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Cayetana Álvarez de Toledo, Pablo Casado y Teodoro García Egea, tras una reunión de la ejecutiva del PP / EFE

La operación de Casado para no quedar en manos de Vox

El líder del PP pide consejos a interlocutores muy distintos para decidir qué estrategia debe seguir, con la cuestión catalana de fondo

6 min

Pablo Casado escucha. Sus acciones son ahora contundentes, y ha anunciado que el PP presentará una querella por usurpación de funciones contra Quim Torra, pero tiene claras algunas cuestiones, como han apuntado distintas fuentes del partido a Crónica Global. Una de ellas, y la más importante, es que el Gobierno de Pedro Sánchez “durará, al menos tres años”. Y que eso obliga a redefinir la estrategia, para no quedar en manos de Vox y para aprovechar una posible ventana de oportunidad en Cataluña.

El líder del PP ha decidido pedir consejo a interlocutores muy distintos. En todas las reuniones que mantiene, sean de partido o como jefe de la oposición en el Congreso con representantes de entidades sociales y agentes económicos, Casado pregunta. ¿Qué debería hacer, qué camino puede escoger?

Cataluña como oportunidad

Y el denominador común, según las fuentes conocedoras, indican una línea de actuación: “Dureza con el discurso de Pedro Sánchez, oposición fuerte, con gestos y actuaciones firmes, pero atento a lo que pueda suceder en Cataluña, sin cerrar los espacios que se puedan abrir”.

¿Qué implica eso y qué puede suponer? Casado teme que una “apertura catalana”, una mejora en las relaciones, con un Gobierno en la Generalitat, y con un diálogo fluido con la Moncloa de Pedro Sánchez, deje al PP fuera de juego.

Alejandro Fernández, presidente del PPC / EP
Alejandro Fernández, presidente del PPC / EP

El modelo Fernández

Para ello, ejerce un papel esencial el líder del PP catalán, Alejandro Fernández, que ha mostrado el camino que seguir: dureza en el Parlament, pero con un respeto exquisito hacia el propio proyecto independentista, hacia las ideas políticas.

Fernández, que apostó por Casado desde el  primer momento para liderar el PP, tiene el convencimiento que sólo la firmeza, pero con las mejores formas y la moderación como bandera, podrá llevar al partido a recuperar un mayor peso en la sociedad catalana. Distintas encuestas muestran una recuperación importante del PP en Cataluña.

Bajar a Vox

Y eso corre en paralelo al gran problema que debe afrontar Casado. “Si existe una salida para Cataluña, si baja la temperatura, si la tensión es mucho menor, eso le interesa al PP, porque implicará un descenso en las expectativas de Vox, un menor papel para la formación de Santiago Abascal, que ha vivido y se ha propulsado con las imágenes de líos constantes y de acciones callejeras en Cataluña”.

Esas palabras las pronuncian casi al unísono y con expresiones formales distintas, dirigentes del PP e interlocutores de Casado.

El líder del PP, Pablo Casado, en la tribuna del Congreso de los Diputados / EFE
El líder del PP, Pablo Casado, en la tribuna del Congreso de los Diputados / EFE

Sin alternativa a Casado

¿Pero hay un PP duro, que no quiere saber nada de moderación ni a corto ni a medio plazo? “Hay dirigentes que se han quedado en la estacada, que se sienten orillados, pero Casado no tiene una alternativa organizada dentro del PP, no existe”, señalan las fuentes internas.

Y el líder del PP ha comenzado a interiorizar consejos y estrategias de Alberto Nuñez Feijóo y de Ana Pastor, que influyen ahora mucho más que hace unos meses. La consigna es clara: “Dejar de lado a Vox, no entrar en sus tretas, no caer en el discurso del partido de Abascal”.

Pacto de Toledo

Hay muchas cuestiones en las que Casado querrá entrar, como la reforma laboral, el Pacto de Toledo --para rehacer el acuerdo sobre pensiones-- y la renovación en los órganos de gobierno de la justicia española, aunque ahora la imagen que se exhibe es de extrema dureza.

El problema es que el PP “debe reactualizar su ideario”. Cuestiones como el medio ambiente, o todo lo relacionado con la mujer y los servicios sanitarios, han experimentado un cambio enorme en los últimos años.

Según los dirigentes del PP, la izquierda “se ha adaptado a ello, aunque para dar respuestas muy equivocadas, pero la derecha debe adaptarse, debe poner al día su ideario”.

El mérito de Casado

¿Habrá tiempo? Casado se prepara para una larga oposición, convencido de que se producirán dos realidades: Pedro Sánchez aguantará unos tres años, no será un gobierno corto, y cuando se convoquen elecciones, a su derecha estará Vox, y  a su centro-derecha no estará Ciudadanos, un partido al que se considera amortizado, y con el que se pretende, cuando llegue la ocasión, una fusión.

Eso no será inmediato, pero forma parte del programa de actuación de Casado, que tienen, según las fuentes consultadas, un mérito: “llama y pide reuniones, o desayunos o comidas, con interlocutores que pueden ser muy distantes a él, pero que respeta y necesita para poder orientar al PP hacia un nuevo momento político en España”.