos hacer. No cuenten conmigo para pactar de nuevo con ERC y Colau. Lo mejor para Barcelona no es reeditar esto.

--Son muy contundentes con los problemas de seguridad en Barcelona, que los hay, pero ¿puede eso dañar la imagen de la ciudad e ir en detrimento del turismo o de la economía?

--Siempre he dicho que el principal problema de la ciudad de Barcelona es su ayuntamiento. Muchas veces nos hemos encontrado solos en la oposición intentando cambiar políticas. Si hubiéramos tenido la complicidad de otros partidos, en lugar de estas pendientes de lo que hacíamos nosotros, las cosas hubieran ido mejor. Pero la delincuencia sí que es uno de los problemas más graves que tiene la ciudad. No hay nada peor para las personas que no sentirse seguras. Eso te condiciona tu vida y tu negocio. “Me roban, me vandalizan el negocio”, Y luego la imagen que se transmite al turismo, el de una ciudad donde te roban el reloj o te agreden. La degradación de las calles. La delincuencia llama a la delincuencia. Somos una ciudad líder en mafias de la droga, de las okupaciones. Lo realmente preocupante es que el gobierno no está dando respuesta a esto. ¿La solución es limpiar las calles? Hay que limpiar y sancionar. Hay muchas multas por civismo sin cobrar. Hay personas que pasean por las calles desnudas, robando, agrediendo sexualmente, acampando. Si no se actúa, no se mejora la imagen de la ciudad ni la convivencia.

--Se supone que, ante una Colau contraria a un Estado policial, las cosas mejorarían con la entrada de Albert Batlle, con amplia experiencia en seguridad. ¿Qué ha pasado? ¿Es una cuestión de falta de efectivos? ¿Se necesitan más Mossos?

--Hay un cóctel de hechos que llevan a esta situación. Faltan mossos, no cubrimos la cuota. Falta Guardia Urbana. Hemos logrado a través de los presupuestos que haya una nueva promoción en septiembre. Falta apoyo a la seguridad privada, la que está en el Metro. A esto se añade un gobierno que enseña en los centros cívicos como ocupar viviendas con fondos públicos. Enseña a delinquir. Convierte la okupación en un derecho. Se ha creado un sindicato de manteros, que es una actividad ilegal. Somos la ciudad con más centros cannabicos de España. El 90% incumplen la ley. La delincuencia es bienvenida. Encima tenemos a la Generalitat con un discurso desde hace diez años sobre que las leyes están para incumplirlas. Esto lo agitas en una coctelera y te explota. Y va a costar mucho revertirlo. Hay que tomar medidas contundentes. Vamos a pedir carteles en las estaciones de Metro con las caras de los delincuentes reincidentes. Desde el gobierno nos dicen que somos alarmistas. Describimos una realidad. A mí me han intentado robar dos veces el móvil. Son menas (menores no acompañados). Están ahí. El buenismo no sirve. Entonces dicen que somos de extrema derecha. Pues nosotros nos atrevemos.

--Pese a todo ello, en las encuestas se mantiene Colau.

--En el barómetro municipal, parece que solo existe el tripartito, parece que nadie vota al centro ni a la derecha ni al constitucionalismo. Es ciencia ficción pura. Todos hacemos trackings internos y los partidos los ponemos en común. Demuestran una tendencia clara al cambio y que Colau tiene un problema importante con su votante, que se siente decepcionado. Nosotros estamos en ascenso, lo que nos hace muy felices. Hace dos meses, una encuesta nos daba entrada en el Parlament, somos un partido solo con cinco meses de vida y poco conocido, lo cual indica que la gente tiene ganas de cambio real. Votantes de Colau y del independentismo nos dicen que tenemos razón sobre las okupaciones o los menas, que tienen un asentamiento muy importante en Sants-Montjuïc. Menas que están delinquiendo porque no tienen otra opción, están completamente abandonados por las instituciones.