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Un grupo de jóvenes usuarios de internet / EFE

La mitad de los usuarios de Twitter y Facebook rechaza debatir sobre la independencia

Un estudio desvela el activismo profesional en las redes, donde los secesionistas buscan entornos afines, mientras que los unionistas son más abiertos a la discusión

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Definitivamente, el activismo político en las redes sociales es cosa de profesionales, es decir, de periodistas, políticos o propagandistas. Un estudio publicado por el Instituto de Ciencias Políticas y Sociales (ICPS), adscrito a la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), sostiene que el 50% de los usuarios de Twitter y Facebook no tiene interés en debatir sobre la independencia catalana y que prefiere un entorno familiar para hacerlo.

El estudio, titulado ¿Tuiteando se entiende la gente? El debate sobre la independencia de Cataluña en las redes sociales, ha sido elaborado por los profesores Joan Balcells y Albert Padró-Solanet. Los autores consideran determinante el papel de las redes sociales en la inclusión del independentismo en la agenda pública, pues han contribuido a que este movimiento pase “de la marginalidad a la centralidad política. Lo que antes era visto como un tema tabú o minoritario se ha convertido en cuestión de poco tiempo en el eje central de la política catalana”.

Miedo a perder el control

Sin embargo, a pesar de la visibilidad del debate sobre la independencia de Cataluña en las redes, aseguran que “son pocos los usuarios que declaran estar dispuestos a participar en el mismo”. En este sentido, internet se percibe “como un espacio poco propicio para debatir sobre la independencia”, algo extensible a cualquier tema político sensible. Así, casi la mitad de los usuarios de Facebook (48%) y de Twitter (54%) se declaran nada dispuestos a debatir estos asuntos en las redes sociales. Por el contrario, sí se animan a hacerlo en las esferas privadas, con amigos y familiares.

El motivo es que los usuarios se ven más expuestos en las redes y pierden el control sobre quién puede “escucharle” o interpelarle. Asimismo, el 40% de los usuarios de Twitter desconoce cuál es la opinión mayoritaria de su red de contactos, un porcentaje que se reduce a un 10% respeto a su entorno familiar.

Balcells y Padró-Solanet se preguntan si la irrupción de Internet favorece el hooliganismo o una sana confrontación de ideas. Subrayan la radicalidad existente en estos canales, pues a pesar de estar muy expuestas, hay personas interesadas en hacer campaña. Pero también destacan la pluralidad existente.

Entornos catalanes o nacionales

El sector favorable a la independencia muestra una mayor radio de acción en Cataluña, mientras que los detractores cuentan con ramificaciones más amplias a nivel español. Asimismo, los independentistas son más proclives a interactuar cuando el ambiente es favorable, no así cuando denotan un ambiente hostil. Por el contrario, el sector unionista mantiene una predisposición constante a debatir, aunque el entorno sea desfavorable.

El estudio demuestra también que entre las cien cuentas más populares entre los seguidores la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y de Sociedad Civil Catalana (SCC), solo hay 9 en común. Sin embargo, el 40% de las conversaciones se producen entre usuarios de posiciones enfrentadas.