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Ada Colau y Oriol Junqueras, en la campaña de la consulta del 9N.

Los resultados del 20D abren la puerta a un tripartito de izquierdas en Cataluña

El fracaso de la investidura de Mas y una nueva convocatoria electoral darían lugar a una nueva mayoría en el Parlament

María Jesús Cañizares
3 min

Los resultados de las elecciones generales del pasado domingo en Cataluña han resucitado el fantasma de un posible tripartito de izquierdas. La fuerte irrupción de Podemos, que reclama abiertamente un referéndum como condición para apoyar al futuro Gobierno español, unida a la victoria contundente de esta formación en la comunidad catalana bajo el nombre de En Comú Podem, ha arrebatado a Artur Mas el liderazgo de un proceso secesionista actualmente en punto muerto.

La música de Podemos suena bien a ERC y la CUP, que comparten con la formación de Pablo Iglesias un perfil ideológico de izquierdas. Pero existen reparos respecto a la letra, es decir, sobre la viabilidad de esa consulta, que pasaría por una reforma constitucional que incluyera el derecho a decidir. Pero las complicidades entre las tres formaciones son evidentes. Y el carisma de Ada Colau, que gana enteros como líder en Cataluña --su participación en la campaña de En Comú Podem ha sido decisiva estos comicios generales--, puede ser un gran activo.

La peor pesadilla

Todo ello representa la peor pesadilla para Convergència, hundido en las urnas y que actualmente negocia la investidura de Mas con la CUP. “Tienen la excusa perfecta para que la negociación salte por los aires”, explica a Crónica Global un diputado independentista, quien considera que la oferta lanzada de ERC a Democràcia i Llibertat --así se presentó CDC a las generales-- busca “fagocitar” a los convergentes.

El temor a un nuevo tripartito de izquierdas ya se puso de manifiesto en la campaña de las elecciones autonómicas del 27S. Y permanece instalado entre los convergentes, que nunca se fiaron de la CUP. Como se sabe, entre 2003 y 2010 gobernó en Cataluña un tripartito formado por PSC, ERC e ICV, que desplazó a CiU de la Generalitat.

Nueva asamblea

Hoy acaban las negociaciones con los antisistema, que el próximo domingo celebrarán una nueva asamblea para decidir si hacen presidente a Mas. Pero los resultados del 20D han visualizado el resurgimiento de la izquierda a nivel español y, especialmente, en Cataluña. De ahí que los cuperos emitieran un comunicado en la madrugada de ayer instando a Junts pel Sí (en la que participan CDC y ERC) a proponer un nuevo candidato.

Los republicanos siguen insistiendo en que su candidato es Mas. Pero ayer cogieron las riendas del proceso secesionista, se arrogaron el papel de interlocutor con Madrid y abrieron la puerta a Podemos para impulsar ese referéndum. El escenario de pactos a nivel español es muy complicado, pero si finalmente se decantaran por una alianza de izquierdas, el camino hacia esa consulta estaría allanado.

En paralelo, el “no” definitivo a Mas obligaría a celebrar nuevas elecciones en marzo. Podemos, ERC y CUP partirían como favoritas, dada la tendencia al alza de las dos primeras el 20D, mientras que los antisistema sacarían rédito electoral a su rechazo a la investidura de un candidato liberal acorralado por los casos de corrupción de CDC e identificado con los recortes.