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El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès (i), y el expresidente Carles Puigdemont (d), ofrecen una rueda de prensa tras su primer encuentro presencial desde la toma de posesión del nuevo Govern, en Waterloo / EFE

El ministro de Justicia: “si Puigdemont vuelve a España, hay que detenerle”

Juan Carlos Campo descarta por completo la figura de un indulto anticipado para el expresidente de la Generalitat, al que invita a regresar para que sea juzgado

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Los indultos concedidos a los políticos hasta ayer encarcelados por el procés no eximirán en ningún caso a Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat y prófugo de la Justicia, de ser detenido y juzgado si decidiera regresar a España a raíz de la medida de gracia acordada por el Consejo de Ministros.

Así lo ha confirmado este jueves el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, que ha descartado de forma tajante contemplar un indulto anticipado para Puigdemont, una figura que han puesto encima de la mesa abogados próximo a movimientos independentistas catalanes.

Reclamado por la Justicia

En declaraciones a la emisora Onda Cero, Campo ha asegurado que en el caso de que Puigdemont pisara suelo español habría que detenerle porque “es un huido y está reclamado por la Justicia”. Incluso, el miembro del Gobierno ha cursado una particular invitación de palabra al antiguo presidente catalán para que regrese y, de este modo, pueda ser juzgado.

Aunque la ley relativa a los indultos abre una puerta a una posible medida de este tipo, Campo la ha descartado por completo, al tiempo que ha declinado opinar sobre si en Puigdemont anida un afán de convivencia, concordia o diálogo debido a que permanece huido de la Justicia. “Así es difícil atisbarlo”.

Hechos muy graves

Acerca de si esa circunstancia se da en los líderes separatistas que han recibido la medida de gracia, Campo ha matizado que “nadie puede pensar que un indulto les va a hacer olvidar sus ideas independentistas, que por otra parte caben dentro de nuestro régimen democrático”.

El ministro se ha mostrado convencido de que “lo que no cabe es lo que ocurrió en septiembre y en octubre de 2017, que fueron unos hechos muy graves".