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Trabajadores de Nissan protestando ante un concesionario en Barcelona / EFE

Los trabajadores de Nissan vetan a Vox

La plantilla de las tres plantas de Barcelona avisa de que el partido de Santi Abascal no es bienvenido en sus protestas y mesas de diálogo: "Nos apoyan por interés"

6 min

Los trabajadores de Nissan Ibérica no quieren a Vox. La plantilla de las tres plantas de Barcelona que la marca automovilística ha anunciado que cerrará avisa de que el partido de Santiago Abascal no es bienvenido en sus protestas ni en las mesas de diálogo. Lo hacen después de que el presidente de Vox Barcelona, Joan Garriga, se acercara a una de las plantas a dar apoyo a los 2.800 empleados directos que, por ahora, se van a la calle. "Solo nos apoyan por interés político, porque el tema del cierre es mediático y les interesa tener cobertura", alerta el personal en conversación con este medio.

Quien lo hace son al menos tres sindicatos que conforman mayoría en el comité de Nissan Zona Franca, la mayor de las factorías que echará --según ha anunciado la multinacional-- el cierre en la Ciudad Condal: CCOO (8 representantes), USOC (10) y CGT (2). "Este partido, Vox, ya vino en febrero a un acto con algunos compañeros. Grabó un vídeo y emitió un comunicado. Tras ello, el comité sacó otro comunicado en el que rechazaba su presencia. Pues la posición es exactamente la misma que en febrero: no nos representan", avisa Miguel Ángel Boiza, presidente de CCOO Nissan Ibérica.

"Vienen solo por las cámaras"

Según Boiza, Vox no debe acudir a las protestas ni a las mesas de reunión para salvar las fábricas o la carga de trabajo. "El comité es transversal y no se mete en política. Es momento de concitar los máximos apoyos posibles, pero es que este no lo queremos. Jamás se han interesado por nuestra situación. Vinieron una vez a una protesta en febrero y no volvieron", recuerda Boiza. Según el sindicalista, la presencia de la formación ultra con los trabajadores de Nissan "se explica solo porque el tema es mediático y hay cámaras".

Protesta de empleados de Nissan ante un concesionario de Renault, del mismo grupo automotriz, en Barcelona / EFE
Protesta de empleados de Nissan ante un concesionario de Renault, del mismo grupo automotriz, en Barcelona / EFE

Más contudente es un miembro de CGT del comité, que pide ser citado en nombre del sindicato "Damos la bienvenida a todos los apoyos posibles en este momento tan complicado, pero es que el de Vox lo rechazamos de plano", resume. ¿Por qué? "Porque vienen, lanzan la consigna y se van. No hay el más mínimo interés en conocer la situación de la plantilla o qué pedimos. Solo les sirve para colocar su mensaje mediático", argumenta. "No ha habido colaboración con esta formación y no la va a haber", agrega al misma fuente.

Visitas de partidos a los huelguistas

El sindicato mayoritario en el comité de Nissan Ibérica, Sigen-Usoc, es más diplomático, pero también se aleja del partido de Abascal. "Somos un comité muy transversal. Tenemos claro que ningún político debe beneficiarse de la acción de los trabajadores", ha explicado Miguel Ruiz, presidente de la sección sindical. "Sabemos que Vox ha venido a la fábrica y ha grabado un vídeo para las redes sociales. Pero no hay trabajo conjunto. El comité mantiene su neutralidad partidista", resume el trabajador. "Los políticos, sean del partido que sean, que hagan su trabajo, que es para lo que cobran. Y ese no es otro que buscar soluciones a las tres plantas de Nissan de la Zona Franca, Montcada y Sant Andreu de la Barca", ha apostillado Ruiz.

Sus declaraciones llegan pocos días después de que Vox metiera un pie en la reivindicación de la plantilla de Nissan Ibérica --2.800 empleos directos y 20.000 indirectos-- para evitar el cierre de las plantas. La formación de Abascal, que en Catauña dirige Joan Garriga, difundió un vídeo de apoyo y aseguró que "fue el único que dio la cara por los trabajadores que se temían lo peor" cuando otros no lo hacían. Ello no lo aceptan los sindicatos de la empresa, al menos los mayoritarios. Quien sí evitó el encontronazo con los empleados fue la propia Ada Colau, alcaldesa de Barcelona (BComú), que acudió a Nissan Ibérica a mostrar su apoyo pero lo hizo en Montcada, donde la alcaldesa, Laura Campos, es de su partido. Regateó así Colau la planta de la Zona Franca, parte de una industria que su número dos, Janet Sanz, había pedido "no reactivar" tras el coronavirus.