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El consejero de Economía, Jaume Giró, y el secretario general de JxCat, Jordi Sànchez / EFE

La ofensiva de Giró y Sànchez para hacerse con el espacio catalanista

PDECat y Centrem denuncian presiones de JxCat, formación que admite su interés por no disgregar el voto; el objetivo es ganar el pulso municipal a ERC y marcar perfil en el Govern

8 min

El catalanismo se da una nueva oportunidad de cara a las elecciones municipales. Pero, de nuevo, acude a esa cita electoral de forma atomizada. El surgimiento de Centrem, el nuevo partido creado por Àngels Chacón, no ha logrado absorber a PDECat. Centrem acusa a Junts per Catalunya (JxCat) de ejercer una presión feroz en el territorio para hacerse con las estructuras de PDECat que, a su vez, atiende los cantos de sirena de Chacón, pero con miedo a estrellarse en las urnas.

La formación liderada por Carles Puigdemont admite que ha intensificado sus contactos con alcaldes. Dos dirigentes protagonizan ese despliegue territorial, discreto, pero constante: Jordi Sànchez, secretario general de JxCat, y el consejero de Economía, Jaume Giró.

Àngels Chacón presenta Centrem, nueva refundación de CDC
Àngels Chacón presenta Centrem, nueva refundación de CDC

El objetivo es ganar el pulso municipal a ERC y marcar perfil ante sus socios en el Govern. Dicho de otra manera, los resultados de las municipales de 2023 marcarán la continuidad de la coalición entre Esquerra y Junts, cuyas relaciones son cada vez más precarias.

Labor discreta y sistemática de Sànchez

“La labor de Sánchez es visitar a decenas de personas para animarlas a formar parte del proyecto municipal de JxCat”, explican a este medio fuentes del entorno del número dos del partido, quien, desde septiembre, se ha dedicado a realizar esos contactos. Niegan presiones hacia PDECat, pero reconocen que su interés es “sumar al máximo número de cargos municipales para no disgregar el voto. PDEcat ha desaparecido del territorio”, añaden.

La labor de Sànchez es “discreta, sistemática y ordenada” y “en muchas ocasiones, los contactos tiene lugar a iniciativa de esos dirigentes locales”. Sus visitas no van acompañadas de ruedas de prensa. Pero desde el partido aseguran que la sensación es muy positiva y que en abril, arrancará en proceso de candidaturas municipales de JxCat, que descarta establecer “acuerdos globales” con ninguna formación.

Carta de Puigdemont a los alcaldes de Junts
Carta de Puigdemont a los alcaldes de Junts

Por su parte, el consejero de Economía también participa en esa labor de contactos territoriales de una forma más institucional, especialmente los fines de semana. “Como es preceptivo –explican desde su entorno– porque se lo piden, visita a los alcaldes. Y siempre lo hace solo”, en referencia a una supuesta pinza con Jordi Sànchez que, desde Centrem y PDEcat, ven como “una ofensiva brutal”. No hay que perder de vista que Giró está considerado dentro de JxCat como un posible candidato a la presidencia de la Generalitat, especialmente ahora, que Laura Borràs parece haber perdido enteros tras su errática gestión del caso Juvillà.

Desde estas formaciones aseguran que es JxCat la que carece de estructura territorial y que la militancia de base pertenece a PDEcat en las ejecutivas locales. El objetivo de Sánchez y Giró, añaden, es convencer a los ediles más veteranos, aquellos que despegaron con Artur Mas en 2011 --Igualada, Martorell, Lloret de Mar…--, en 2015 sufrieron un descenso de voto y que en 2019 ganaron por la mínima tras la irrupción de ERC en el escenario municipal.

ERC tira de los delegados del Govern

En esta ocasión, y porque presiden la Generalitat por primera vez, los republicanos cuentan con la labor de los delegados del Govern en el territorio y confían en dar el sorpasso a Junts en 2023. Los resultados pueden ser decisivos para la continuidad de la coalición de gobierno. Puigdemont ha criticado abiertamente la estrategia de diálogo de Pere Aragonès. Considera que es una fórmula fracasada. De hecho, las negociaciones entre la parte catalana –donde JxCat sigue sin estar representada– y el Gobierno de Pedro Sánchez no se han reanudado tras el parón de las elecciones en Castilla y León. Y a pesar de las peculiaridades locales, es evidente que el conflicto catalán volverá a entrar en campaña. “Si JxCat gana en el municipales a ERC, hará una demostración de fuerza en el Govern y la legislatura quede muy tocada”, explica un dirigente catalanista.

Marc Solsona, alcalde de Mollerussa y portavoz del PDECat / EP
Marc Solsona, alcalde de Mollerussa y portavoz del PDECat / EP

De realidad, el intento de JxCat por captar a los alcaldes de PDEcat se remonta a octubre de 2020, cuando Sànchez y Puigdemont enviaron una carta a los ediles que causó indignación a PDEcat. “Nos atrevemos a pedirte desde Waterloo y Lledoners (Sànchez estaba todavía en prisión por el 1-O), y como cargo electo que eres, que nos ayudes a hacer más vivo, más fuerte y más eficaz el proyecto de Junts para que Junts te ayude también a ti a gobernar mejor y a representar con más fuerzas a tus vecinos, vecinas y a tu localidad en el conjunto del país. Sois muchas las personas que en las pasadas elecciones municipales decidisteis implicaros en los diferentes proyectos municipales y nos habéis reclamado –y con razón– la ordenación de nuestro espacio político. Este momento ha llegado y te invitamos a ser partícipe”, rezaba la misiva.

Rosell y Vila

Como se sabe, PDECat mantiene una pugna judicial con el partido de Puigdemont por apropiarse de la marca electoral JxCat. Su fortaleza está en los casi 200 alcaldes que, hasta ahora, se han mantenido fieles a la herencia de CDC. PDECat rechaza un trasvase en bloque a Centrem. A pesar de sus problemas financieros --lleva tres EREs-- aseguran que no quieren diluirse en un partido, donde también participan Lliures, Convergents y Lliga Democràtica. “Fíjate que mucha gente de CDC ya no se apuntó al PDEcat. Lo que está pasando es que los alcaldes no se arriesgarán a ir a Centrem, sino que se mantendrán en el PDEcat o se presentarán con marcas diferentes, en el mejor de los casos, ya que la mayoría sucumbirá ante las presiones de JxCat”, explica un observador de las negociaciones que culminaron en la creación del nuevo partido. A esta situación se añade el mal momento por el que estarían pasando las relaciones entre Chacón y el secretario general adjunto del PDeCAT, Marc Solsona.

El reto de las elecciones municipales es arriesgado, pues se necesita obtener un 5% de votos para obtener representación municipal –en el Parlament se requiere de un 3%–. El foco está puesto en Barcelona, donde Centrem ha tanteado al expresidente del FC Barcelona, Sandro Rosell, como alcaldable. Fuentes cercanas al empresario aseguran que no ve con malos ojos esa oferta, aunque preferiría hacerlo con el apoyo de una plataforma electoral. Santi Vila, exconsejero de Empresa, también suena como posible candidato de Centrem.