Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
EuropaPress 3979403 manifestacion barcelona conmemorar cuarto aniversario 1 o (1)

Nuevo batacazo 'indepe': los fastos del 1-O acaban en una marcha desangelada por Barcelona

Los dirigentes nacionalistas llaman a la movilización ciudadana preocupados por el segundo 'pinchazo' en la calle tras la Diada

5 min

El independentismo no logra salir de su laberinto. Los fastos del cuarto aniversario del 1-O han certificado la desmovilización de un movimiento político que, tras el enjuiciamiento y posterior indulto de los líderes del procés, no cuenta con una agenda clara (ni cohesionada) sobre qué pasos dar. Pese a la apretada agenda de actos convocada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) durante las tres últimas jornadas, la asistencia ha caído por los suelos tanto este domingo como los dos días anteriores.

En la marcha organizada este domingo, apenas unos miles de simpatizantes han secundado la efemérida del referéndum ilegal. Según datos de la plataforma separatista, tan solo 7.000 manifestantes han recorrido la distancia entre las plazas Francesc Macià y Cinc d'Oros de Barcelona. La Guardia Urbana ha reducido la afluencia a 3.000 personas.

Nuevo 'pinchazo'

Las cifras manejadas durante la pasada Diada ya advirtieron sobre la pérdida de musculatura del movimiento. Frente a las exageradas magnitudes comunicadas en años anteriores, esta vez la ANC fue más comedida e informó de 400.000 asistentes. Casi un cuarto de los más de dos millones que según la plataforma civil respaldaron la festividad antes del 1-O. En el acto previo celebrado para conmemorar la huelga política del 3-O, solo 1.200 personas han escuchado los parlamentos de los jerarcas indepes.

Tres semanas más tarde, los números son todavía más raquíticos. Aunque las soflamas de los dirigentes del procés siguen siendo las mismas, se vislumbra en los discursos de los próceres del separatismo cierta preocupación por la falta de seguimiento ciudadano, según datos de la propia organización.

El filósofo y vocal de Òmnium Cultural, Xavier Antich (izq.), durante su discurso en la manifestación por el 1-O / ANC

 

 

El filósofo y vocal de Òmnium Cultural, Xavier Antich (izq.), durante su discurso en la manifestación por el 1-O / ANC

Llamadas a la movilización

La presidenta del Parlament, Laura Borràs, ha hecho un llamamiento a "recuperar la fuerza para implementar el resultado del referéndum" del 1-O. Por su parte, el exconsejero Josep Rull ha recordado que durante la jornada del 3-O "las calles de Cataluña quedaron desbordadas de dignidad nacional y radicalidad democrática".

Unas proclamas que distan mucho de la realidad percibida en las calles cuatro años más tarde. Este domingo, eran casi tantos los transeúntes que caminaban por las avenidas como los convocados por la ANC. Pese a ello, la presidenta de la entidad, Elisenda Paluzie, ha lanzado una arenga triumfalista a los manifestantes: "Fuimos ganadores porque las fuerzas de la ruptura se impusieron a las de la reforma. Son una demostración de control del territorio. No pudieron impedir que se votara y se ganara".

Se impone la política

Un tono épico que contrasta con el cambio de rumbo de la política catalana. El debate sobre la ampliación de la tercera pista de El Prat y sobre la subida fiscal en los próximos presupuestos autonómicos han centrado durante el último mes la agenda pública, ante el notable desagrado de unas élites políticas instaladas en la ensoñación de la materialización de la república catalana.

Pese al retorno de la realpolitik, los líderes nacionalistas mantienen la disociación entre el deseo de independencia y las obligaciones de gestión del día a día, agravadas por la díficil coyuntura que se entreve tras la pandemia del Covid-19. La calle, esta vez, no les acompaña.