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Finca ocupada en la calle Bernat, en el Raval de Barcelona.

Los okupas chulean a la permisiva Colau 

“Marchar no es una opción”, responden los inquilinos de la antigua escuela de adultos del Raval, el quinto edificio ocupado en un año

María Jesús Cañizares
4 min

“Marchar no es una opción en la mediación, es una derrota y no hemos venido a perder”, aseguran los ocupantes de la antigua escuela de adultos situada en la calle Bernat, en el barrio del Raval de Barcelona. Se trata del quinto edificio tomado por los okupas desde que la alcaldesa Ada Colau gobierna la ciudad. Y es que la dirigente de Barcelona en Comú ha cumplido su promesa de permitir la ocupación de edificios municipales en desuso.

La condición, afirma el gobierno municipal, es que la seguridad de las estructuras de esos inmuebles esté garantizada. La permisividad de la primera edil, cuyo pasado como activista estuvo centrado en reivindicar el derecho a la vivienda, ha provocado que estos movimientos --que se definen como anarquistas--, se hayan crecido y ahora retan a la alcaldesa a que intente desalojarles. Así lo hacen en un documento que ha hecho circular los okupas de la calle Bernat y que sienta la bases del futuro de esta finca, que estaba llamada a albergar una escuela de músicos.

Mediación

“Se comenta que el Ayuntamiento ha abierto una mediación con nosotros para marchar voluntariamente: primero que nadie ha comentado eso todavía, ya que la mediación oficial no ha comenzado. Y segundo que no marcharemos. Marchar no es una opción en la mediación, es una derrota y no hemos venido a perder”, afirman quienes dan por inaugurada una “residencia de estudiantes autogestionada”.

“Reivindicamos este espacio como nuestro, como un espacio liberado con la intención de incentivar la revuelta social”, afirman la Federación de Estudiantes Anarquistas y de la Federación Anarquista de Cataluña, que pilotan la ocupación.

El precedente de Can Vies

La toma de posesión de este inmueble del Raval se suma a las realizadas en menos de un año en la finca Transformadors, en el Eixample; las Casetas del Hort de la Villa, en Sarrià; la antigua comisaria de Gràcia y en la calle Segre, en Sant Andreu. Todos ellos estaban destinados a albergar equipamientos sociales. A este listado de fincas tomadas por los movimientos antisistema durante el mandato de Colau se añade la situación de Can Vies, en el barrio de Sants, una de las grandes crisis de Xavier Trias (CDC) como alcalde.

Especial mención merece el edificio Transformadors, en desuso desde 2007. Durante el mandato de Trias se destinaron 130.000 euros a acondicionar la finca como casal para la tercera edad. Ocupado desde julio de 2015, el Ayuntamiento ha estado pagando la luz de este edificio, donde se celebran conciertos sin permiso, lo que ha provocado quejas en el vecindario.

Propuesta del PP aprobada

El retorno del fenómeno okupa, que alcanzó su punto álgido a finales de los noventa, fue debatido en el último Pleno municipal, donde el líder del grupo municipal del PP, Alberto Fernández, presentó una proposición en la que se insta al Consistorio a desalojar los inmuebles de titularidad municipal que están ocupados ilegalmente en la ciudad, así como proceder a definir los usos sociales previstos para estos edificios y asignar los correspondientes recursos económicos. La iniciativa fue aprobada con los votos a favor de CiU, Ciudadanos y PSC; la abstención de ERC y el voto contrario de Barcelona en Comú y la CUP.