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El candidato centrista Emmanuel Macron en una imagen de archivo / EFE

Macron, la opción para Francia y Europa

El candidato, exbanquero centrista y 'antiestablishment', aspira a batir a Le Pen en la segunda vuelta de las elecciones francesas

5 min

Sin un partido que le secunde y sólo un año después de haber fundado su movimiento En Marche!, Emmanuel Macron se perfila como única opción para batir a la ultraderechista Marine Le Pen.

Hasta hace tres años, Macron era prácticamente un desconocido. Ahora, la candidatura del exministro de Economía de François Hollande se ha beneficiado se sus más de 20 portadas en los semanarios franceses durante el último año. El progreso de Macron no deja de sorprender teniendo en cuenta que el antiguo banquero de Rothschild nunca antes había participado en unas elecciones y los franceses a duras penas lo conocían.

Nacido en 1977 en Amiens (norte de Francia) en una familia de clase media, Macron, con 17 años, se enamoró de su profesora de francés en el instituto, Brigitte Trogneux, de 36. Según los medios franceses, el brillante alumno dejó embelesada a su profesora, que disfrutaba oyéndole recitar poemas. Brigitte, casada y con tres hijos, decidió divorciarse.

Próximo a las élites económicas

Terminado el bachillerato en el prestigioso instituto parisino Henry IV, Macron estudió Filosofía en la Universidad de Nanterre. Hegel, Maquiavelo y Claude Lefort son referentes que han influido en su ideario liberal. Emepzó una tesis doctoral que nunca acabó, pues dejó las letras para dedicarse a la administración pública. Se formó en la elitista École Nationale d’Administration (ENA) y se sacó plaza como inspector de Hacienda para acabar como banquero en el sector privado. Durante esta etapa, cerró un valioso acuerdo de 9.000 millones de euros entre Nestlé y Pfizer antes de convertirse en secretario general adjunto del Elíseo. Y así empezó todo.

Militó en el Partido Socialista entre 2006 y 2009 sin participar en las tareas orgánicas del partido. En 2012, abandonó su cargo como banquero y se unió como secretario general adjunto del Elíseo para el presidente socialista François Hollande y dos años más tarde, daría el salto al Gobierno como ministro de Economía.

Apoyo de la patronal y sindicatos

Como secretario del Elíseo y luego como ministro diseñó las medidas económicas más polémicas del quinquenio Hollande: la rebaja fiscal de 40.000 millones a las empresas y la famosa Ley Macron, que amplió la apertura de tiendas en domingo y liberalizó varios sectores como las notarías y los autobuses.

Las medidas, que acentuaron la división entre el Gobierno y los sindicatos, le sirvieron para catapultarle hasta ser uno de los ministro más populares, sobre todo entre los votantes conservadores.

Este hecho le hizo perder puntos en el Ejecutivo de Hollande. Pero la patronal y los sindicatos le tienen simpatía por su programa económico. “Busco lo mejor de la izquierda, lo mejor de la derecha e incluso lo mejor del centro”, detallaba el candidato.

Subsidio de desempleo

Su programa económico incluye el derecho universal al subsidio de desempleo. Aun así, la medida va acompañada de un fuerte control: aquellos que estén en paro tendrán la obligación de hacer cursos de formación y “deberán aceptar las ofertas de trabajo correspondientes”.

Macron también propone reducir el tamaño de la Administración y suprimir hasta 120.000 puestos de funcionarios.

El líder de En Marche! quiere reducir el tiempo en que se tarda en examinar una solicitud de asilo a ocho semanas y reforzar la policía en la frontera con hasta 5.000 guardas fronterizos que pertenezcan a un cuerpo europeo.

El defensor de Europa

Macron es el único que defiende el acuerdo comercial CETA entre Canadá y la UE. Sus medidas para Europa consisten en la creación de un presupuesto específico para la zona euro --para acometer inversiones pero también para presentar asistencia financiera--, la creación de un ministerio de la Zona Euro y reforzar el programa Erasmus.

El candidato más pulcro, sensato, educado y limpio, Macron, defiende una Francia moderna, reformista, abierta y multilateral. La importancia de su elección es capital para la Unión Europea. El Brexit aumentará el peso de Francia en el seno de la UE y pasará a ser la primera potencia militar del club y la única nuclear.