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Los agentes sociales y partidos de la izquierda (y CDC) saldrán a la calle el 29 de mayo para reivindicar la lucha contra la pobreza social y laboral.

Los sindicatos frenan una manifestación independentista en precampaña

La anulación judicial del plan de pobreza en Cataluña será respondido en la calle por los agentes sociales y partidos de la izquierda y CDC, pero con el acento puesto en los derechos sociales

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El próximo 29 de mayo a las 12 del mediodía se celebrará una manifestación en Barcelona para rechazar la anulación por parte del Tribunal Constitucional del decreto catalán contra la pobreza energética. Será una protesta en la que el acento estará puesto en los problemas sociales, laborales y ciudadanos que genera eliminar la norma, un llamamiento general a luchar contra la pobreza laboral y social. El mensaje independentista ha quedado apeado de la protesta porque así lo han requerido, principalmente, los sindicatos catalanes.

Hace semanas que se trabaja en dar forma al acto. Este miércoles se celebró un encuentro en la Confederación de Asociaciones Vecinales de Cataluña (Confavac) en el que agentes sociales y partidos de la izquierda empezaron a poner negro sobre blanco cómo se organizará la reivindicación.

Entidades y partidos participantes

Participaron en el encuentro un buen número de entidades sociales: la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV), las plataformas de parados y de parados de más de 55 años, la que reclama una Renta Garantía de Ciudadanía (RGC), la Asociación de Jóvenes Estudiantes de Cataluña (AJEC), la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Cataluña (FaPaC), la de usuarios Adicae y la Confavac.

ERC y CDC estuvieron presentes en la mesa, junto al PSC, ICV y la CUP. CCOO, UGT y sus juventudes, Avalot, y USOC impulsan desde el primer día la iniciativa social, que choca con las primeras pretensiones que pusieron sobre la mesa las dos entidades soberanistas con mayor peso en Cataluña: Òmnium Cultural y ANC.

Encuentro tenso

En el transcurso de la reunión hubo algún momento tenso con los representantes de estas dos entidades, indican los presentes. Querían poner el acento nacionalista en la manifestación y denunciar el maltrato del Tribunal Constitucional a Cataluña. Incluso llegaron a recordar cómo se les había convocado al encuentro, mediante un comunicado en el que se ponía de manifiesto que se debía contestar a la decisión judicial.

Pero los sindicatos, y buena parte de los agentes sociales que impulsan la iniciativa, opinaron que eso no debía ser el principal leitmotiv del acto. Reconocieron (y así lo harán el día 29) que el Alto Tribunal ha atacado una ley catalana que tiene unos efectos sociales muy importantes, pero sin ir más allá en aspectos políticos.

Manifestación en campaña electoral

Son especialmente cautos por el momento en el que se celebrará la manifestación, en plena precampaña electoral. Quieren evitar que tanto a ellos como sus reivindicaciones se usen con un fin político que algunos comparten y otros no.

Los que tienen bien aprendida la lección son los representantes de los trabajadores, los que más claro dejaron que ellos solo saldrían a la calle para hacer un llamamiento social y laboral. Ya se encontraron en las dos legislaturas de Artur Mas con problemas por la finalidad real de alguna de sus acciones junto a la Generalitat, que se vendieron como un presunto apoyo del mundo laboral al independentismo. Hubo quejas internas y división de opiniones y, al final, las centrales dieron un paso atrás y se centraron exclusivamente en cuestiones laborales sin tomar una posición ni a favor del independentismo ni del unionismo.

Detalles pendientes de resolver

Los agentes sociales y partidos políticos presentes en la mesa aún trabajan en definir los detalles finales, como el lema de la pancarta y el recorrido final. Participarán todos en el acto. Fuentes de las entidades soberanistas indican que “mantendrán la colaboración como ya lo hemos hecho en el pasado”, pero no será la manifestación independentista que habrían deseado.