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Felipe González ha acudido esta tarde a firmar en el libro de condolencias en la sede del PSOE / EFE

La muerte de Carme Chacón une a la familia socialista

El dolor por la repentina desaparición de la exministra abre un paréntesis en la tensión de la campaña de las primarias del PSOE

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La muerte inesperada de Carme Chacón ha dejado consternada a la familia socialista, que este lunes, después de meses de grandes tensiones, ha posado para una foto fija unida por el dolor y el respeto hacia una de las dirigentes más destacadas del PSOE.

"Todos los socialistas lloramos juntos", una frase de Patxi López que resume el sentimiento que se está viviendo en Ferraz, donde han coincidido los tres rivales a las primarias para dirigir el partido: Pedro Sánchez, Susana Díaz y él mismo.

Lágrimas incontenibles

Han llorado los socialistas, algunos desconsoladamente como la exministra de Exteriores Trinidad Jiménez, la presidenta andaluza, que ha tenido que recomponer el gesto antes de poder hablar, o la diputada del PSC Meritxell Batet, pero también se han visto lágrimas en otras políticas del PP.

La ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, apenas podía articular palabra y tampoco Ana Mato, mientras que a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se le entrecortaba la voz al recordar que fue una mujer que les abrió las puertas "a algunas" en ciertas cosas que normalizó con su ejemplo.

Teresa Cunillera, exvicepresidenta del Congreso y muy amiga de la dirigente catalana, se lamentaba de haber sido ella la que estaba en el entierro de Chacón, cuando era la exministra la que tenía que haber ido al suyo.

Momentos duros

Por la capilla ardiente, que se ha cerrado a las ocho de la tarde ha pasado también el ex-Jemad Julio José Rodríguez, ahora en Podemos, al que también se le empañaban los ojos recordando los momentos "tan duros" que vivieron juntos, cuando él estaba a sus órdenes.

Y han pasado decenas de afiliados y simpatizantes socialistas que guardaban cola desde media mañana. La primera, una señora mayor, militante desde hace solo unos meses, que, con una rosa en la mano, ha querido dar el último adiós a una "buena mujer", tan buena -ha subrayado- como Pedro Zerolo, a quien también despidió en el ayuntamiento hace casi dos años.

En la calle, los ciudadanos que esperaban para entrar a la sede del partido fueron viendo el trajín de idas y venidas de destacados dirigentes socialistas, del PP, de Ciudadanos, de Podemos y del PDECat, pero sólo se arrancaron a aplaudir cuando llegó Susana Díaz y se marchó Pedro Sánchez, los dos enemigos y máximos rivales en el otro duelo socialista.

Aplauso mudo

Y hubo otro aplauso, mudo, cuando entró el furgón con los restos mortales de Carme Chacón.

Dentro de la sede del PSOE, en el vestíbulo, una imagen de la exministra muy sonriente junto a la bandera socialista, y sobre la mesa, un ramo de rosas rojas y dos libros de condolencias con un mensaje: "No quiero que vacilen tu risa ni tus pasos, no quiero que se muera mi herencia de alegría, no llames a mi pecho, estoy ausente. Vive en mi ausencia como en una casa".

La misma imagen de Chacón acompaña a su féretro en la sala de actos, precedida de las enseñas del PSOE y del PSC y de tres grandes coronas de flores, una del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, otra de la comisión gestora del partido y una tercera de los socialistas catalanes.

Sus padres y su hermana, que llegaron de Barcelona, además de su exmarido Miguel Barroso, velaron el cuerpo de la primera mujer que ocupó en España la cartera de Defensa.

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