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Pablo Casado (i) y Albert Rivera (d), cuyos partidos se han presentado en coalición bajo la marca Navarra Suma / EFE

¿Una Navarra Suma a la catalana?

Sectores de PP y Cs valoran una alianza de centroderecha de cara a las elecciones catalanas para hacer frente al rearme de la izquierda

09.06.2019 00:00 h.
6 min

Tras la resaca electoral, llega el momento de la reflexión. Especialmente en aquellos partidos cuyos resultados no han sido satisfactorios. En ello están PP y Ciudadanos (Cs), formaciones con un fuerte retroceso en Cataluña en el primer caso, y estancamiento en el segundo. De ahí que algunos dirigentes comiencen a valorar fórmulas de rearme de ese espacio de centroderecha, sobre todo en un momento en el que la izquierda parece ganar músculo. Para algunos, la opción podría pasar por una alianza preelectoral, al estilo Navarra Suma, la coalición formada por UPN, PP y Ciudadanos para las elecciones forales, generales y municipales.

Se trata de una fórmula que sectores de ambos partidos consultados por Crónica Global avalan, aunque admiten que ni se ha hecho un planteamiento oficial ni hay demasiado tiempo para articularla de cara a unos comicios autonómicos, que podrían celebrarse a finales de año. “¿Partidos que mantienen su identidad, pero hacen una coalición electoral? De momento eso en Cataluña no es demasiado viable”, apuntan desde la dirección del PP.

Lo que opina Cs

Esa Navarra Suma a la catalana genera menos entusiasmo en la cúpula de Ciudadanos, aunque también en la formación naranja hay voces que plantean esa alianza preelectoral.

Existen precedentes de coaliciones preelectorales en Cataluña. El ejemplo más reciente se remonta a las elecciones catalanas de 2015, cuando Convergència, ERC, Demòcrates y Moviment d’Esquerres presentaron una lista conjunta que no se ha vuelto a repetir. La alianza más longeva fue la de CDC y UDC, aunque la deriva secesionista de los primeros provocó la ruptura de una coalición que había durado 36 años.

Más recientemente, Manuel Valls ha presentado candidatura a la alcaldía de Barcelona con una plataforma de la que ha formado parte Ciudadanos y Lliures. La operación Valls, una idea de Societat Civil Catalana de la que se apropió Albert Rivera, aspiraba a englobar también a PSC y PP, pero no hubo acuerdo.

Resultados del 26M

Si bien es cierto que Ciudadanos ha aumentado el número total de concejales obtenidos el 26M en Cataluña, pues ha pasado de 176 a 238, no ha logrado ninguna alcaldía. Por su parte, el PP ha experimentado un fuerte retroceso, pues de los 216 concejales obtenidos en 2015 ha pasado a 67. Sin embargo, ha ganado en Badalona y Castelldefels. Y en Barcelona, contra todo pronóstico, el independiente Josep Bou ha logrado dos concejales. Sin duda, un revulsivo para Alejandro Fernández, que tomó las riendas de un PPC en pleno declive.

“Si se hubieran presentado conjuntamente, PP y Ciudadanos no se habrían quedado fuera en numerosos ayuntamientos”, explican fuentes populares.

Por su parte, en la formación naranja no se ha querido hacer autocrítica pública de sus estancamiento, pero internamente ha habido ruido de sables. El salto de dirigentes como Inés Arrimadas, Fernando de Páramo o José María Espejo-Saavedra obliga a reformular liderazgos, así como analizar las consecuencias de esa “deslocalización” de un partido que nació en Cataluña y que ganó las elecciones autonómicas en 2017, pero que sufre también una sangría de votos.

El rearme de la izquierda

Esta situación, unida al rearme de la izquierda --PSC y ERC se impusieron en las municipales en Cataluña, mientras que socialistas y comunes negocian un gobierno en Barcelona-- obliga a Cs a mover ficha. Quedaría por ver, admiten esas fuentes partidarias de una Navarra Suma a la catalana, cómo encajaría Valls en esa hipotética alianza. En Ciudadanos existe el temor de que Valls esté preparando un nuevo partido de centro catalanista para presentarse a las autonómicas.

Cabe recordar que, a pesar de la dureza discursiva de Cs en el último ciclo electoral, hubo un tiempo en que se planteó como heredera del catalanismo moderado que quedó huérfano tras el giro independentista de CDC. Dicho de otra manera, Valls podría formar parte perfectamente de esa coalición de centro junto a Cs y PP.

Eso pasa por marcar un perfil catalán propio, algo que Albert Rivera nunca ha querido y que provocó enfrentamientos con Arrimadas.

Por su parte, en el PP hay importantes dirigentes territoriales que han decidido soltar lastre de Pablo Casado, como es el caso de Alfonso Alonso (País Vasco) o Alberto Núñez Feijóo (Galicia). En ambos casos, para alejarse del discurso duro del líder de los populares.

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