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Laura Borràs y Jordi Turull, presidenta y secretario general de Junts per Catalunya (JxCat)

El pacto entre Borràs y Turull entierra el “mandato del 52% del independentismo”

Los equilibrios entre las dos almas neoconvergentes evitan la fractura, pero abren el partido a nuevos aliados, dando carpetazo a una ya debilitada unidad secesionista

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Un año ha durado el "mandato del 52%" independentista. Una expresión que Junts per Catalunya (JxCat) convirtió en mantra tras el pacto de investidura de Pere Aragonès junto a ERC y la CUP, y que aludía al voto total al independentismo en las pasadas autonómicas --si bien la mayoría parlamentaria de estos tres partidos secesionistas suma un 48%--. Era la forma que tenían los neoconvergentes de presionar al republicano para evitar que cayera en la tentación de pactar con los comunes, soltara lastre del diálogo con el Gobierno socialista e implementara la "república".

Sin embargo, la candidatura conjunta de Laura Borràs y Jordi Turull da carpetazo definitivo a ese "mandato del 52%", al abrir la puerta a otro tipo de alianzas que salvan al partido del ostracismo ante las elecciones municipales de 2021. De hecho, ese "mandato" ya venía debilitado tras el rechazo de los antisistema a apoyar los Presupuestos de la Generalitat de 2022, lo que obligó a Pere Aragonès a pactar con En Comú Podem. Asimismo, el president ha defendido la mesa de diálogo como vía para solucionar el conflicto catalán, a pesar de los pocos avances que ha habido y de la tormenta política generada por el caso Pegasus.

En paralelo, el goteo de ceses dentro de JxCat a las puertas del congreso que se celebrará el 4 de junio en Argelers (Francia) imponía una reflexión dentro del partido. Carles Puigdemont, Jordi Sànchez y Elsa Artadi, miembros del grupo fundacional, han renunciado. De ahí que los sectores más pragmáticos, los que proceden de la old Convergència, comenzaran a movilizarse. Ya lo venían haciendo, aunque de forma menos visible. La distancia entre el grupo parlamentario, dominado por los duros y los consejeros del Govern era muy evidente. El adiós de Puigdemont, indiscutible líder fugado al que todos debían lealtad, ha permitido a los dirigentes que quedaban relativizar lealtades y clarificar posiciones. A riesgo, eso sí, de abocar al partido a un cisma que, finalmente, se ha evitado con la candidatura conjunta de Borràs y Turull.

Ambos se han conjurado para avanzar en la consecución de la independencia de Cataluña, pero son conscientes de que ya no existen las mayorías absolutas de la etapa de Jordi Pujol, que el pacto con ERC ya no se sostiene, no solo por las peleas internas en el Govern, sino por la apertura de miras de los republicanos. Aragonès ha aguantado y aguantará acusaciones de botifler, pero su geometría de acuerdos es variable, mientras que JxCat ha quedado orillada y condenada a repetir complicidades con una CUP imprevisible e ideológicamente adversa al liberalismo que siguen defendiendo los neoconvergentes, rechazados también por sus antiguos compañeros del PDECat. Los que están representados a través de sus alcaldías en la Diputación de Barcelona, donde mantienen un pacto con el PSC. Una sociovergencia que es precisamente la que consejeros de Junts, los que arropan a Turull, reivindican o, cuando menos, no rechazan.

Las dos almas de JxCat

No ha sido fácil conciliar las dos almas de JxCat en esa nueva ejecutiva. El acuerdo llegó de madrugada, a pocas horas de que acabara el plazo para presentar candidaturas, y venía precedido de manifiestos a favor del tándem Borràs-Turull, y de actos de reivindicación por parte de la presidenta del Parlament, que precisamente hacía valer su cargo para exigir poder orgánico en Junts.

Finalmente, Borràs será presidenta del partido, pero con mando, mientras que Turull será el secretario general. El congreso del día 4 de junio confirmará la nueva ejecutiva, con cuatro vicepresidencias --Josep Rius, Aurora Madaula, Francesc de Dalmases y Anna Erra--, mientras que David Torrents será secretario de organización y Teresa Pallarès, secretaria de Finanzas.

La cúpula del partido se completa con otros 20 miembros: Jaume Alonso-Cuevillas, Damià Calvet, Joan Canadell, Cristina Casol, Montserat Caupena, Violant Cervera, Jordi Fàbrega, Glòria Freixa, Gemma Geis, Montserrat Girbau, Jaume Giró, Marta Madrenas, Toni Morral, Míriam Nogueras, David Saldoni, Mònica Sales, Miquel Sàmper, Aleix Sarri, Ester Vallès y Salvador Vergés.

Las familias neoconvergentes están repartidas de forma equilibrada en esa nueva ejecutiva.