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Richard Gerver, gurú del cambio, asesor de la campaña de Hillary Clinton y del Gobierno de Tony Blair / EVA GUILLAMET

“Ni Clinton ni Trump han conectado con la clase trabajadora americana”

El inglés Richard Gerver, experto en políticas educativas y asesor de la campaña de la candidata demócrata, critica duramente el Informe PISA y los deberes que se ponen a los estudiantes

7 min

Es el gurú del cambio en general y de la educación progresista en particular. Richard Gerver, exdirector de escuela, ha sido asesor de la campaña electoral de Hillary Clinton y del Gobierno británico. Asegura en una entrevista con Crónica Global que Donald Trump ha canalizado la rabia de una clase media americana que tampoco se siente comprendida por el Partido Demócrata.

Gerver (Londres, 1969), que también ha colaborado con empresas como Microsoft, Google, Visa o Morgan Stanley, pronunció ayer una apasionada conferencia inaugural en el Culthunting Day 2016 celebrada en Barcelona. La sesión reunió a artistas y directivos con el objetivo de construir puentes entre arte y empresa.

-¿A qué atribuye el 'fenómeno Trump'?

-Creo que tiene mucho que ver con cómo se siente la gente en general. Es un fenómeno parecido al Brexit en Gran Bretaña o al “no” votado en Colombia sobre el proceso de paz. Creo que hay muchas personas en Estados Unidos que piensan que no van a volver a controlar su vidas nunca más y están enfadados. Trump ha canalizado ese sentimiento contra el sistema. Trump es el candidato antisistema, pero no se dirige a los jóvenes. Se dirige a personas blancas, trabajadores, mayores, de clase media. Tampoco Clinton ha conectado con los jóvenes y con los millennials. El único que lo hizo fue Bernie Sanders.

-¿Es posible que el Partido Demócrata sea visto también de clase alta, distante de la clase trabajadora?

-La clase media vota también a Clinton, mientras que Trump está muy alejado de ellos. Aunque el Partido Demócrata no sea percibido muy a la izquierda, Trump está muy a la derecha. Él nunca fue un chico de clase trabajadora, siempre fue millonario. Lo que ocurre es que esos votantes creen que antes se vivía mejor y no quieren que las cosas avancen, pero eso no puede ser. Estados Unidos tiene una política global, prácticamente lidera el mundo. Es cierto que Sanders si tenía un discurso dirigido a los trabajadores y que Clinton es criticada porque no puede parar el tiempo, pero es la única representante del Partido Demócrata. La clase blanca trabajadora tiene un problema en Estados Unidos porque, realmente, no hay nadie que les represente. No hay nadie que les diga cómo se solucionan sus problemas. En Gran Bretaña, ocurre algo parecido y por eso la clase media trabajadora voto a favor del Brexit. Los políticos no se han dado cuenta que hay una comunidad que todavía no tiene lo que necesita.

-Usted defiende la creatividad, el ingenio, el riesgo, pero Estados Unidos y Gran Bretaña son países muy competitivos donde se busca el éxito y rápido. ¿Le hacen caso?

-Es una gran pregunta. Y la respuesta es “espero que sí”. Una de las cosas importantes para mí es plantear estas cuestiones y que la gente las entienda. La gente está tan ocupada en su trabajos que necesitan que alguien mire por encima de sus cabezas y abran el foco.

-Hablemos de educación, que es su especialidad. Ha sido muy crítico con el Informe PISA (Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes). ¿Por qué?

-Porque es muy malo para las políticas educativas. Este informe se ha malinterpretado por quienes aplican esas políticas y por los medios de comunicación. El responsable del informe asegura que nunca se hizo para clasificar a los jóvenes entre los mejores y los peores. Cada país es completamente diferente. La cultura en Shanghai es muy diferente a la de Finlandia o a la de España. Un mismo test no puede valer todos los países. Por ejemplo, China o Corea están reduciendo la carga de deberes mientras que nosotros estamos incrementándola. ¡Es de locos!

-¿Hay algún país que considere un modelo educativo?

-No tengo un país favorito. Creo que hay escuelas en diferentes países que son grandes ejemplos, incluyendo España y Cataluña, pero no me pregunte por sus nombres. Incluso Colombia y Pakistán. El gran reto sería conectar esas escuelas y que eso se eleve a una escala global.

-¿Por qué son buenas esas escuelas? ¿Qué se hace en ellas?

-Una de las características es la calidad y el ánimo que ponen para que los estudiantes tengan iniciativa. Y también, ver al niño al completo, no potenciar únicamente su faceta académica.

-¿Hay demasiado miedo al fracaso en la educación o en la sociedad?

-Probablemente. Lo que pasa es que hay demasiada intervención política en la educación. Un buen ejemplo de política es Finlandia, donde los gobiernos no interfieren.

-¿Qué papel deben jugar los padres en la educación de los hijos?

-Es muy importante. Las escuelas deben animar a los padres a implicarse si no, el sistema no funciona.

-En España se considera que los profesores están mal pagados.

-El sueldo es un problema, pero lo que necesitan los profesores es más respeto y confianza, que se dé más valor a lo que hacen.

-¿Qué opina de los colegios de elite como Eton, con una educación muy estricta?

-Son colegios que tienen muchos recursos y proporcionan a los niños muchas más experiencias que otros colegios. Son clases pequeñas de entre 12 y 15 estudiantes que, además, tienen contacto con la naturaleza y el deporte. Todos los niños deberían tener derecho a vivir esas experiencias.