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Inés Arrimadas, en la presentación de Twenty50, junto a Roger Montañola, Xavier Cima, Marta Pascal y Toni Aira, entre otros asistentes.

Luis Conde apadrina los contactos entre Ciudadanos y UDC

Inés Arrimadas fue la invitada de honor de la presentación de un nuevo 'think tank' impulsado por el democristiano Roger Montañola

María Jesús Cañizares
4 min

Se trata de una relación embrionaria, pero cargada de posibilidades. Ciudadanos y Unió Democràtica de Catalunya (UDC), enemigos en el pasado, han iniciado un 'cortejo' a través de los sectores más jóvenes y prometedores de ambos partidos, representados respectivamente por Inés Arrimadas y Roger Montañola. Un 'cortejo' apadrinado por Luis Conde.

El 'cazatalentos' ejerció de maestro de ceremonias el pasado 18 de febrero, en la presentación de Twenty50, un think tank formado por jóvenes emprendedores liderado por Montañola, ex diputado en el Parlament. "Se sabe que hay dinero detrás y si Conde está en medio, es que hay gente muy cualificada", afirma una fuente conocedora del proyecto.

Vocación transversal

El acto tuvo lugar en la cervecería Moritz, marca muy comprometida con el proceso soberanista catalán. Fundador de Seeliger y Conde, la fama de Luis Conde, embajador de Seat, se disparó cuando fichó en 2013 a la ex presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre. La elección de este empresario como presentador de Twenty50 dice mucho de la vocación transversal de esta plataforma, pues los numerosos contactos de su mentor pertenecen a un amplio espectro ideológico. Igualmente plural pretende ser esta plataforma que, según explican fuentes de UDC, responde a un proyecto personal de Montañola que no está vinculado al partido.

Igualmente privada, aseguran fuentes de Ciudadanos, fue la presencia de Inés Arrimadas, que acudió para apoyar a su compañero sentimental, Xavier Cima, miembro de CDC. Entre otros asistentes se encontraba la portavoz de Convergència, Marta Pascal, y el periodista y tertuliano Toni Aira.

Ampliar la base electoral

Tan embrionario es este hub de jóvenes talentos como los contactos entre UDC y Ciudadanos. Mientras la formación naranja, según dirigentes consultados por Crónica Global, admiten que su objetivo es ampliar su base electoral, especialmente en lo que respecta a la Cataluña interior, los socialcristianos son reacios a hablar de entente. Eso sí, reconocen que hay puntos en común con C's, como el referéndum sobre la reforma constitucional.

Una fórmula acorde con la 'consulta pactada” que siempre ha defendido UDC y que provocó su ruptura con Convergència. Unió, que no pasa por su mejor momento --acaba de anunciar que acudirá a un preconcurso de acreedores por su deficiente situación financiera-- teme ser fagocitada por la formación de Albert Rivera, pero tampoco quieren autoexcluirse de un juego político que actualmente ven desde la barrera, ya que no lograron obtener representación parlamentaria ni en las elecciones catalanas del 27S ni en las generales del 20D.

Que C's ha bajado el tono en cuestiones como el soberanismo y, especialmente, sobre la inmersión lingüística en Cataluña, es algo que no ha pasado desapercibido, sobre todo desde que firmó un pacto de investidura con el PSOE. El cambio de discurso viene precedido de un trasvase de votos de CDC a Ciudadanos en el último ciclo electoral, ya que para el soberanismo más moderado, Ciudadanos es un partido nacido en Cataluña que nunca se ha apuntado a la guerra de banderas, lo cual le convierte en un partido a tener en cuenta. Por el contrario, el nuevo líder del PP, Xavier García Albiol, ha endurecido las posiciones de esta formación en el debate identitario.