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Un sofá abandonado en el barrio de La Mina de Sant Adrià de Besós (Barcelona) / ALBERTO GAMAZO

Segunda oportunidad para la 'operación civismo' en un barrio humilde de Barcelona

El Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs saca a concurso la contratación de agentes cívicos en La Mina, tras el polémico convenio suscrito en 2016 con la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña

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Un proyecto pionero que nació con mal pie, pero que se ha dado una segunda oportunidad. El Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs (Barcelona) ha sacado a concurso la contratación de profesionales que coordinen un plan de civismo en el barrio de La Mina, uno de los más depauperados de Cataluña.

Pilota esta iniciativa el propio consistorio, tras la fallida experiencia del año pasado, cuando se otorgó a la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña (FAGIC) una subvención de 40.000 euros para que llevaran a cabo este proyecto. Las críticas de la oposición, así como de otros colectivos gitanos y entidades cívicas que se sintieron discriminadas, paralizaron ese plan contra las conductas incívicas. Sus detractores denunciaron, asimismo, los antecedentes judiciales del presidente de FAGIC, Simón Montero Jodorovich.

"Los problemas se magnifican"

Sin embargo, el alcalde de Sant Adrià de Besòs, Joan Callau (PSC), reitera en declaraciones a Crónica Global la necesidad de que en este proyecto “participen las entidades gitanas”. Lo harán, asegura, una vez se haya adjudicado el concurso “cuya finalidad es ayuda a resolver los problemas de convivencia de este barrio”. El primer edil añade que, mediante este concurso, se profesionaliza el servicio en La Mina, un barrio, lamenta, precedido por la mala fama porque “los problemas se magnifican”.

El presupuesto de licitación asciende a un máximo de 126.571 euros y el objetivo es desarrollar la ordenanza de civismo, mediar en conflictos de convivencia y dar apoyo a la Oficina Local de Vivienda en su relación con las familias vulnerables, en riesgo de exclusión y con graves limitaciones económicas. El plazo de ejecución comenzará el 1 de junio de este año y finaliza el 31 de diciembre de 2018.

El adjudicatario deberá disponer de al menos dos agentes cívicos que estarán al servicio de los vecinos de La Mina y que llevarán un vestuario identificativo. Entre otros cometidos, deberán velar por la aplicación de las ordenanzas municipales de tenencia de animales, de uso de las terrazas en la vía pública, sobre ruidos y vibraciones, sobre limpieza viaria y recogida de residuos, y buen uso del espacio público.

La entidad adjudicataria rendirá cuentas de su actuación al Ayuntamiento de Sant Adrià y trabajará conjuntamente con las asociaciones del barrio.