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El expresidente catalán Artur Mas durante una ponencia / EFE

Mas sugiere otro referéndum para salir del conflicto

El expresidente propone que sea el Estado el que formule las preguntas, que pueden ser ajenas a la independencia

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El expresidente de la Generalitat Artur Mas sugiere que la salida al conflicto catalán pasa por negociar un referéndum. Otro más, tras los vividos el 9N y el 1-O. Sin embargo, en esta ocasión, dice, se podría consultar a los catalanes otras propuestas, distintas a la independencia, procedentes del Estado, aunque éstas hoy en día "no existen".

El expresidente catalán ha subrayado que en Cataluña hay un grueso de votantes independentistas --que ha cifrado en unos dos millones-- que no aceptará volver al autonomismo, aunque a la vez ha reconocido que esa cifra "probablemente" no será suficiente para llegar a una independencia "real a corto plazo" ni cuenta con apoyos internacionales.

Sociedad dividida

El expresidente, quien ha participado hoy en Edimburgo (Reino Unido) en un debate organizado por la organización Edinburgh Political Union, una sociedad de la universidad de esa ciudad escocesa, ha admitido que en Cataluña hay una "división" de "aproximadamente el 50%" de la población a favor de la independencia y la otra mitad en contra. Allí estaba también la exconsejera Clara Ponsatí.

Y "cuando hay un conflicto en un país y tienes el 50% con una idea y otro 50% en contra, ¿cuál es la manera normal de solucionarlo? La manera es que la gente vote, y así se puede saber si hay más del 50% a favor de una idea o en contra de esa idea", ha afirmado.

Así, pese a los intentos fallidos de acuerdo con el Gobierno del PP y el referéndum unilateral del 1-O, ha expresado su deseo de llegar a un acuerdo con el Estado para que "los catalanes voten su futuro", como sucedió, ha señalado, en Escocia y Québec. "No debería ser tan difícil sentarse a la mesa y empezar conversaciones, y llegar a acuerdos sobre los términos de un referéndum", ha añadido.

Cambio de mentalidad

Mas ha señalado que se ha alzado "una gran muralla en Madrid" ante las demandas soberanistas de Cataluña y que, en estas circunstancias, "es difícil seguir adelante y llegar a acuerdos" con el Estado. Pero ha advertido de que una parte de la población catalana ya ha cambiado de "mentalidad" y, a su juicio, no aceptará "volver a una simple autonomía".

En el plano judicial, ha considerado que el Tribunal Supremo tiene "un gran problema" después de que sus resoluciones "no sean iguales" que las de otros tribunales europeos, y ha citado el caso del expresidente Carles Puigdemont, puesto en libertad por la justicia alemana tras descartar un delito de rebelión mientras investiga si es extraditado por malversación.