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Los abogados defensores mientras presta declaración el jefe de información de la Policía Nacional en Cataluña / EFE

Los Mossos siguieron a las unidades de la Policía Nacional el 1-O

El jefe de Información de la Policía Nacional en Cataluña denuncia ante el Supremo que incluso pararon algunos coches y exigieron la documentación a los agentes que viajaban en ellos

02.04.2019 12:50 h.
6 min

El inspector jefe de la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional en Cataluña, Juan Manuel Quintela, ha mantenido en su testificación este martes en el Tribunal Supremo la línea iniciada por sus superiores y no se ha movido del guion de sus atestados policiales. Quintela ha acusado a los Mossos d'Esquadra de tener "instrucciones de no colaborar" y ha relatado un episodio en el que dos agentes de la policía autonómica siguieron a un coche policial y con la "mano en el arma enfundada" les pidieron la documentación.

Este "seguimiento" no fue aislado, y ha cifrado en 271 avisos para supervisar los movimientos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que compartieron mediante sus radios. Quintela ha hablado de la existencia de un comunicado interno de la policía autonómica redactado en el Centro de Coordinación Central (CECOR) para hacer seguimientos a sus unidades y lo ha calificado de un comportamiento que "no es normal".

La mayor parte de la declaración del inspector de Información de la Policía Nacional en Cataluña se ha dedicado a relatar la violencia que sufrieron los cuerpos de seguridad del Estado durante la votación ilegal del 1 de octubre de 2017. Unos incidentes que se produjeron entre policías y manifestantes en los centros de votación y también algunas actuaciones de Mossos dirigidas a "obstaculizar" la labor de impedir el referéndum que les había ordenado la justicia. Había un "clima de desconfianza", ha abundado.

El caso de Roger Español

Uno de los incidentes más graves en la provincia de Barcelona se vivió en el colegio electoral instalado en el instituto Ramón Llull. "Nuestros policías sufrieron todo tipo de agresiones, lanzamiento de botellas, golpes, patadas, algunas por detrás, lanzamiento de vallas... Siete funcionarios resultaron lesionados y desgraciadamente hubo que hacer uso del lanzamiento de pelotas de goma", ha afirmado el testigo. En total, ha hablado de "72 policias heridos" durante el 1-O.

Como consecuencia del lanzamiento de las balas de goma --cuyo uso se prohibió en Cataluña-- un manifestante, Roger Español, perdió un ojo. El comisario Quintela ha asegurado que "lamenta" todos los heridos pero ha señalado que esta persona fue "uno de los manifestantes más hostiles. Estuvo en primera línea y lo tenemos grabado protagonizando cinco agresiones directas a funcionarios" de policía.

El caso del hombre que sufrió un infarto

Al tiempo que justificaba el uso con "mesura" de la fuerza utilizada por la Policía Nacional y la Guardia Civil, ha criticado la actitud de los Mossos por ser "pasiva en la mayoría de las ocasiones". "Hubo casos con nosotros y Guardia Civil de obstaculización, pero en la mayoría de casos fue de pasividad. Tenían instrucciones de que se apartaran, de no colaborar. Siento hacer estas declaraciones. En los Mossos hay muchos compañeros que hubiesen querido colaborar, hay muchos profesionales, tengo buena relación con algunos de ellos, pero la verdad es esa", ha relatado.

Asimismo ha narrado la atención médica que prestaron "a uno de los asistentes que sufrió un infarto" en el centro de votación Juan Carlos I, donde hubo cinco policías heridos, y el hombre fue atendido personalmente por el jefe del dispositivo, que paralizó toda la actividad, ante la hostilidad de los presentes, hasta que llegó la ambulancia".

Las defensas se quejan

La abogada de Meritxell Borràs y Joaquim Forn, Judit Gené, ha criticado que algunas de las declaraciones de los jefes policiales parecían "un poco teledirigidas" y tanto su defensa como la de Melero han señalado la diferencia entre las sensaciones y los hechos: "Nos situamos en un terreno muy poco seguro jurídicamente" y ha subrayado que la "violencia no es la sensación de violencia". 

En la misma línea, ha considerado "absurdo" que se considere a los Mossos d'Esquadra como el brazo armado para la acusación de rebelión y que esto se solucionara con la destitución del exmayor Josep Lluís Trapero al frente del cuerpo autonómico. Ferran López, quien está previsto que declare este miércoles en el Supremo, pasó a ser el número uno de los Mossos d'Esquadra tras la marcha del mayor Trapero. Con esto, junto a la intervención de la autonomía mediante el artículo 155 de la Constitución, se consideró desactivado el uso de la policía autonómica con finalidades políticas.