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Ada Colau, alcaldesa de Barcelona (i), junto al primer teniente de alcalde Gerardo Pisarello (d) / CG

La oposición interviene las cuentas de Colau en Barcelona por su mala gestión

Los grupos municipales en pleno reprueban la gestión económica del Ayuntamiento de Barcelona y fiscalizarán su presupuesto por un descuadre

6 min

Bajo la lupa. La oposición municipal ha intervenido hoy viernes, 20 de julio, el presupuesto del gobierno municipal de Barcelona en Comú. La totalidad de los grupos ha reprobado la gestión económica del equipo de la alcaldesa Ada Colau y ha puesto en marcha la creación de una comisión de control de ejecución de las cuentas de 2018.

Tras la denuncia del PSC de un descuadre en el presupuesto del ejercicio en curso y del peligro de posibles recortes, el responsable económico del consistorio, Gerardo Pisarello, no ha dado cifras concluyentes sobre el estado de las finanzas municipales en un pleno monográfico sobre la cuestión. Pisarello sí ha tildado de "falsa" la caída de la recaudación del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y ha argumentado que si el Gobierno y la Generalitat de Cataluña cumplen con "la deuda que tienen con Barcelona", el ejecutivo local "cerrará 2018 con un presupuesto superior al de 2019".

Rapapolvo de la oposición

Antes, la totalidad de grupos municipales han vapuleado al equipo de Barcelona en Comú (BComú) y, particularmente, al propio Pisarello. El Grupo Demócrata ha conminado al equipo de Colau a "esclarecer cómo cerrarán este ejercicio". Ha recordado Sònia Recasens, portavoz adjunta, que la caída de ingresos supondría duros recortes presupuestarios que, a su vez, generarían unos recortes "acompañados de tremendo sufrimiento". Según Recansens, que se ha hecho eco de las informaciones anteriores que apuntaban a un descuadre de 100 millones de euros, "hará BComú alguna escuela más o sólo habrá estrenado las que nosotros les dejamos".

Por su parte, Ciudadanos ha hecho hincapié en "las alertas que llegaban de todas partes que el gobierno local de Barcelona ignoró". Carina Mejías, presidente del grupo municipal naranja, ha recordado que el Ejecutivo local no provisionó fondos pese a la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la plusvalía municipal. Ha lamentado también que BComú haya "subido la presión fiscal a los barceloneses". Cada vecino, según Mejías, paga ahora 82 euros más de impuestos municipales al año en comparación con el mandato anterior.

Collboni: "¿Estamos en números rojos?"

Jaume Collboni, presidente del grupo municipal del PSC, se ha preguntado si "el consistorio está en números rojos". Las dudas del líder socialista en la Ciudad Condal han llegado tras lamentar de nuevo que Pisarello, número dos de Ada Colau y responsable económico del ayuntamiento, "no haya dado cifras actualizadas de ejecución del presupuesto a día de hoy".

El concejal ha manifestado que el gobierno municipal "ha sido incompetente", pues proyectó un presupuesto que, por ejemplo, en el capítulo de personal no contemplaba la consolidación del nuevo convenio municipal que afecta a los 8.000 empleados municipales, o calculó mal la recaudación de algunos impuestos. Los indicadores económicos de la ciudad sugieren, ha añadido, que el ayuntamiento recaudará menos en el segundo semestre del año. "Es preocupante y ustedes no dan ninguna explicación".

"Han 'pisarelizado' el presupuesto"

Alfred Bosch, presidente del grupo municipal de ERC, ha criticado que BComú haya "pisarelizado el presupuesto municipal de Barcelona". También ha calificado de "incompetente" al equipo miunicipal y, ahora, "es poco transparente" porque no revela los documentos de las finanzas municipales pese a las acusaciones de la oposición. Bosch ha puesto de relieve también que "están en juego guarderías, pues son una competencia municipal, entre otros".

Desde el PP también han lamentado que el gobierno municipal "no haya dado ni una sola cifra de las cuentas, algo que tampoco se encuentra en el portal de transparencia". Los populares han subrayado que hasta junio el Ejecutivo local sólo hubiera recaudado un 33% en concepto de recaudación de la plusvalía municipal, algo que, según el edil Xavier Mulleras, merece una "suspensión en confianza". Mulleras se ha dirigido directamente a Pisarello para preguntarle "qué cuentas tendremos a 31 de diciembre y qué parálisis sufrirá la ciudad" como consecuencia de los recortes esperados en inversión y quizá, gasto corriente, algo que BComú no ha negado.

Formalmente, la oposición ha aprobado tres iniciativas distintas para poner las cuentas municipales de Barcelona bajo la lupa. Una primera, de Grupo Demócrata, PSC y ERC, reprueba la gestión económica e insta a la creación de una comisión de seguimiento. Una segunda, presentada por Ciudadanos, reclama un grupo de trabajo que dé cuenta del estado de ingresos y gastos. La tercera, presentada por el PSC en solitario, critica el despliegue de las cuentas municipales y exige información a los grupos municipales en un plazo de 15 días. Todas ellas han sido aprobadas con los votos en contra de BComú y, las dos últimas, con la abstención de la CUP.