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Emilie Rivas, responsable de Politicas de Infancia de Save The Children, valora la situación de los menores extranjeros en Cataluña / CG

"La estrategia del Govern con los menores extranjeros está equivocada"

La responsable de infancia de Save The Children', Emilie Rivas, cree "asumible" la acogida de 3.500 MENA y defiende la figura de un tutor que acompañe al chico durante todo el proceso, como en Holanda

8 min

La creación de nuevas plazas de acogida para los menores extranjeros no acompañados (MENA) es necesaria, pero no es suficiente para solucionar un problema que requiere "políticas más valientes, la creación de la figura de un tutor, una mayor coordinación y formación continua", asegura a Crónica Global la responsable de políticas de infancia de Save The ChildrenEmilie Rivas, quien considera "asumible" la cifra de 3.500 menores que atiende la Generalitat.

Esta ONG mantuvo el pasado 14 de marzo una reunión con representantes de diversos grupos parlamentarios para abordar "un problema social muy importante". Saca una conclusión: "Creemos que hay una confusión en las estrategias”, explica Rivas.

Los planes de choque, un buen punto de partida

Reconoce que los planes de choque que ha puesto en marcha el Govern “son un buen punto de partida”. Entre otras cosas, porque “cuenta con el apoyo del Tercer Sector”, es decir, con las entidades sociales. Pero Rivas califica de “floja y equivocada” la estrategia de la Generalitat, demasiado centrada, a su juicio, en la creación de plazas como medida de urgencia. La experta se suma así a las opiniones de educadores y ONG que aseguran que la cifra de MENA que llegan a Cataluña no es excesiva y que la respuesta de la Generalitat, casi siempre a golpe de titular, no es la solución. “Atender a 3.500 menores es asumible, lo importante es dar un enfoque holístico y reforzar la prevención”, añade.

menores dgaia

En 2001, la Fundación Bofill ya abordó el fenómeno en un estudio en el que analizaba la realidad y hacía propuestas de actuación: coordinación entre los diferentes servicios, agilidad para evitar las listas de espera, formación permanente y asesoramiento de los equipos; conveniencia de separar claramente acción educativa de control social y de acción policial, e incorporar educadores de origen magrebí en los equipos.

Por su parte, el informe Los derechos de los niños y niñas migrantes no acompañados en la frontera sur española publicado por Unicef considera que el volumen de MENA que atiende España no es inasumible, aunque subraya el importante aumento registrado en los dos últimos años. “El ingreso de niños y niñas migrantes no acompañados por la frontera sur española (principalmente Andalucía, Melilla y Ceuta) se ha incrementado de manera sustancial. De 2017 a 2018, las llegadas por vía marítima han aumentado un 158%, y un 103% el número de niños y niñas migrante no acompañados en el sistema de protección. A finales de 2018, había 13.012 en el Registro de Menores Extranjeros No Acompañados”.

El ejemplo de Francia, Italia y Holanda

Para Emilie Rivas, “aumentar los recursos es necesario, pero también adoptar políticas valientes y contundentes” y considera clave la creación de la figura de un tutor que acompañe al menor en todo el proceso de adaptación a la sociedad catalana y una mejor coordinación, pues está al corriente de que algunos ayuntamientos no son informados con suficiente antelación de las llegada de MENA.

Save The Children está elaborando un minucioso estudio sobre la situación de los MENA. “Queremos hacer una radiografía de estos niños, saber quiénes son, qué quieren, qué necesitan. Pero podemos adelantar algunas conclusiones. Por ejemplo, que las medidas que se adoptan no están coordinadas y que hay que centrar el foco en las experiencias de otros países”. Miembros de esta ONG han viajado a Francia, Italia y Holanda para hacer ese trabajo de campo, pues estos tres países reciben un importante número de MENA. En 2013, por ejemplo, Italia recibió a 60.000 menores extranjeros.

Menores extranjeros no acompañados (MENA) en una comisaría de los Mossos d'Esquadra de Barcelona / EFE

Menores extranjeros no acompañados (MENA) en una comisaría de los Mossos d'Esquadra de Barcelona / EFE

“Estos países nos dan algunas pistas. En Cataluña falta un referente continuo para los chicos que les acompañe durante toda su adaptación en la sociedad", indica. Se trata del "guardián", según el modelo holandés. Un tutor o asesor individual que les inspire confianza y les acompañe desde la llegada a Cataluña hasta su emancipación, para asegurar que sus derechos se cumplen.

En Francia, explica Rivas, existe un apoyo jurídico que en el caso catalán, ejercen los abogados del turno de oficio, quienes tal como explicó Crónica Global, reclaman un mayor protagonismo en estos procesos. En Barcelona, estos letrados han triplicado el número de asistencias a los menores extranjeros no acompañados (MENA). Así, de los 463 casos atendidos en 2016 se pasó a 1.114 en 2017. En 2018, esa cifra aumentó a 1.476. 

"Evitar que los profesionales se quemen"

"Hay que reformar el sistema de protección, ofrecer una formación continuada a los profesionales que se ocupan y más especialización. Hay que evitar que los profesionales se quemen. La administración lo sabe, actúa de buena fe, pero hay que mejorar esa atención", advierte la representante de Save The Children. Solo 20 personas gestionan la situación de los MENA en la Dirección General de Atención a la Infancia (DGAIA), a pesar de que estos menores representan el 40% del total de niños y niñas atendidos. El otro 60% está cubierto por 250 profesionales.

Trabajadores de centros de menores se manifiestan ante la sede de la Consejería de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias de la Generalitat / CG

Trabajadores de centros de menores se manifiestan ante la sede de la Consejería de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias / CG

Esta ONG propone, asimismo, potenciar el acogimiento familiar y las unidades convivenciales de acción educativa (UCAE) para que sea una opción real. E insta a tramitar el permiso de residencia en paralelo con el inicio de la tutela por parte de la DGAIA de la Generalitat y acceder al permiso de trabajo, independientemente de la existencia de una oferta laboral, para igualar sus opciones de inserción respecto a jóvenes nacidos en España.