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Agentes de los Mossos d'Esquadra delante de la sede de Cataluya Ràdio, tras ser atacada por pequeño grupo de manifestantes con banderas españolas / EFE

Los 'mossos d'esquadra' quieren un director de consenso y que no les humille

Tanto la tropa como los altos mandos reclaman que el nuevo 'statu quo' en la policía catalana mantenga la estructura

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“Sobre todo, lo que no queremos, lo que no aceptaremos, es la humillación”. Así se expresaba en manifestaciones a Crónica Global un alto mando de los Mossos d'Esquadra que, ante la aplicación del 155, esto es, la destitución del conseller de Interior, Joaquim Forn; su secretario general, y el director general de la policía, Pere Soler, reclamaba un mando político de consenso y con “mano de seda”.

La plantilla de los Mossos, en su globalidad, va a mantener una posición disciplinada y de apego a la legalidad. Así lo aseguran todos los líderes sindicales y otras fuentes del cuerpo consultadas por este medio. Pero eso sólo se truncará, dicen, si la nueva dirección política de la policía catalana pretende humillar a los mossos y desmembrar la estructura construida tras más de 20 años de policía integral.

Director transversal

Por ello reclaman que el sustituto de Soler sea un director de consenso, trasversal, sensible para con la realidad catalana y el cuerpo de los Mossos d'Esquadra. Piden que sea una persona conocedora del territorio y, por lo tanto, de las necesidades objetivas de seguridad. “El nuevo jefe político no puede entrar en la dirección general como un pato en una cacharrería”, afirma un líder sindical.

Son dos los meses que, tras el anuncio del presidente español, Mariano Rajoy, van a transcurrir hasta las elecciones. Por lo tanto, los mossos reclaman ahora, especialmente, una política poco invasiva. Para muchos, el retorno de una figura como la de Albert Batlle, ex director general de la policía, sería una buena noticia.

Suenan dos comisarios

Fuentes del Gobierno central apuntan a que la voluntad del Ejecutivo es no incomodar. Por lo tanto, la demanda de los mossos es considerada compresible y asumible. Con todo, se dan como seguros los ceses del mayor, Josep Lluís Trapero, y de su equipo gestor. No se prevén sustituciones, pero los dos comisarios que podrían adquirir mayor responsabilidad son Ferran López y Sergi Pla, este último procedente del Cuerpo Nacional de Policía y abiertamente enfrentado con Trapero.